Terror Educativo: Aulas Hospitalarias

Por Alexandra Parra

«Mi hija ha estado internada 3 veces. La primera porque en el colegio tuvo un ataque de pánico y no supo cómo reaccionar a la presión de responder un examen y convulsionó. La segunda, fue porque empezó a recibir mensajes por una red social de un noviazgo que tenía y burlas acerca de su cuerpo, permaneció casi un mes y solo la pude visitar dos veces. La última, fue a raíz de un intento fallido, se tomó unas pastillas y milagrosamente la encontró el papá.

Cuando fui al colegio a pedir que tuvieran en cuenta esto por las ausencias y porque no podía ir al colegio todos los días, me recomendaron que la retirará mientras lograba volver todos los días al colegio. Ella quiere volver y los médicos de allá, me han recomendado que vuelva a su rutina, no sé qué hacer» Alicia, madre en consulta de cambio de Colegio.

Las aulas de clase son espacios para el aprendizaje, tradicionalmente asociadas con la escuela y la formación para la vida. Pero, ¿qué pasa cuando por un diagnóstico o una afectación en la salud los niños, niñas y jóvenes no pueden ir a esas aulas?, ¿dónde queda su derecho a la educación?, ¿en pro de cuidar la salud es mejor dejar de estudiar? Hoy vamos a explorar, aprovechando que estamos en Octubre, uno de los terrores educativos más misteriosos: La enfermedad en etapa escolar.

La OMS (https://www.who.int/es/about/governance/constitution) define la salud en su constitución cómo «un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. El goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social.»

Algunas enfermedades, síndromes y trastornos que son diagnosticados en la infancia y adolescencia tienden a ser asimilados y asociados con el castigo, una serie de sufrimientos que deben padecer las familias con o sin causa a través de sus hijos. Está explicación dolorosa y cultural de la enfermedad y las afectaciones en la salud, ha llevado a que en la escuela impusieran barreras para el aprendizaje.

Clasificar los estudiantes entre «normales y anormales», «juiciosos y desjuiciados», «inteligentes y aquellos que solo requerían ser funcionales».

¿Qué hacer en los casos en los cuales no se puede ir presencial a la escuela?

Si tu hijo o hija está enfermo, tiene una condición, síndrome, trastorno físico, mental o social la escuela debe flexibilizar su plan de estudios y adaptarse a las necesidades, demandas y situaciones de cada niño o niña.

¿Qué es un aula hospitalaria?

Es un espacio que puede estar dentro de un hospital o clínica, es un lugar de cuidado que puede estar en un hotel, residencia o simplemente, en tu casa. Estos espacios de aprendizaje fuera del salón de clase de una escuela tradicional se adaptan para facilitar la motivación e interés de los niños, niñas y jóvenes en pertenecer a la escuela, mantener su grupo de amigos y la rutina que les da sentido en su día a día.

Las aulas hospitalarias hacen parte de una experiencia educativa que involucra las necesidades emocionales, afectivas, físicas, cognitivas y psicológicas de cada estudiante en forma personalizada, facilitando una estructura que reduce las situaciones de aislamiento, soledad y exclusión de la vida social, académica y convivencial.

Las aulas hospitalarias son espacios no convencionales para la garantía del derecho a la educación que dejaron de ser exclusivos de las clínicas o centros médicos.

Características del Aula hospitalaria fuera del hospital

  • «Aula hospitalaria» es un concepto que protege y respeta los derechos de la infancia y la adolescencia que está en búsqueda de un diagnóstico, padece una enfermedad o presenta una condición que puede ser transitoria, permanente o tal vez, terminal.
  • Los ambientes de aprendizaje no convencionales, denominados así en la Pedagogía Escole®, son espacios en los cuales se privilegia la flexibilización, adaptación y personalización de la educación escolar.

Con el progreso de la tecnología, la pandemia y la educación virtual, en línea o remota, las aulas hospitalarias son posibles en la distancia. Son atendidas y funcionales desde cualquier lugar del mundo para quienes tienen acceso a un computador, internet y facilidades para permanecer en aprendizaje e-learning.

  • Se diseñan planes de estudio personalizados y recursos físicos que se adapten al ritmo y nivel del estudiante, por lo cual, en muchos casos, las motivaciones se convierten en el factor esencial de abordaje para dar sentido a los conocimientos.
  • Las aulas hospitalarias usualmente se asocian con la presencia de un docente en casa o en la clínica. Sin embargo, está versión ha sido enriquecida por las mejoras que cientos de maestros y maestras realizan diariamente en su labor, llegando a diseñar aulas hospitalarias desde lugares recónditos a través de las redes sociales.
  • Los psicólogos, consejeros y maestros se convierten en el apoyo emocional que hace posible superar y desafiar la enfermedad o condición médica. Cientos de niños, niñas y jóvenes esperan con anhelo que su profe no tenga vacaciones, que esté allí todos los días porque logran que la escuela llegué hasta su cama con la suficiencia y pertinencia justas que despierta esperanza en su corazón.
  • El aprendizaje a distancia o virtual en las aulas hospitalarias facilita que las familias puedan acomodar los horarios, es la mejor explicación de adaptación a las necesidades y capacidades diarias de los estudiantes.
  • Las aulas hospitalarias disminuyen la deserción escolar por causa del prolongado ausentismo, facilitando la continuidad y la permanencia.
  • Los espacios no convencionales de aprendizaje pueden ser en casa, desde su habitación y conectados desde un computador, también se pueden crear con un maestro o maestra que asiste desde 1 hora al día, o en algunos casos, son actividades diseñadas con ajustes razonables para ser desarrolladas asíncronamente.

Fundamento legal y apoyo institucional

El desconocimiento lleva a que la deserción por enfermedad aumente y se tienda a pensar que no hay razón para recibir educación si se está enfermo. A nivel nacional, en Colombia, el derecho a la educación y el acceso a servicios de salud son considerados fundamentales y están protegidos por la Constitución Política de Colombia de 1991. Esta garantiza el derecho a la educación (Artículo 67) y el derecho a la salud (Artículo 49).

Para cuidar de estas garantías, cada región ha venido desde los centros médicos y la red hospitalaria logrando acuerdos que buscan asegurar que estos derechos se hagan efectivos en todo el territorio colombiano, incluyendo a las poblaciones en situación de vulnerabilidad o circunstancias especiales. Un ejemplo es el programa ‘Aula Hospitalaria’ en Bogotá, como beneficio para integrar los dos derechos, el de la salud y la educación creó el Acuerdo Distrital 453 de 2010, liderado por las secretarías de Educación del Distrito (SED) y Salud (SDS).

Existen cada vez más, aulas hospitalarias pero es esencial que a nivel nacional se promueva una política coherente y unificada que respalde iniciativas similares en todo el país, considerando las instituciones públicas y privadas. De esta forma, se lograría que todos los niños, niñas y jóvenes en Colombia, sin importar su estado de salud o ubicación geográfica, puedan acceder a una educación de calidad.

Aulas hospitalarias en el Colegio Personalizado Renfort

A pesar de su importancia, aún hay una falta de conocimiento y difusión amplia sobre programas como estos y su impacto en la población estudiantil hospitalizada o en recuperación. Se considera que solo el Estado a través de sus programas atiende la necesidad en los hospitales o clínicas, sin embargo, la realidad es otra.

En el Colegio Personalizado Renfort, creemos firmemente que cada estudiante es único y merece una educación adaptada a sus necesidades individuales. Esta filosofía nos ha llevado a diseñar y crear una experiencia de aprendizaje dentro del programa de Renfort en Casa con la rama educativa «Aulas Hospitalarias».

¿Cómo son las Aulas Hospitalarias de Renfort?

Las Aulas Hospitalarias son espacios educativos presenciales y remotos especialmente diseñados para aquellos estudiantes que, por diversas razones de salud, no pueden asistir al colegio de manera regular. Entendemos que la educación no debe detenerse ante circunstancias adversas, y es nuestro compromiso asegurar que cada niño, niña o adolescente continúe su proceso de aprendizaje independientemente de la situación, condición o enfermedad.

¿Cómo funcionan?

  1. Personalización: Cada estudiante tiene un plan educativo diseñado a medida, basado en sus necesidades académicas y en su estado de salud.
  • Maestros Especializados: Contamos con un equipo de docentes capacitados constantemente en pedagogía hospitalaria y para la muerte, dispuestos a adaptarse a las circunstancias y necesidades específicas de cada familia.
  • Integración Tecnológica: Utilizamos plataformas y herramientas digitales que facilitan el aprendizaje a distancia, aprendizaje virtual o remoto que permiten y facilitan la interacción constante entre el estudiante, los maestros y la comunidad Renfort.
  • Acompañamiento Integral: Más allá del apoyo académico, nuestro equipo interdisciplinario brinda apoyo emocional y psicológico, reconociendo la importancia del bienestar integral del estudiante conectando nuestro día a día con su equipo terapéutico, médico y/o holístico.

¿Por qué Aulas Hospitalarias en Renfort?

La decisión de incorporar este programa surge de nuestro deseo de ser realmente inclusivos, diversos, responsables y de reconocer que cada estudiante tiene un ritmo y circunstancias distintas. En Renfort, creemos que la adversidad puede convertirse en una oportunidad de aprendizaje y crecimiento, y nos esforzamos por ser el apoyo constante que nuestros estudiantes y familias necesitan.

Con la creciente demanda de adaptarse a diferentes circunstancias, como la pandemia global, vivimos, escuchamos y acompañamos las necesidades y dificultades de cientos de familias. Aprendimos que en este contexto, las aulas hospitalarias del programa de Renfort en Casa podían seguir llegando a familias que tienen hijos e hijas con una condición terminal de vida, aquellos que han sido internados por múltiples razones, o que deben ser operados más de una vez en el mismo año. La salud mental es una preocupación social y en Renfort lo tomamos con seriedad, eso nos ha impulsado a buscar la mejor forma de adaptar nuestra escuela a cada historia de vida.

Todos tenemos derecho a la educación, para todos hay una escuela que puede llegar a lograr lo inimaginable en un proceso de recuperación, esto es posible gracias a los maravillosos maestros y maestras que inspiran, aman y luchan por hacer real una educación con sentido.

Alexandra Parra

Neuropsicóloga y pedagoga

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