Ir al contenido principal

Etiqueta: Juan Carlos Upegui

La explosión de la inteligencia artificial

Hace menos de una década, la Inteligencia Artificial (IA) era vista con cierto escepticismo. Los avances eran pocos y no había mucho entusiasmo. Sin embargo, en un giro sorprendente, el campo comenzó a transformarse, alcanzando hitos que revolucionaron esta disciplina. El surgimiento de técnicas de aprendizaje computacional como las redes neuronales permitieron crear un punto de inflexión. Estas estructuras inspiradas en el funcionamiento del cerebro humano permitieron avances significativos en el reconocimiento de patrones y el procesamiento del lenguaje natural. La victoria de AlphaGo sobre el campeón mundial de Go demostró el potencial de la IA para dominar juegos complejos, desafiando incluso a las mentes más brillantes.

Pero quizás el avance más llamativo fue el surgimiento de la inteligencia artificial generativa, con modelos como GPT. Estos sistemas pueden generar contenidos que van desde texto hasta imágenes, y se han convertido en el desarrollo tecnológico de mayor impacto en los últimos años. Todas las grandes empresas e incluso países participan ahora de una carrera para el desarrollo de inteligencias artificiales más potentes. Este explosivo crecimiento ha llevado a proyectar la IA como una tecnología con aplicaciones en todos los sectores de la sociedad. Desde la medicina hasta la agricultura, la IA promete revolucionar la forma en que trabajamos, nos comunicamos y vivimos nuestras vidas. En un futuro cercano, podríamos ver hospitales con diagnósticos más precisos y tratamientos personalizados gracias a la IA en la medicina. En la agricultura, los sistemas de IA podrían optimizar el uso de recursos, aumentando la productividad y reduciendo el impacto ambiental. En el ámbito laboral, la automatización impulsada por la IA podría cambiar la naturaleza misma del trabajo, liberando a las personas de tareas repetitivas para centrarse en actividades más creativas y estratégicas.

 

De continuar esta tendencia en los próximos 10 viviremos transformaciones en la sociedad cada vez más aceleradas. Los asistentes virtuales no solo responderán preguntas, sino que comprenderán nuestras emociones y necesidades con empatía. La realidad aumentada y la realidad virtual estarán integradas en nuestra vida diaria, transformando la forma en que aprendemos, trabajamos y nos entretenemos.

Sin embargo, junto con el entusiasmo por el potencial de la IA, también surgen preocupaciones sobre sus efectos en la humanidad. Nunca habíamos experimentado el desarrollo de una tecnología que tuviera como propósito superar nuestra propia cognición. Las incertidumbres sobre su implementación necesitan de una discusión pública cada vez más informada. Con su explosión en los últimos años es indudable que jugará un rol estratégico para el futuro de la humanidad.

Juan Carlos Upegui

Colombia transita hacia la democracia

El 1 de mayo se convirtió en una jornada donde Colombia reflejó su esencia más vibrante y diversa. Cientos de miles salieron a las calles en una manifestación multitudinaria que reafirma la vitalidad de una nación deseosa de cambios sustanciales. Este día, marcado por la paz y la festividad, ha mostrado una cara de Colombia que, a pesar de la densa cortina de desinformación, reconoce la urgencia de no permanecer estática.Se diferencia enormemente con otras manifestaciones promovidas por sectores conservadores y de derecha, donde ha predominado un tono más violento. Mientras las calles se llenaron el 1 de Mayo de reivindicaciones por los derechos fundamentales como la salud, la educación y las pensiones. Mientras tanto el discurso de la oposición al gobierno nacional parece teñido por intereses que buscan más preservar el statu quo y sembrar temor ante cualquier propuesta de reforma. Esta bifurcación en el espíritu público revela la profunda división sobre cómo debe avanzar el país.

Esta coyuntura coyuntura de marchas y divergencias que se expresan en las calles refleja también la posibilidad de construir una democracia que no le teme al conflicto, sino que lo abraza a través de la discusión pública. No se trata de tener una sociedad homogénea con pensamiento único, el pluralismo y la diversidad son fundamentales para consolidar una democracia madura y moderna
.
Este es un momento de transición crucial para el país, un periodo donde cada acción hacia el futuro está cargado de significado político y social. El papel de los medios de comunicación en este proceso es fundamental. Su responsabilidad radica en la promoción de una cultura del diálogo y la información veraz e imparcial. Si los medios caen en la tentación de tomar partido o renuncian al equilibrio la ciudadanía verá limitada su capacidad de comprender la diversidad de visiones que existen en este momento.

 

Las marchas recientes, por tanto, son el reflejo de una lucha más amplia en Colombia. Son el reflejo de una nación que, a pesar de las tensiones y diferencias, muestra un creciente interés con el debate público y la acción colectiva como medios para resolver sus conflictos y conquistar derechos. En este contexto de pluralismo democrático, el desafío será convertir estas expresiones de divergencia en pilares para una construcción común, asegurando que todos los sectores de la sociedad puedan tener voz y voto en la definición del futuro. A medida que Colombia camina por este sendero de debate, la esperanza reside en que la comprensión mutua y la tolerancia guíen al país hacia un futuro donde las diferencias no solo se toleren, sino que se celebren como fuentes de fuerza y renovación. El mayor cambio es construir un país verdaderamente democrático.

Juan Carlos Upegui

La marcha del odio y la desinformación

El pasado Domingo las calles de nuestro país se convirtieron en el escenario de una marcha que, aunque reclama ser portadora de valores tradicionales y familiares, ha destilado un profundo odio. Entre gritos e insultos, amenazas veladas y mensajes que rozan con lo golpista, algunos participantes de esta movilización han dejado clara su animadversión hacia el presidente y las reformas propuestas por su gobierno.

Lo preocupante no es solo la violencia de sus consignas, sino el origen social de quienes las profieren: una minoría privilegiada, acostumbrada al acceso exclusivo a derechos básicos, mientras las mayorías continúan marginadas de estos derechos fundamentales. Este grupo, aunque ruidoso, no representa el sentir general de nuestra sociedad, pero sí revela la amargura de quienes temen perder sus privilegios ante el avance de políticas más inclusivas y justas.

 

La responsabilidad de los medios de comunicación en este contexto es doble. Por un lado, deben esforzarse por informar con veracidad e imparcialidad, desafiando la tentación de caer en el amarillismo o en la difusión de información sesgada que solo sirve para crear malestar social. Por otro lado, es crucial que declaren abiertamente sus conflictos de intereses, especialmente cuando sus propietarios tienen posturas claras en contra de las reformas que se están discutiendo, no deberían ser instrumentos de intereses corporativos.

La integridad periodística es fundamental para que la ciudadanía pueda formar opiniones basadas en hechos y no en la desinformación. Los medios deben ser plataformas de debate constructivo y no altavoces de las mentiras de quienes se oponen a los cambios sociales.

Ante este panorama, el próximo primero de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, se presenta como una oportunidad ineludible para la movilización pacífica y constructiva. Es un momento para que la clase trabajadora y todos aquellos que se han sentido marginados y olvidados por las estructuras de poder tradicionales, marchen en defensa de las reformas sociales que buscan aumentar los salarios, garantizar pensiones a los adultos mayores y brindar servicios de salud de calidad a quienes más lo necesitan.

Esta fecha debe ser un llamado a unir fuerzas, a manifestar el apoyo a un proyecto de país que aspire a la equidad y al respeto por todos los ciudadanos, independientemente de su estatus económico o social.

Juan Carlos Upegui

La otra Antioquia

Es cierto que Antioquia ha tenido una tendencia política conservadora. Basta revisar las votaciones a la Presidencia por departamento en los últimos 30 años para corroborarlo. Y cuando el país parece girar por primera vez en su historia de espectro ideológico buscando posiciones más sociales y progresistas, el discurso que ha ganado popularidad en el departamento es la oposición férrea a esta tendencia de cambio en el país. De hecho, esta oposición ha ido tomando formas cada vez más extravagantes y caricaturescas. El fracaso de la vaca que promovió recientemente el gobernador de Antioquia, Andrés Julián, y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, es un claro ejemplo de ello.

Sin embargo, hay otra Antioquia que con su historia y sus valores es distante de estas visiones. Es menos visible, tiene menos cobertura mediática, y, sobre todo, ha sido silenciada de forma recurrente. No es casualidad que nuestro departamento sea el que mayor número de víctimas ha aportado en la historia del conflicto armado. Según el Registro Único de Víctimas 1,915,590 personas han sufrido victimizaciones en el departamento, el 19.78% de la población víctima que ha tenido el país. Es decir, podemos afirmar con base en estas cifras que Antioquia es el departamento más violento en la historia de Colombia.

 

Las élites Antioqueñas siempre han negado cualquier tipo de responsabilidad en la configuración de este desolador panorama. Sin embargo, está probado judicialmente que grandes figuras políticas y empresariales promovieron directamente la creación de grupos armados que usaron la violencia en los territorios para asesinar adversarios políticos, adueñarse de grandes cantidades de tierras o construir megaproyectos de infraestructura. Para cumplir con estos planes miles de jóvenes sin oportunidades y sin futuro fueron reclutados por estos grupos y obligados a participar en esta historia de barbarie.

Toda esa violencia fue cobijada bajo una narrativa de legítima defensa y estos grupos armados se formaron bajo el discurso de impedir el avance de fuerzas insurgentes. Sin embargo, la verdad que ha venido emergiendo en los últimos años bajo el relato de las víctimas demuestra que gran parte de la violencia en los territorios fue dirigida en contra de campesinos inocentes, profesores, jóvenes, mujeres, sindicalistas y en general comunidades de diferentes municipios antioqueños que vivieron los horrores como el desplazamiento, la desaparición forzada, homicidios selectivos, masacres y otras violaciones a los derechos humanos.

La violencia rápidamente se transformó en violencia política y fueron asesinados grandes líderes por señalamientos injustos o por denunciar la evidente complicidad de los dirigentes políticos quienes no hacían nada a pesar de conocer estos hechos. La persecución se ensañó con los movimientos y organizaciones populares que luchaban por los derechos laborales, el medio ambiente o la justicia social. Esta historia aún no ha sido aceptada por el conjunto de la sociedad antioqueña, muchos la niegan a pesar de la creciente evidencia y muchos otros la justifican.

La hostilidad que se está promoviendo desde la dirigencia antioqueña hacia el proyecto de cambio en el país se parece a la narrativa que precedió a la violencia paramilitar. Cuando emergen con más fuerza los impulsos para establecer un pensamiento hegemónico es indispensable recordar nuestra historia.

Juan Carlos Upegui

Espíritu reformista

«La Revolución en Marcha es el deber del hombre de Estado de efectuar por medios pacíficos y constitucionales todo lo que haría una revolución»: Alfonso López Pumarejo.

Colombia ha sido un país reacio a las reformas y aferrado al status quo. Los cambios en general se asumen como riesgos innecesarios y posibles saltos al vacío, el famoso adagio popular lo expresa muy bien: mejor malo conocido que bueno por conocer. La historia política no ha sido ajena a esta propensión cultural, los sectores conservadores han liderado la agenda pública la mayor parte de la historia y el miedo al cambio ha atravesado todas las grandes discusiones nacionales desde el comienzo de la república.

 

El panorama que vivimos hoy parece seguir esta tendencia. La agenda de reformas planteadas por el gobierno que lidera Gustavo Petro ha creado una reacción sin precedentes para evitar que el país transite por los cambios que fueron planteados en el programa de gobierno eligieron los colombianos. Las mentiras y el miedo se han convertido en las principales estrategias de quienes quieren impedir transformaciones en el sistema de salud, el régimen pensional y laboral, la educación, el agro, las regulaciones energéticas, la agenda ambiental, entre otros. El propósito es despertar sensaciones de incertidumbre que lleven a la gente a desconfiar de las reformas y validar las decisiones de un congreso que parece secuestrado por la politiquería y los intereses de las élites económicas.

Sin embargo, la realidad detrás de la desinformación muestra una necesidad palpable de estas reformas para garantizar el bienestar y el acceso a derechos fundamentales. Por ejemplo, el régimen pensional actual excluye al 82% de la población, dejando a una gran mayoría sin amparo para su vejez. La informalidad laboral, que afecta al 60% de los trabajadores, agrava esta situación, privando a los trabajadores de cotizar para garantizar su seguridad social. La desigualdad en el sistema es palpable con subsidios pensionales que favorecen desproporcionadamente a los de mayores ingresos.

La situación en el sector salud no es menos crítica. El crecimiento exponencial en el número de tutelas relacionadas con salud señala deficiencias graves en el acceso y la calidad del servicio. La deuda acumulada de las EPS con la red pública que supera los 11 billones evidencia un sistema en crisis permanente. Además, los recientes hallazgos de la contraloría confirman que más de 9 billones de billones de pesos de la salud fueron desviados irregularmente por las EPS para otros propósitos.

Frente a este contexto, la resistencia a las reformas no es solo incongruente sino contraproducente. Es necesario derribar los muros del miedo y la desinformación para abrazar las transformaciones necesarias que aseguren un futuro más justo y equitativo para todas y todos los colombianos. Esta tarea no le corresponde solo al gobierno quien debe emplearse con todos los medios y herramientas constitucionales para sacarlas adelante, es necesario también que la sociedad se active a través de la participación popular y su poder constituyente. Si estas realidades no se transforman será el pueblo quien terminará perdiendo.

Juan Carlos Upegui

Concejal de Medellín

¿Existe un buen escenario para una Constituyente?: Opinión de Carolina Giraldo y Juan Carlos Upegui

La representante a la cámara por el Partido Alianza Verde, Carolina Giraldo y el concejal de Medellín por el movimiento político, Independientes, Juan Carlos Upegui, dan su punto de vista sobre la posibilidad de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente en medio de una polarización tan fuerte.

 

Nota relacionada: Así reaccionó la política nacional a la idea de una Constituyente

Upegui dice que seguirá en su curul del Concejo de Medellín y anuncia apelación

Luego de conocer el fallo del Tribunal Administrativo de Antioquia, donde se decreta la pérdida de su curul en el Concejo de Medellín, Juan Carlos Upegui anunció que adelantará la apelación ante el Consejo de Estado.

Upegui aseguró que seguirá ocupando su curul en el Concejo de Medellín mientras apela la decisión ante el Consejo de Estado para proteger sus derechos políticos.

 

El concejal y líder de la oposición en Medellín espera que en el Consejo de Estado se defina la suerte de su curul a partir de los argumentos legales expuestos en el proceso, «sin presiones políticas por parte de quienes quieren eliminar la oposición en la ciudad», afirmó.

De acuerdo con la mayoría de los magistrados del Tribunal Administrativo de Antioquia, «Upegui habría infringido las normativas de inhabilidades al presentarse como candidato, pese a las circunstancias que rodeaban la designación de su padre como rector de un colegio público».

Juan Carlos Upegui pide al alcalde de Medellín, «no pelear con el presidente Petro»

El concejal de Independientes de oposición en Medellín, Juan Carlos Upegui, hizo un llamado al alcalde de la capital de Antioquia, Federico Gutiérrez, para que construya caminos de entendimiento con el presidente Gustavo Petro.

«Lo que hizo ayer es un error, poner a Policía en contra del Gobierno Nacional es un error. Llegó el momento de bajar las armas, la campaña se acabó, hay que aprovechar las oportunidades de construir”, señaló.

 

Según Upegui, «el actual gobierno local debe entender que la gente no espera más peleas con el Gobierno Nacional; porque quien perderá será la ciudadanía misma».

Fico se impuso con fuerte castigo de Medellín a Quintero

Si bien todas las encuestas daban como un hecho la alcaldía de Fico Gutiérrez, este domingo se consolidó un resultado muy positivo para la proyección del candidato por el movimiento Creemos.

En total han sido 63 puntos porcentuales los que Gutiérrez le ha sacado a Juan Carlos Upegui, el candidato que tenía el apoyo de Independientes, movimiento con el que Daniel Quintero Calle se impuso en las pasadas elecciones regionales.

 

Fico Gutiérrez tiene un porcentaje de votos que transita por el 73 % y más de medio millón de votos; mientras que Upegui siendo segundo ronda por el 10 %. Detrás de ellos viene el voto en blanco con el 7 % y Albert Corredor con el 2,8 %.

Con este resultado parcial y con más del 80 % de mesas informadas, Medellín dio un claro mensaje a la administración saliente de Quintero Calle y le dio una segunda oportunidad a Fico Gutiérrez.

Precisamente, Fico Gutiérrez repite Alcaldía de Medellín después de que en 2015 subiera al poder en una reñida pugna contra Juan Carlos Vélez del Centro Democrático. Para ese entonces venció con 35,8 % y 246,221 votos en total.

Después de dejar el cargo en 2019 quiso aspirar a la Presidencia de Colombia y quedó tercero sin poder avanzar a segunda vuelta con 5’069.526 votos y un 23.9 % de las elecciones.

Le puede interesar: Helicóptero llevó a Urrao material electoral a última hora

Hoy todos a las urnas

Hoy es el día de la democracia, el día que como ciudadanos hacemos uso de nuestro derecho a elegir y ser elegidos, el día en el que el pueblo le da el mandato popular de representación a quienes aspiran a llegar a los cargos públicos para que con su trabajp logren las verdaderas transformaciones sociales que Colombia viene pidiendo y que comenzaron el 13 de marzo de 2022.

Es el momento ahora de consolidar y materializar lo que estamos construyendo desde el gobierno nacional, es el momento de que desembarque en los territorios los mejores administradores de lo público con oportunidades, paz y justicia social, para que Colombia sea esa potencia mundial de la vida que anhelamos.

 

La corrupción entra por las elecciones y solo una avalancha de ciudadanos convencidos y conscientes del cambio, capaces de generar las grandes transformaciones y que lleguen a las urnas a ejercer su derecho pueden contrarrestar las malas prácticas de compra de votos que se ha enquistado en la política tradicional por años.

La invitación es entonces a votar, a pedir todos los tarjetones y a ser protagonistas de los designios del país, como ciudadanos nos atañe la responsabilidad de elegir y una vez dado el mandato, de hacer veeduría y control social a las políticas públicas, decisiones y votaciones de quienes salen electos de estos comicios, es el pueblo quien tiene el poder y quien debe vigilar el cumplimiento de sus funciones, que trabajen por sus territorios y no por grandes poderes económicos y políticos.

Hoy tenemos el poder en nuestras manos, no permitamos que otros elijan por nosotros y hagamos uso de un voto a conciencia por el futuro y para que construyamos una sociedad en la que los niños, niñas y adolescentes puedan vivir en paz, con oportunidades y con educación, empecemos a escribir juntos este nuevo capítulo.

Vamos todos a las urnas y votemos. En Medellín Juan Carlos Upegui Alcalde y en Antioquia Esteban Restrepo Gobernación.

Juan Carlos Upegui invita a Federico Gutiérrez a parar la violencia verbal en el discurso

Tras denunciar que una persona con arma blanca lo persiguió y hostigó durante un recorrido, Juan Carlos Upegui, candidato a la Alcaldía de Medellín por el movimiento Independientes, hizo un llamado a Federico Gutiérrez para que no incite a la violencia desde el discurso y le pida a sus simpatizantes no violentar a otros líderes políticos.

“Sabemos que como estamos creciendo en las encuestas vamos a encontrar mucha más hostilidad en las calles. Nosotros seguiremos haciendo la campaña del amor, la esperanza, la campaña que cambiará la historia de Medellín”, dijo Upegui en X.

 

El exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, denunció en sus redes sociales la agresión de un ciudadano que le tiro el vehículo que conducía mientras el exmandatario paisa atravesaba una calle.

Noticia relacionada:

Nos la jugamos por la continuidad de un proyecto progresista en Medellín

La ciudad corre el riesgo de volver a ser gobernada por fuerzas retardatarias que pretenden recuperar el poder en las regiones para contener el proyecto progresista y modernizante del gobierno del cambio. Como parte del Pacto Histórico ponemos en la agenda pública un proyecto de ciudad capaz de conquistar la paz territorial como base de la paz total, con una agenda de inclusión en la política de la Medellín olvidada.

Las fuerzas alternativas, progresistas y de izquierda nos debemos unir en un proyecto que sea capaz de enfrentar al uribismo que encarna la candidatura de Federico Gutiérrez. Ese proyecto hoy lo encarna Juan Carlos Upegui a la Alcaldía de Medellín y Esteban Restrepo a la gobernación de Antioquia. Nos adherimos a este proyecto político con unos mínimos programáticos: apoyo a la implementación de los Acuerdos de Paz; construcción de la paz urbana; redistribución de las riquezas de EPM como empresa pública; apoyo e impulso a la educación superior pública gratuita de calidad; compromiso con la equidad de géneros, la promoción de la participación activa de la mujer, jóvenes y grupos poblacionales y étnicos; rechazo total y lucha en contra de cualquier forma de corrupción; promoción y fortalecimiento de una cultura de protección al medio ambiente.

 

La unidad hay que gestarla para no retornar al pasado autoritario y seguir construyendo una ciudad con menores índices de pobreza estructural en sus barrios populares. Lo que corresponde en el momento es estar a la altura con un compromiso histórico: acumular fuerzas para que el Uribismo, nunca más, gobierne esta ciudad.

Post data

Daniel Quintero renuncia a la alcaldía, tres meses antes de terminar su gobierno, para darle fuerza a la campaña del único que le puede ganar a Federico Gutiérrez: Juan Carlos Upegui.  La derecha quiere retomar el gobierno del Distrito y las izquierdas debemos unirnos en medio de las diferencias para apoyar la única alternativa progresista con opciones reales de poder.

Aunque muchos sectores de centro y “bienpensantes” se presenten como antiquinteristas y a otros más radicales les repulse votar por Upegui, nos corresponden ser coherentes con la alternativa del cambio y la opción de ganar la alcaldía para continuar con una agenda política que favorezca la paz y la lucha por más justicia social en la Medellín olvidada. Este último mes de campaña es decisivo para no retornar al pasado autoritario.

Pedro Baracutao

Esteban Restrepo y Juan Carlos Upegui oficialmente candidatos

El candidato a la Gobernación de Antioquia, Esteban Restrepo, junto a su fórmula a la Alcaldía de Medellín, Juan Carlos Upegui, inscribieron sus candidaturas por el movimiento Independientes en compañía de un nutrido grupo de seguidores.

“Vamos a derrotar a la vieja clase política tradicional de este departamento que quiere seguir con una Antioquia sumida en la pobreza. Nosotros estamos proponiendo una Antioquia global y prospera en materia digital y económica”, dijo Restrepo.

 

Confirmó también que continúan las conversaciones con quienes integran el Pacto Histórico tanto en el departamento como a nivel nacional para lograr un respaldo total a su candidatura de parte de un proyecto político que el (Esteban Restrepo) apoya.

Reviva la entrevista a Esteban Restrepo:

Por su parte el candidato a la Alcaldía de Medellín en declaración prometió que su objetivo es buscar que Medellín continúe avanzando en generación de empleo, emprendimiento y que además dará todo de si para que se construyan cinco metrocables.

“Nos inscribimos a la Alcaldía de Medellín con una fiesta popular de más de 5.000 personas que nos acompañaron a construir esta propuesta para que Medellín avance, para que vaya hacia adelante. Inscribimos nuestra lista al Concejo, a las JAL y estamos con el próximo gobernador de Antioquia, Esteban Restrepo. Vamos a estar en las calles, a trabajar de la mano de la gente para construir una Medellín que avance, que sigue su futuro y que genere oportunidades para todas y todos”, dijo.

Juan Carlos Upegui presentó su candidatura a la Alcaldía de Medellín

El candidato por el Movimiento Independientes, Juan Carlos Upegui, presentó su candidatura para la Alcaldía de Medellín en compañía de miles de ciudadanos que le respaldan.

En su discurso Upegui recordó que se hizo a pulso y que nació en la Comuna 5 en el seno de una familia humilde y pidió a los medellinenses pensar en si quieren regresar al pasado o convertir a la capital antioqueña en una ciudad más justa.

 

El candidato aseguró que la Medellín va por buen camino, mencionando la construcción de los cinco metrocables, las obras de metro de la avenida 80, y otros proyectos que ha impulsado el actual alcalde Daniel Quintero.

En el acto de campaña hizo presencia el candidato a la Gobernación de Antioquia, Esteban Restrepo, quien pidió el respaldo para Upegui.