El día en que le dije a Petro que renunciara
Me encuentro en un balcón observando el atardecer sobre la inmensa Bogotá y pienso por un momento en que hubiera ocurrido si el alcalde Gustavo Petro en su momento acepta mi recomendación. Al cumplirse un año del inicio de mi participación ad honorem como estratega de la campaña por el NO a la revocatoria, divulgo este pasaje que quedará en mi vida profesional como una anécdota de esas que reviven cada vez que el tiempo nos otorga la razón o se encarga de abofetearnos por estar equivocados.