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Confidencial Noticias 2025

Etiqueta: ELN

«Somos más que petróleo y violencia»: habitantes de Arauca

Como personas constructoras de paz y defensoras de derechos humanos, ocho integrantes del movimiento Defendamos La Paz el cual se originó a raíz de las tentativas de Iván Duque de destruir dentro del Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y condiciones de no repetición, la Justicia Especial para la Paz -JEP-   viajamos a Arauca e iniciamos una travesía desde su capital que nos llevó a distintos lugares de este extenso   departamento.

Nuestro recorrido   nos permitió atravesar múltiples veredas y pueblos   y detenernos en algunos lugares, para realizar distintas reuniones con líderes y lideresas de la región. En Arauca la   capital, visitamos el llamado Centro de los Mártires, un lugar abandonado y presa del olvido. Nos desplazamos luego a Filipinas, donde encontramos el ETCR, territorio en el cual habitan hoy cerca de 350 personas, 180 reincorporados y decenas de niñas y niños. En Tame tuvimos reuniones con lideres políticos, lideresas víctimas de la violencia, empresarios y comerciantes del pie de monte araucano. Visitamos Corocito una vereda donde se desarrolla un proyecto agro-industrial para el procesamiento del   plátano que cuenta   con el apoyo del gobierno local y de cerca de 600 familias campesinas, quienes lo cultivan.   En Arauquita uno de los municipios golpeados por la nueva ola de violencia, nos reunimos con el alcalde, líderes y lideresas de defensores de derechos humanos y con jóvenes del municipio. En todos los testimonios que escuchamos está presente la esperanza por la paz total y también mucho dolor.

 

La exacerbación de las violencias que lleva décadas en la región, pero que se ha recrudecido en el último año, inicia con un hecho macabro: el asesinato de 22 personas, cuyos cadáveres fueron arrojados en las carreteras el 2 de enero. Poco después a manera de retaliación se puso un carro bomba en Saravena que destruyó un edificio en el cual operaban varias organizaciones sociales de la región. Hoy el enfrentamiento entre el ELN y las disidencias de las Farc-ep – frente 10 y frente 28 –   ha dejado más de 350 personas muertas, convirtiendo a Arauca en el departamento con la tasa más alta de homicidios, según el Informe del Observatorio de derechos humanos, violencia y conflictividades.

Habitantes  de Arauca exigen :  parar la guerra ya ;retomar el espíritu del acuerdo que se pactó en  el l 2010  entre estas  guerrillas  , denominado “ No más confrontación entre  revolucionarios “ el cual fue propiciado por  la iglesia, la sociedad civil y la Comisión de Conciliación y paz; apoyo psicosocial a las víctimas del conflicto armado ;  adelantar un  acuerdo humanitario que frene el asedio sobre la población civil, el  reclutamiento de menores de edad, el  desplazamiento y confinamiento  en  cual se sobrevive en   algunas veredas  ;  anhelan  el cese al fuego no sólo para estos días de navidad y año nuevo,  sino como una  decisión radical de” silenciar los fusiles” .

Encontramos  una población que apoya de manera decidida la paz total y el   proceso de negociación del gobierno de Gustavo Petro con  el ELN ; la apertura de la frontera con el pueblo hermano de Venezuela ; comparten la esperanza de vivir en un país en paz  con justicia social y demandan  la presencia integral  de un Estado que hasta hoy  les ha mantenido en el olvido y la guerra; consideran que el petróleo sólo les ha traído más violencia y que las grandes petroleras que han explotado su territorio,  poco les ha dejado. Consideran que esta llamada “riqueza “que les han extraído, sólo ha dejado   pobreza y dolor por doquier. Expresan también una enorme preocupación por la gobernabilidad en el departamento. Dos de sus gobernadores están en la cárcel y la actual mandataria, tiene un proceso en la Procuraduría, el cual podría terminar muy mal.

Ofrecen convertirse en despensa agrícola    para Colombia y para la región latinoamericana y cuentan con las condiciones para hacerlo. A nuestro paso, pudimos observar amplios cultivos de plátano, arroz y cacao. Saben de   su fortaleza para ofrecer carne y leche, pero no cuentan con infraestructura que les permita disminuir los costos de transacción que implica el transporte. Tampoco cuentan con condiciones para el procesamiento de sus cultivos y de estos insumos. Los cítricos y el maíz también son hoy oportunidad para    aportar a la política de seguridad y soberanía alimentaria que ha planteado el gobierno de Gustavo Petro.

Quieren quedarse en su tierra porque ha sido el lugar de sus ancestros.  Allí está su vida, allí   crecieron, allí está su cultura, su presente, sus sueños colectivos y su fuerza como pueblo araucano.

Hoy cuando escribo este texto, resuenan las voces de las personas de quienes nos acompañaron en nuestras reuniones. Recuerdo especialmente los rostros de las mujeres, la fuerza de sus testimonios, sus biografías enraizadas en el dolor, pero también en la dignidad.  En sus reclamos hay rabia, pero siempre hay propuestas. Exigen parar la guerra y enfrentan la adversidad cotidiana, acechante y en ocasiones letal frente al cuidado de la vida. En el último encuentro en Arauquita una lideresa campesina, defensora de derechos humanos nos pidió contarle   a este país tan roto por la guerra que, desde este territorio hermoso, pero también bañado en sangre, ellas, las mujeres   son fuerza de vida y de paz.

¿Por qué no podría haber una convención nacional para el proceso de paz con el ELN?: Iván Cepeda

En entrevista para Confidencial Colombia, el senador Iván Cepeda explica que los avances en las conversaciones con el ELN demuestran que no es cierto que con esta guerrilla era imposible negociar y  no descarta que se pueda hacer una convención nacional. 

¿Pueden los colombianos confiar en la voluntad de paz del ELN?

 

Iván Cepeda: Bueno lo que hay que confiar es en los hechos más que en las promesas o en las palabras. Luego de cuatro años de ruptura de unas conversaciones en muy pocos días de negociación hemos logrado poner en orden y restablecer esas conversaciones. En ese momento estamos adportas de comenzar el análisis del primer punto de la agenda y eso sin lugar a dudas es un paso significativo. Son una organización de la que se ha dicho que era imposible negociar y lo que en otro momento tomó meses e incluso años en esta oportunidad se ha hecho en 20 días.

Una de las cosas qué ha hecho difícil la conversación con ELN es su insistencia en una convención nacional por qué para ellos es importante la participación de la sociedad civil. ¿han hablado de ese asunto?

Iván Cepeda: Hay una regla del juego que hay que respetar y es que nos hemos puesto de acuerdo en que no vamos a hablar de temas que no haya tratado la mesa, así que yo a pesar de que tengo opiniones personales sobre ese particular me atengo de manera disciplinada al principio, de que asunto que no haya sido tocado bilateralmente, no se hace pronunciamiento público. Simplemente adelanto un criterio y es el siguiente: por qué no podría haber una convención nacional; por qué no sentar a todos los sectores de la sociedad colombiana a hablar; a concertar una serie de asuntos que son fundamentales para el país, nada lo impide.

¿Esa intención de paz la tienen también los integrantes del frente Domingo Laín?.

Iván Cepeda: La delegación de paz del Gobierno está negociando o dialogando con una delegación de paz del ELN en la que están representados todos sus frentes de guerra, sin exclusión. Así que no es una negociación con cada una de las partes de esa organización sino con la organización como un todo.

Hoy día el ELN es una guerrilla binacional, ¿No cree usted que Venezuela debería tener un papel más preponderante en esa mesa de diálogo?

Iván Cepeda: No,coincido con eso. La guerrilla del ELN es una guerrilla que tiene un conflicto armado con el Estado colombiano y tiene unos orígenes históricos en Colombia, no está librando una guerra en otro país. Es aquí donde hay que resolver el problema, así que sobre esa base es que vamos a ponernos de acuerdo con el ELN, es una negociación entre el Estado colombiano a través del Gobierno Nacional y su delegación, y la delegación de paz del Ejército de Liberación Nacional, no hay tercero en esa negociación. Venezuela cumple un papel de país garante en este proceso, que es bienvenido y que ha sido de extrema utilidad para avanzar.

¿El  papel de Venezuela o puede ir más allá, un poco más allá?

Iván Cepeda: No, no existe más allá. Esto es una negociación entre dos, lo dejo totalmente claro, aquí no estamos en una negociación con distintos países, no, Es una negociación, repito, entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla del ELN en la cual hay unos países garantes, como Noruega, Cuba, Venezuela y México  y Chile, y eso es, no hay más.

El Centro Democrático instauró la primera demanda a la Ley  de Paz Total, ¿Qué opina al respecto?

Iván Cepeda: Bueno no la conozco, me parece interesante estudiarla y obviamente iremos a defenderla ante la Corte Constitucional.

 

 

Incautan armamento en Arauca

En una operación conjunta, coordinada e interinstitucional desarrollada por el Ejército Nacional, la Fuerza Aérea Colombiana, la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, en zona rural de los municipios de Puerto Rondón y Arauquita, en el departamento de Arauca, fue dado de baja un integrante de uno de los grupos irregulares que operan en la zona e incautado un arsenal de guerra.

En el territorio operan los Estructura 10 y 28, quienes según informaciones estarían planeando la realización de acciones terroristas, extorsión, sicariato y homicidios selectivos contra la población en esta región del país.

 

Estos grupos se  encuentran en confrontación armada contra las estructuras del ELN en el departamento de Arauca, responsables de las violaciones a los derechos humanos e infracción a las disposiciones establecidas en el derecho internacional humanitario en esta parte del país.

El ELN anuncia paro armado en el Chocó mientras habla de paz

El frente ‘Omar Gómez’ de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció el inicio de un paro armado indefinido en varios municipios del departamentos de Chocó,  pocos días después de que terminara la primera ronda de diálogos con el Gobierno.

Ejército reporta el secuestro de un suboficial en Arauca

La Fuerza de Tarea Conjunta Titán, unidad militar orgánica de la Séptima División del Ejército Nacional, reportó el posible secuestro del suboficial Tercero Camilo Andrés Córdoba Arenas.

Los hechos habrían ocurrido en el eje vial Tame – Arauca, entre las veredas Santo Domingo y Puerto Jordán, departamento de Arauca, cuando el militar se encontraba de vacaciones. 

 

En la zona donde se habrían presentado los hechos, delinque el grupo armado organizado residual Estructura 10 y Frente de Guerra Oriental del ELN.

Gobierno anuncia programa para cien mil jóvenes en territorios donde operan los grupos ilegales

El Presidente, Gustavo Petro, anunció la creación de un programa para jóvenes denominado como Empleo para Jóvenes ‘Empleo Hay’.

En su intervención, el Jefe de Estado dijo que el objetivo del Estado es lograr “un programa amplio” que permita cobijar 100 mil jóvenes, que reciban un ingreso que permita vivir con cierta dignidad, competir con el salario que entrega el grupo multicrimen.

 

“Estamos preparando un programa de gran dimensión, de ahí el porqué estamos hablando de gestores de paz, porque queremos actuar con la juventud excluida, por lo menos, en las zonas de más alta violencia de Colombia, regiones excluidas como Urabá, barrios pobres de Cartagena, Montería, Barranquilla, que están llenas hoy de hambre”, comentó.

Sin embargo, aseguró que “hay un enorme vacío en la juventud, una juventud popular que ha perdido las esperanzas”, de hecho, reveló que las estadísticas muestran que “el 30%, aproximadamente, no tienen ninguna opción”. 

En su explicación, el Presidente Petro aseguró que esa exclusión juvenil es aprovechada por los grupos multicrimen, que están bien articulados a nivel internacional, los cuales, incluso, permean el Estado..

Por eso, consideró que un grupo como el ‘Clan del Golfo’, según cifras de la Policía Nacional, tiene 6 mil de sus miembros presos, razón por la cual cuestionó: “¿Por qué no se ha acabado? 6 mil es un número enorme como para que un tipo de organización criminal así se hubiera extinguido hace tiempo”.

El primer mandatario considera que en los territorios donde estos grupos hacen presencia, existe un inmenso caldo de cultivo para el reclutamiento, “y ese inmenso caldo de cultivo, ese espacio, no es más que la juventud sin perspectivas”.

 

Ilegales imponen toque de queda en Guapi

Foto: Alcaldía de Guapi

Los habitantes de Guapi en el departamento del Cauca están llenos de temor por la circulación de un panfleto firmado por un frente del ELN en donde amenazan al alcalde del municipio Plutarco Marino Grueso.

 

En el panfleto se impone un toque de queda a partir de las 7 de la noche y se advierte además sobre un posible paro armado.

Las autoridades del municipio en conjunto con la Policía y el Ejército se encuentran analizando la situación e investigando el origen y veracidad del panfleto.

De acuerdo con la Fundación Paz y Reconciliación, “este territorio ha vivido con su presencia durante muchos años. Cuando llegaron los grupos armados a Guapi, en el Cauca, no solo sembraron temor, sino que acabaron con tradiciones culturales propias de las comunidades negras del Pacífico. Ha sido el epicentro de la confrontación armada que se ha registrado recientemente entre el ELN y el Comando Coordinador de Occidente (CCO). Es por esto que aún Guapi vive terror en su zona, de hecho, en febrero de este año, según los pobladores, escucharon algunas balaceras, lo que los llevó a permanecer encerrados en sus casas”.

ONU acepta acompañar las conversaciones con el ELN

El secretario general de Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, aceptó la invitación del Gobierno colombiano para participar como acompañante en los diálogos del equipo de Gustavo Petro con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) que se llevan a cabo en Caracas.

El alto comisionado para la Paz de Colombia, Danilo Rueda, ha hecho pública la noticia al compartir la carta enviada por el propio Guterres en la que acepta la invitación y designa a su representante, que será Carlos Ruiz Massieu, jefe de la Misión de Verificación de la ONU en el país.

 

«Celebramos la respuesta positiva de Antonio Guterres a la invitación a participar en calidad de acompañante permanente en los diálogos de paz entre el Gobierno de Colombia y el ELN», ha escrito en Twitter Rueda.

En la misiva el representante ha también ha felicitado a todas las partes «por haber llegado a esta primera etapa esencial» y ha expresado el firme apoyo de Naciones Unidas para «acompañar a las partes en la búsqueda de paz que tanto anhela el pueblo colombiano».

Los diálogos con el ELN tienen como países garantes a Venezuela, Cuba y Noruega, además las partes invitaron el mes pasado a Chile, Brasil y México para que se sumasen en esa condición, y a Estados Unidos, Alemania, Suecia, Suiza y España como acompañantes, así como al secretario general de la ONU, en el marco del proceso de «paz total» impulsado por Petro.

«Me gusta la presencia de Lafaurie en los diálogos con el ELN»: Alejandro Toro

El representante a la cámara por el Pacto Histórico, Alejandro Toro, en diálogo con Confidencial Colombia explica las razones por las que considera que, en esta ocasión, el ELN tomará en serio el proceso de paz.

No es la primera vez que un Gobierno se sienta a hablar con la guerrilla del ELN, ¿Qué le hace pensar que esta vez sí va en serio?

 

Alejandro Toro: El contexto político en todos los sentidos es muy diferente. Uno, por el lado del Gobierno progresista, que le apuesta a la paz, dispuesto a correr los riesgos que implica hacer un acuerdo de paz, que eso es muy importante. Segundo, el tiempo que vive hoy la guerrilla es un tiempo completamente diferente a lo que de pronto fue la llegada de Fidel Castro en 1959 en Cuba, o lo que fue en 1979 con el sandinismo en Nicaragua. Hoy el contexto es diferente. Está casi claro y lo dijeron las mismas FARC, que la toma del poder a través de las armas es un muy mal mensaje. Entonces, eso es lo primero. Un gobierno muy dispuesto, un tiempo diferente y una guerrilla que yo creo que entiende también que la salida debe ser diferente.

¿El Gobierno está creando un ambiente favorable para este fin?

Alejandro Toro: Hay algo muy claro, y es que mientras que, en el proceso de paz con las FARC, las negociaciones se centraron en parte en el tema de tierras, con el ELN hay una negociación en el tema de los hidrocarburos, de las mega empresas mineras, de subirle los impuestos. Pero el presidente va más allá y les dobla la apuesta, les dice no solo eso, sino que vamos a hablar de descarbonización de la economía y de transición energética. Es decir, que lleva mucho más allá los acuerdos que se pidieron en anteriores acercamientos como el de Puebla.

¿Cómo esta militarmente esta guerrilla?

Alejandro Toro: Hay que recordar que el ELN funciona con unos bemoles diferentes a cómo funcionaba el secretariado de las FARC, -es decir- más confederada; hay mucha más autonomía en algunos aspectos, lo que genera un tipo de desconexión entre los comandantes. Esperamos que el hecho de que se esté haciendo en Venezuela produzca un mayor acercamiento y posibilite una mejor comunicación. También quiero hacer un llamado al gobierno y es que debe incluir la mayor cantidad de medios comunicación en ese acompañamiento a los diálogos. No solo a los grandes medios de los grandes emporios sino también a los medios alternativos, rurales, comunitarios, que son los que llegan a permear esos territorios, y que va a permitir que esos comandantes guerrilleros se enteren también de alguna manera sobre qué está sucediendo en estos acuerdos.

¿Entre los comandantes existe un convencimiento de que hay que negociar la paz?

Alejandro Toro: Muy seguramente muchos comandantes no están de acuerdo, así como no estuvieron de acuerdo en las FARC o en las negociaciones del M 19. Por lo general siempre quedan unos grupos residuales, entonces no hay que tenerle miedo a que no todos los comandantes estén de acuerdo, porque para eso se hacen las conversaciones, para eso se llega lentamente a puntos de acercamiento. Cuando hablo que funciona poco más como una federación, hablo de que puede existir unidad en lo político, pero no en lo económico. Hay una autonomía económica en los frentes, lo que no sucedía en el caso de las FARC donde el bloque oriental funcionaba como una especie de Ministerio de Hacienda, que recibía los excedentes y casi que terminaban equilibrando un poco en los frentes o bloques donde no había tantos recursos. En el caso del ELN, a los comandantes se les dice: “sobreviva con su grupo”. Eso hace que haya una autonomía económica, pero no necesariamente en todos los casos hay una autonomía política, creo que hicieron una línea discursiva y política que si se mantiene.

En este proceso no se ha visto a Alias Pablito por ninguna parte.

Alejandro Toro: Tampoco fue muy preponderante en lo que fue en las negociaciones de Quito, y cuando iniciaron las negociaciones de la Habana. Cuando acompañamos las negociaciones de la Habana, fue muy repetitivo que la prensa dijera: “este no está, este tampoco” y las FARC entonces comenzaban como a llevarlos uno a uno, para mandar como una especie de parte de tranquilidad. Yo espero que aquí suceda así, porque es normal. Si no es Pablito, pues va a quedar alguien que dé cierta garantía. Yo considero que hay disposición del ELN, que hay una representatividad muy importante en el tema militar y en el tema político, y que esto va en serio. Le tenemos toda la fe y le estamos apostando todo a la Paz Total.

Siendo el ELN es una guerrilla binacional Venezuela debería estar más involucrado en este proceso de paz.

Alejandro Toro: Creo que Venezuela ha enviado todos los mensajes. Desde el tema de acompañar, desde el tema político y el tema económico, porque eso tiene unas implicaciones también económicas. Pero gran parte de las últimas muertes de comandantes guerrilleros se han dado en territorio venezolano, nadie va a ocultar que es una frontera de más de 2000 kilómetros, pero creo que si hay una disponibilidad de Venezuela.

¿Se puede hablar de tranquilidad con un cese al fuego bilateral cuando no hay cese al fuego entre grupos ilegales?

Alejandro Toro: Por eso estamos hablando de un cese al fuego multilateral, que es una apuesta ambiciosa.

¿Es posible que se celebre que el ELN permita que unos indígenas habiten su territorio, cuando el territorio es de ellos y no del ELN?

Alejandro Toro: Una cosa es estar en el territorio y otra cosa es teorizar desde Bogotá. Uno puede hacer esta teoría de territorio de Estado, de presencia de Gobierno, de gobernabilidad. Pero cuando te vas al territorio en conflicto te das cuenta que el que manda no es el Estado, el que manda es el que se convierte en el garante de ese lugar, ese es el que cobra los impuestos, el que maneja la movilidad. Claro que ese territorio ancestral debería ser de ellos, pero llevados a la realidad quienes lo tienen son los que determinan si se quedan o no.

¿Entonces hay que darle las gracias al ELN?

Alejandro Toro: No hay que darle las gracias al ELN pero si hay que avanzar para que las cosas que hoy son absolutamente normalizadas y deberían ser anormales vuelvan a su justa causa. Que el territorio de los pobladores sea de ellos. Pero lo que pasa es que uno en las negociaciones no negocia con el ideal si no con la realidad, para llegar a lo ideal. Entonces, si el ideal es que sea de ellos, maravilloso. Pero si la realidad es que los desplazaron. Yo no puedo mandarles una carta a los Emberá y decirles: “vuelvan que ese es su territorio”, cuando no hay las garantías; cuando los van a matar; cuando los van a desaparecer. Eso es otro mundo, esa es otra Colombia; manda el que tenga el control de las armas; el que tenga el control de los impuestos, y el que tenga el control de la justicia.

Habló usted hace un momento de la participación de los medios de comunicación en los procesos de paz ¿No cree que tanta democracia también puede hacer daño?

Alejandro Toro: No propongo que vayan a entrevistar al ELN o al gobierno. Lo que deben ir a entrevistar es a la mesa, al proceso, a los avances. Porque si no, se va convirtiendo en una especia de libreto biográfico de alguno de los actores y termina siendo eso como una especie de propaganda.

Para el ELN es importante la participación de la sociedad civil, por eso ellos siempre han hecho un llamado a la Convención Nacional ¿Est escenario tendría unos límites o definitivamente se abriría participación a todo mundo?

Alejandro Toro: Aquí debe haber una metodología clara que permita avanzar.

¿Cómo evitar que esa participación, se convierta en participadera?

Alejandro Toro: Con la construcción de una metodología, que tenga unos entregables y que pueda medirse el porcentaje. Inclusive nosotros tenemos un porcentaje: más o menos el 25% es lo que hemos avanzado en Quito de los 6 puntos. Suponemos que ante eso se encuentra una metodología clara y que esos nos permitan decir: “debemos salir con estos entregables, con estos resultados, con estos objetivos cumplidos”.

¿Le gusta la presencia de Lafaurie?

Alejandro Toro: Mucho. Me parece absolutamente vital porque las negociaciones se dan entre diferentes. Me encanta que estén los militares, y que estén militares activos. El mensaje que manda el presidente cuando invita a Lafaurie es muy claro: para que no tengan la excusa de decir que estamos negociando a sus espaldas. Entonces hay tres aspectos que me gustan del tema de Lafaurie. Uno, que representa una figura antagónica; una figura al otro lado de lo que puede resultar la mesa, incluyendo a miembros de lo que puede ser un gobierno progresista. Segundo, porque representa una parte del Partido Conservador por quienes se dio la guerra por la tierra.  Tres porque representa un sector también muy importante que es el sector ganadero. El otro mensaje que finalmente manda es la reconciliación en Colombia.

Dos mesas de negociación y una sola frontera

Las fronteras tienen un peso predominante en las transiciones entre la guerra y la paz. Así lo señala muy acertadamente la profesora de Oxford, Annette Idler, en su libro Fronteras Rojas. En los márgenes y la periferia, todo se multiplica, incluyendo por supuesto la corrupción y las violencias organizadas. Lo que ella llama el “efecto-frontera” apunta a sistemas de gobernanza estatal débiles y con una alta tendencia a la impunidad, lo que las hace un territorio perfecto con bajos riesgos y oportunidades altas para la criminalidad. Esta interpretación, a mi juicio muy lúcida, permite una mirada más precisa de nuestras fronteras y de la violencia que allí se vive, incluyendo el grado de violencia de distintos grupos armados contra el tejido social.

Voy a tomarme el atrevimiento de utilizar el planteamiento central de la profesora Idler para interpretar el contexto de hoy en la frontera colombo venezolana. En más de 2.219 kilómetros de frontera que comparten estos dos países, varios grupos de violencias organizadas logran controlar la vida cotidiana de miles o tal vez millones de personas, omitiendo o cooperando con las instituciones formales del Estado, que se supone deberían ejercer ese rol. Estos grupos pueden ser guerrillas, como en el caso del ELN, la segunda Marquetalia o algunos de los grupos que se juntaron en el nombre de Estado Mayor Central de las FARC; o violencias organizadas como los sindicatos en Venezuela o facciones de grupos de crimen organizado. Esta explicación, más compleja pero también más completa, permite salir del lugar común de muchos analistas e informes que únicamente publican la presencia de los grupos armados ilegales, haciéndola mucho mas grande de lo que es y atribuyéndole capacidades casi sobrehumanas con tal de no reconocer la relación tan profunda que existe entre las violencias organizadas y las instituciones, usualmente a ambos lados de las fronteras.

 

Hoy, en la mesa de diálogo recientemente instalada con el ELN, es fundamental entender lo que pasa en la frontera. He de decir aquí que se conoce (e interesa) mucho más lo que está pasando en la frontera colombiana, mientras que del lado venezolano una gran parte de informes únicamente se limitan a señalar, de forma muy burda e irresponsable en la mayoría de caso, que el ELN está en territorio venezolano. Incluso, contrario no solo a la literatura académica, sino a la lógica misma, el ELN es para ellos una guerrilla binacional que opera igualmente en Colombia y en Venezuela. La información de calidad pareciera ser la ausente en el debate público.

En la otra mesa, la de México, en la que se reúnen el gobierno venezolano y la oposición para intentar lograr condiciones para las elecciones de 2024 e intentar reconducir a Venezuela por un camino de respeto a los Derechos Humanos y a las libertades civiles no se trata ni el tema de frontera, más allá del restablecimiento de las relaciones económicas, ni de las afectaciones gravísimas a las comunidades de la Amazonía venezolana en materia de violación sistemática e impune a sus derechos humanos fundamentales. Si bien es bastante probable que la sociedad civil colombiana logre trasladar sus inquietudes, propuestas, recomendaciones y agendas a la mesa de Caracas, no será así de sencillo que esto ocurra en la de México.

En la frontera colombo venezolana las cosas no se suscriben a si está el ELN o no. Más bien es fundamental a la par que avanza la mesa, pensar en la desactivación de los mecanismos violentos y quitarles la posibilidad de que a sigan controlando la ciudadanía. Esto implica poner un muy serio límite en la mesa de diálogo a no admitir, bajo ninguna circunstancia, que continúen las agresiones a la población civil, ni siquiera cuando ésta es acusada de hacer parte del “enemigo”. Y es que, al día de hoy, el porcentaje de acciones bélicas de los grupos armados incluyendo guerrillas, estructuras criminales organizadas y similares que buscan retar al estado, no llega siquiera al 10% según el último conteo de la Fundación PARES. Ni siquiera existen altos combates entre grupos. Lo que sí hay es un número infame de asesinatos selectivos contra liderazgos sociales y personas que hacen parte de todo tipo de organizaciones comunitarias.

Del lado venezolano la situación para las mujeres indígenas de la amazonia es muy similar, donde la presencia de grupos armados no compite con la guardia civil por el control territorial y que por el contrario se dedica de forma sistemática a extraer recursos, riquezas y personas del amazonas y utilizarlas en negocios de explotación de niños, niñas y adolescentes, y a la esclavitud de miles de personas que están quedando enterradas en los socavones de la minería ilegal del Estado de Bolívar para que después el oro pueda ser lavado y exportado como oro colombiano. Este control violento del territorio, su economía y su población no está siendo necesariamente ejecutado por el ELN sino por otros grupos en la sombra, de los cuáles se habla muy poco. Es curioso cómo en los diálogos entre gobierno y oposición, la situación de estas personas y comunidades sigue siendo completamente invisible.

Con esto en mente, en ambas mesas la reconstrucción institucional de la frontera y la creación de oportunidades para la legalidad debería estar como un tema prioritario y no es claro que pueda llegar. Sin embargo, el liderazgo que el gobierno colombiano ha tenido para la reactivación de los diálogos en ambas mesas es determinante para abrir una ventana de oportunidad. La perspectiva nacionalista debería reemplazarse por un plan de recuperación de la frontera que contemple estos territorios como espacios transfronterizos dinámicos, que requieren una protección especial y un fuerte fomento del tejido social, que futuro lo que puede hacerlos sostenibles hacia el futuro. Propongo desde este espacio de opinión una idea: ¿qué tal promover, desde la sociedad civil transfronteriza, veedurías, verificación e intercambios que nos permitan que la agenda de una frontera pacífica e incluyente llegue a ambas mesas? Les escucho.

 

 

ELN no será un obstáculo en el retorno embera

El presidente Gustavo Petro celebró el primer acuerdo establecido con el Ejército de Liberación Nacional en medio de la mesa de conversaciones de paz.

De esta manera el ELN facilitará el retorno de comunidades emberas desplazadas a sus lugares de origen, entre ellos el municipio de Murindó, Antioquia.

 

Así lo afirmó el Mandatario al intervenir en el Encuentro de Dirigentes del Occidente Antioqueño, evento que se realizó en Dabeiba, donde recalcó que el Gobierno del Cambio no puede permitir que la violencia convierta a Murindó en un municipio moribundo.

Al respecto, el jefe de Estado expresó: “Murindó, indudablemente, es un municipio excluido en Antioquia. No debería ser así. Murindó es de mayorías étnicas: indígenas y afros. Murindó también políticamente no se comporta como la mayoría de los municipios de Antioquia. Murindó es un municipio organizado socialmente y afectado por la violencia, y la violencia prácticamente está desplazando a su población”.

“Han vuelto a Murindó un municipio moribundo, y nosotros no podemos permitir eso”, reiteró.

En su discurso, el jefe de Estado recordó que el pueblo embera ha sido afectado por distintos actores de la violencia, “quitándoles la tranquilidad de vivir en sus territorios”.

Frente a esta situación, destacó el acuerdo logrado entre el Gobierno Nacional y el ELN, en cuestión de una semana, en el marco de los diálogos de paz que se llevan a cabo en Caracas, Venezuela.

“Con el ELN se ha empezado una conversación, un diálogo de paz. El primer punto de acuerdo que logramos con el ELN, en escasamente una semana que llevan estos diálogos, es que se permite el regreso de las poblaciones desplazadas por esa organización de territorios indígenas emberas a sus resguardos, con garantía de no repetición y de retorno”, precisó.

Puntualizó que se requiere “el cese de la hostilidad sobre la población en Murindó, de tal manera que su población afro e indígena pueda por lo menos empezar a vivir en paz”.

España nombrará representantes para los diálogos de paz con el ELN

El ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha afirmado este viernes que nombrará a un representante para que participe en las conversaciones de paz entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que se han iniciado esta semana.

Así lo ha indicado en declaraciones a los medios después de que Colombia formalizase este mismo viernes la invitación a España para que asista al proceso como país acompañante.

 

«Probablemente designemos a una persona para que esté presente en todas esas reuniones», ha indicado Albares desde el recinto ferial de IFEMA, donde se celebra el XXVI Congreso de la Internacional Socialista. Además, ha puntualizado que en algunos de estos encuentros estará él mismo, «dependiendo del nivel y la intensidad» de los mismos, según ha precisado.

Así, ha recordado que España se había puesto a disposición de Colombia «para que alcance la paz» en todo lo que pudiese ser útil. «La decisión del gobierno colombiano ha sido que España sea país acompañante y eso es lo que hacemos», ha añadido antes de apuntar que la agenda «la tiene que marcar» el Ejecutivo del país sudamericano.

«Nosotros estaremos a disposición para acompañar este proceso y para que definitivamente la paz vuelva a Colombia lo antes posible», ha reiterado. Asimismo ha trasladado que España siempre estará a disposición para participar en todas las reuniones que precisen y también «si en algún momento quieren algún tipo de reunión en España», ha señalado.

Alemania, Suiza y Suecia:

El senador del Polo Democrático, Iván Cepeda, uno de los integrantes de la delegación gubernamental, ha publicado en su perfil de Twitter los tres primeros acuerdos que han logrado alcanzar con la guerrilla del ELN en la primera semana de conversaciones celebradas en Caracas, Venezuela.

Uno de estos de acuerdos es qué países han sido invitados como mediadores y acompañantes, estando en este último grupo España, Alemania, Suiza y Suecia. En el primer bloque se confirma la presencia ya sabida de Noruega, Cuba y Venezuela, mientras que se invita a México, Brasil y Chile a «definir su participación».

Sánchez ofreció a España como sede:

El resto de actores invitados a participar como mediadores son la Iglesia Católica de Colombia y el representante especial en Colombia del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.

Asimismo, el ELN y el Gobierno de Colombia han acordado «adelantar acciones diplomáticas» con Estados Unidos «para conocer su disposición a participar en este proceso mediante un enviado especial».

A finales de octubre, Colombia ya adelantó que ofrecería a España la posibilidad de acompañar las negociaciones como país observador, después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su visita oficial en agosto al país sudamericano, ofreciera el territorio español como sede para la negociación con el ELN.

Gobierno y ELN acuerdan la lista de países garantes en los diálogos de paz

El Gobierno anunció los primeros acuerdos con los negociadores del Ejército Nacional de Liberación para reiniciar los diálogos de paz.

En el comunicado conjunto se ratifica a Cuba, Venezuela y Noruega como países garantes y se invita a Brasil, Chile y México a participar. Este último aceptó integrar el grupo de naciones que acompañan las conversaciones.

 

Se invita a Alemania, Suiza, Suecia y España para que consideren participar como países acompañantes, de apoyo y cooperación.

Se acordó retomar el punto de los acuerdos correspondiente a la Agenda establecida en el mes de marzo de 2016, respecto de las “Acciones y dinámicas humanitarias”, para lo cual se adelantarán en el corto plazo procesos de alivios humanitarios: Para esto, se conformará un mecanismo de la Mesa de Diálogos que cuente con el acompañamiento de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas y la Iglesia.

Por último, se conformó un equipo conjunto de comunicación para informar de manera objetiva, oportuna, clara y transparente, sobre el desarrollo y avances del proceso de diálogo.

Estos son los negociadores de paz con el ELN

El Gobierno Nacional retoma los diálogos de paz con el Ejército de Liberación Nacional, suspendidos durante el período del expresidente Iván Duque.

La primera fase de las conversaciones se hará desde Venezuela y en el participarán diferentes sectores de la sociedad civil junto con los representantes del gobierno.

 

En esta lista se encuentran el líder político nortesantandereano Alberto Castilla: Horacio Guerrero, asesor del Ministerio del Interior; José Félix Lafaurie, presidente de la Federación Nacional de Ganaderos; Álvaro Matallana, el coronel retirado del Ejército; María José Pizarro, senadora del Pacto Histórico; Olga Lucía Silva, vocera de la Coordinación Colombia Europa EEUU, plataforma de derechos humanos;  Rosmery Quintero, presidenta de la Asociación Colombiana de Pequeños Industriales; Orlando Romero, almirante retirado que participó en la negociación con las Farc y  Carlos Rosero, líder afrodescendiente y defensor de derechos humanos. El jefe de esta delegación será el exguerrillero del M19 y catedrático universitario, Otty Patiño.

También estarán el general Eliot Benavides y como observador oficial estará el general Hugo López Sanidad de la Fuerzas Militares.

Por el ELN estarán Israel Ramírez Pineda, alias ‘Pablo Beltrán’, segundo al mando de esa guerrilla como jefe de delegación y se espera el anuncio del resto de participantes.