Asesinatos y amenazas, el despertar de un monstruo en el Cauca

Aldemar Pinto, indígena, fue asesinado ayer por desconocidos. Feliciano Valencia, líder de la Asociación de cabildos fue amenazado. Una “mano negra” se extiende sobre el Cauca.

El alcalde de Caloto, municipio del Cauca, Jorge Arias, dijo a periodistas que desconocidos en motocicleta dispararon contra tres indígenas, mataron a Pinto e hirieron a los otros dos.

«Los agresores, sin mediar, dispararon contra este ciudadano (…) Los disparos acabaron con su vida de manera instantánea. Otras dos personas resultaron heridas», dijo Arias

El crimen se registró en El Palo, una localidad que vive día a día el conflicto armado. Recientemente, la guerrilla de las Farc atacó a una patrulla de la policía en el lugar, y en zonas rurales, los combates se registran a diario.

Por otro lado, el consejero Político de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acín), Feliciano Valencia, denunció amenazas contra su vida y la de otro líder de la misma región.

Autoridades indígenas de Santander de Quilichao, otro municipio del Cauca, le advirtieron a Valencia que recibieron una octavilla suscrita por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) con amenazas de muerte en su contra.

Las mismas amenazas están dirigidas también contra el líder de la Guardia Indígena, Luis Alfredo Acosta.

Valencia dijo a periodistas que la situación suya y de los principales líderes indígenas «se ha complicado» con la circulación de las octavillas en varias localidades del Cauca.

Las autoridades aun no han determinado si existe alguna relación entre el asesinato de Aldemar Pinto y estas amenazas.

Tampoco, han dicho si, efectivamente, existen grupos paramilitares en la región, si pertenecen a las estructuras que no se desmovilizaron en el proceso de Justicia y Paz, o si, simplemente, son una “nueva generación” de paramilitares que quiere reivindicar o retomar el rumbo de los narcoparamilitares de las AUC.

El gobernador del Cauca, Temístocles Ortega, por su parte, condenó el asesinato del indígena y rechazó las amenazas contra los dos líderes.

El asesinato y las amenazas coinciden con el anuncio de que el próximo miércoles indígenas del Cauca y delegados del Gobierno, encabezados por el ministro del Interior, Federico Renjifo, retomarán un diálogo suspendido hace dos semanas.

La cita serán en Popayán, capital del Cauca, con delegados del Pueblo Nasa, que exigen que salgan de sus territorios todos los grupos armados, incluido el Ejército.

La semana pasada el Gobierno colombiano había instado a los indígenas a reiniciar las conversaciones iniciadas el 23 de julio con las autoridades tradicionales, en el municipio de Santander de Quilichao, y dijo querer atender de manera integral la situación que se vive en la región.

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