«Colombia en Llamas: El Costo del Cambio Climático»

Por Esteban Restrepo

En estos días cruciales, los incendios forestales en Colombia revelan una verdad que no podemos seguir ignorando. Nos preguntamos: ¿Dónde se esconden ahora los negacionistas del cambio climático? No necesitamos ir lejos para encontrar las respuestas. El IDEAM reportó que el año pasado perdimos cerca de 170,000 hectáreas de bosque, un número alarmante que recalca la necesidad imperiosa de replantear nuestra relación con el medio ambiente.

No estamos ante un fenómeno aislado. Datos del World Resources Institute muestran un crecimiento en la frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos en Colombia, destacando los incendios forestales que han devastado alrededor de 200,000 hectáreas en solo el último año. Estas cifras no son solo estadísticas; son un llamado a la acción.

La magnitud de estos incendios va más allá de la pérdida de biodiversidad. Afectan elementos cruciales como la generación de agua y la fertilidad del suelo. Reflexionemos: ¿Cuánto nos está costando como nación combatir estos incendios? ¿Cuál es el valor de nuestros páramos, vitales para el suministro de agua?

Frente a esta emergencia, propuestas como el «Impuesto a la Contaminación» buscan responsabilizar a los grandes emisores y generar recursos para la restauración ambiental. Sin embargo, las soluciones deben ser más amplias, abarcando desde la educación ambiental hasta la transformación de nuestras prácticas industriales.

Este desastre natural es un reflejo de nuestras acciones y decisiones humanas, pero todavía tenemos la oportunidad de revertir el rumbo. La responsabilidad recae en todos: ciudadanos, empresas, y gobiernos. Es crucial alinearnos con políticas sostenibles como las propuestas por Petro, alejándonos de visiones negacionistas como las de Milei. Solo así podremos esperar un futuro más verde y prometedor para Colombia.

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