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Confidencial Noticias 2025

Etiqueta: Gustavo Petro

Últimas noticias de Gustavo Petro

Petro radica su primera terna para elección de magistrado en la Corte Constitucional

El presidente de la república radicó la terna de candidatos para reemplazar l magistrado Alejandro Linares, quien termina su período en la Corte Constitucional el próximo 2 de diciembre.

Las personas que conforman la terna son en primer lugar, la exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia, cargo que hoy ocupa, Carlos Ramón González. Abogada de la Universidad Externado de Colombia.

 

La segunda persona que integra la terna es Vladimir Fernández, secretario jurídico de Casa de Nariño.

Por último, se encuentra el actual director de la Agencia Nacional de Tierras, Gerardo Vega, abogado de la Universidad de Antioquia.

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Corte Constitucional tumba el estado de emergencia en La Guajira

La Corte Constitucional ha declarado este lunes inconstitucional el estado de emergencia decretado en junio por el Gobierno de Gustavo Petro en La Guajira ante el impacto que tendrá el cambio climático en la ya agravada crisis humanitaria que sufre el departamento.

En este sentido, ha dejado sin vigencia el estado de emergencia, a excepción de aquellos artículos relacionados con «la amenaza de agravamiento de la crisis humanitaria por la menor disponibilidad de agua», que se extenderán un año.

 

En su fallo, el alto tribunal ha pedido al Gobierno que adopte «las medidas necesarias» para superar la crisis «y con ello se garantice la efectividad de los derechos fundamentales de las personas que habitan en esa zona del país».

La decisión, aprobada con los votos a favor de seis magistrados, mientras que tres han votado en contra, no tendrá efecto inmediato, sino que permanecerán vigentes otros decretos firmados con anterioridad hasta el 2 de julio de 2024.

El presidente Gustavo Petro hizo un llamamiento a la corte en junio para que apoyase el estado de emergencia. «De eso se trata el cambio, de que el dinero público empiece a fluir a los más necesitados», aseveró, según un comunicado de la Presidencia.

«Se avecina una calamidad pública, porque todas las probabilidades de los modelos climáticos (…). Nos están anunciando con cada vez mayores probabilidades la cercanía de una sequía que nunca antes se había visto en La Guajira», resaltó Petro entonces.Copiar al portapapeles

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El jefe de jefes

La marcha del pasado miércoles, promovida por Petro, no fue más que una excusa libreteada para hacer proselitismo a favor de su candidato en Bogotá y, que tuvo como resultado, la afectación económica en los comercios formales masivos ubicados en el centro de la ciudad.

Durante la marcha, visité el sector de San Andresito de San José y haciendo un balance con base en lo que manifestaron los comerciantes, la jornada estuvo marcada por la disminución de un 50% en las ventas, sin hablar de los muchos negocios que, por miedo a los marchantes, prefirieron no abrir.

 

Según Fenalco, 5 % de los establecimientos comerciales de la capital han sido vandalizados durante estas jornadas que, en este último capítulo y a un mes de elecciones, fueron el espacio perfecto para promocionar al candidato del Pacto Histórico.

Lejos de ser una marcha autónoma, fue un día de campaña promovido por el Estado y pagado con nuestros impuestos. Es indignante, que el “gobierno del cambio” haya cambiado su discurso progresista de austeridad, por el derroche de dinero y peor aún, haciendo un llamado a la trashumancia ya no solo de carácter electoral, sino de marchantes.

Es decir, ahora las personas que “quieren marchar” son pagadas y trasladadas desde otras ciudades con el fin de llenar la Plaza de Bolívar en Bogotá, y todo, con el anzuelo de un concierto “protesta” y bajo el argumento de una “movilización cultural” teniendo de inspiración la última canción de Shakira, citada por el Petrismo y que hace referencia a la exclusión, la desigualdad, la injusticia, la explotación y el acoso.

El jefe, como se titula la última canción de la barranquillera y que tiene un corte más mexicano que colombiano, le queda como “anillo al dedo” al primer mandatario de los colombianos, pues su discurso de odio hacia la clase “privilegiada”, es una constante de quienes llevan en su diario vivir la bandera progresista, envidiando lo ajeno en vez de producir lo propio.

Hoy, “El jefe”, está sentado en la Casa de Nariño buscando promover marchas y visitas a las localidades de la periferia de Bogotá, con el único fin de ponerle otro “jefe” pero a los capitalinos y deja de lado, los miles de colombianos que han tenido que migrar dada la incertidumbre social, económica y política de este país desde que llegó el Petrismo.

La explotación laboral, problemática que toca esta canción y citan los “jefes” del Pacto Histórico, hoy, más que nunca, se da en Bogotá y el resto del país, pues los trabajos informales, para el trimestre mayo-julio de 2023, Bogotá tuvo un 33.6% y Colombia tiene una tasa de empleo informal de 53%, siendo de las más altas en el mundo.

Javier Ospina

La verdadera encuesta: el pueblo en las calles

Este miércoles se realizó en las principales plazas y parques de Colombia un gran carnaval por la vida, una movilización histórica en respaldo a las reformas del gobierno del cambio de Gustavo Petro que contó con la masiva asistencia de diferentes gremios, ciudadanos, comunidades étnicas y grupos sociales para mostrarle al mundo entero que si mañana fueran las elecciones el presidente volvería a ser electo.

Y es que, aunque para algunos la movilización social no está bien y vimos como en otros gobiernos se violentaban derechos humanos por salir a las calles este, en cambio, entiende que solo si se permanece cercano al pueblo se pueden hacer las grandes transformaciones que se buscan para que la sociedad colombiana alcance por fin la justicia social y dejemos de ser una de las naciones más desiguales del mundo.

 

En Bogotá, en plaza pública, ante miles de colombianos el presidente ratificó su compromiso con un país en el que la paz, la educación y la tierra sean mejor distribuidos, que no sean un privilegio de unos cuántos y en el que la comunidad en general pueda contar con más y mejores oportunidades para su desarrollo personal para que en el país de la belleza los colombianos podamos vivir con dignidad.

Es el momento de que esa pequeña elite que no quiere cambios entienda que ahora es el momento de suscribir el acuerdo con el pueblo, un gran pacto nacional en el que ganemos todos, en el que nadie se arrodille a nadie y en el que se permita que las reformas avancen y se le pueda brindar al pueblo lo que es del pueblo: salud digna, acceso a la educación, un sistema pensional más amplio y un sistema laboral más justo. 

Las movilizaciones en toda Colombia demostraron que ese mismo fervor popular que llevó a Gustavo Petro a la presidencia se mantiene, que la esperanza de un mejor porvenir sigue intacta y que un año después de electo la gente le sigue creyendo al cambio y acudiendo a su invitación, a pesar de que los políticos tradicionales, algunos medios y los poderosos empresarios le quieran montar una narrativa de desfavorabilidad y soledad.

La verdadera encuesta fue el miércoles 27 de septiembre, en las calles, con el respaldo masivo y popular en las diferentes ciudades de Colombia.

Alejandro Toro

MOE pide a Gustavo Petro no intervenir en las elecciones regionales

La Misión de Observación Electoral (MOE), manifestó su «preocupación» por las intervenciones en política del presidente Gustavo Petro en contra de la neutralidad que exige la Constitución.

La MOE se refiere así a «algunos mensajes que se han publicado en su cuenta y la cuenta de la Presidencia de la República, que podrían ser interpretados como una posible intervención en política generando un desequilibrio en la contienda electoral» para los comicios regionales previstos para el 29 de octubre.

 

«Hacemos un llamado para que sus declaraciones y acciones muestren la neutralidad que desde la Constitución se exige al más alto cargo del Estado y su compromiso indeclinable con el desarrollo de un proceso electoral libre, justo, equitativo, transparente, auténtico, seguro y basado en el estricto cumplimiento de las normas vigentes», ha apuntado la directora de la MOE, Alejandra Barrios Cabrera, en una carta abierta dirigida a Petro.

Estas intervenciones «pueden afectar la libertad de los votantes, en la medida en que podrían ver comprometida su voluntad de decidir libremente por la injerencia de los funcionarios que ostentan altos cargos en las instituciones públicas», ha añadido.

Petro en los últimos días ha cuestionado al Consejo Nacional Electoral y ha convocado manifestaciones en apoyo a sus reformas. Por eso, «de requerirse cambios en los diseños institucionales, sean estos para garantizar un recurso judicial efectivo frente a las decisiones de las autoridades electorales, para dotar a la organización electoral de mayor independencia y autonomía, o para modificar las atribuciones de la Procuraduría General de la Nación, es necesario un trámite y discusión en el Congreso de la República», recuerda el organismo civil.Copiar al portapapeles

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Iván Mordisco reclama a Petro y Petro le responde

En un video publicado en redes sociales, el jefe del Estado Mayor Central, Iván Mordisco, aseguró que el grupo ilegal mantiene el cese a los ataques a la Fuerza Pública y pide al presidente Gustavo Petro, parar la guerra.

“Hoy el camino de la paz es espinoso, en este momento se necesita altura para transitar por encima de los retos y los riesgos a los que nos enfrentamos”, dijo el cabecilla.

 

Asegura además que el Estado Mayor Central ha cumplido con su palabra de no atacando ni a la Policía ni al Ejército y que además han permitido el libre ejercicio de la democracia en los lugares donde hacen presencia.

De inmediato el presidente Gustavo Petro respondió desde su cuenta de X:

La instalación de la mesa de diálogos entre el Gobierno del presidente Gustavo Petro y los delegados del Estado Mayor Central, se iniciarán el próximo de octubre.

Petro dijo que no permitirá la demolición de la torre central del Hospital San Juan de Dios y culpó a Peñalosa por el poco avance en su recuperación

Durante la reunión con la comunidad que vive en la localidad de Engativá en Bogotá, el presidente Gustavo Petro recordó que durante su alcaldía en la capital del país se adquirió el Hospital San Juan de Dios y que la idea era convertirlo en el mayor centro de salud del país y que su sucesor Enrique Peñalosa cambió los objetivos del proyecto.

“A mí me sucedió (Enrique) Peñalosa y lo que pensó Peñalosa fue en cómo dinamitarlo y construyó un contrato con una firma española que tiene como objetivo, como objetivo no, pero una de sus cláusulas es demoler el San Juan de Dios, el edificio central y fusionarlo con el hospital Santa Clara”, manifestó.

 

Esta decisión, enfatizó, era que “el pueblo se olvide, en su memoria, que existió un hospital que se llamaba el Hospital San Juan de Dios, que Bolívar y Santander se lo expropió a los españoles para ponerlo al servicio de la ciudadanía bogotana”.

Aseguró que el Ministerio de Cultura tiene una orden que no se ha cumplido en un año.

“Y es que, explícitamente, firma la carta el ministro y firma la carta el presidente, que debe decir que la Torre Central del Hospital San Juan de Dios, por ser patrimonio nacional, por Ley de la República, no se va a demoler, no se va a dinamitar, se tiene que restaurar como el patrimonio nacional que es. Eso lo prometimos en campaña y eso se tiene que cumplir”, enfatizó.

Explicó que esa carta le servirá a la administración distrital para liquidar el contrato o para que se modifique. “Pero la Torre Central del Hospital San Juan de Dios no se demuele y no se fusiona con el Hospital Santa Clara”, reiteró.

“Cuando Petro fue alcalde demostró que no quiere el progreso de Bogotá”: Javier Ospina

El concejal de Bogotá, Javier Ospina, explica sus preocupaciones por las reiteradas diferencias entre el Gobierno Nacional y el Distrital frente a las obras de infraestructura en la ciudad.

Quedó la duda en Bogotá de si hay o no corrupción en la construcción del metro, ¿usted qué piensa?

 

Javier Ospina: Es más el daño que se le hace a la obra de mayor envergadura de infraestructura de la ciudad. Son muy débiles las pruebas que tiene la Fiscalía, y debería la Corte Suprema empezar a investigar más a fondo y quitar ese manto de duda a una obra tan importante como el metro y no dejar la excusa al Gobierno Nacional para que diga que como tiene dudas sobre el tema de corrupción, pueda parar la obra.

¿Teme que el Gobierno Nacional aproveche esta coyuntura de duda para tratar de frenar el metro?

Javier Ospina: De este Gobierno se puede esperar cualquier cosa, mire que está instrumentalizando a cientos y a miles de indígenas trayéndolos desde muy lejos para montar un circo promoviendo marchas.

¿Qué piensa de la tendencia que hay en el Gobierno Nacional de querer cambiar las obras que hay en Bogotá como el metro y los regiotram?

Javier Ospina:  Gustavo Petro desde que fue alcalde de Bogotá manifestó su claro interés de no querer el progreso para la ciudad; cuando fue alcalde no hubo progreso en la ciudad en temas de infraestructura y ahora como presidente quiere seguir en la misma línea.

¿Puede ocurrir lo mismo con la ampliación de la Avenida Boyacá hacia la 200, obra a la que la ministra de Medio Ambiente parece no gustarle?

Javier Ospina:  Obviamente y es injusto porque tenemos un tapón en la ciudad en la parte occidental de la Avenida Boyacá donde miles de bogotanos sufren la inclemencia de la inmovilidad.

¿Esta oposición de parte de la ministra de medio ambiente es por su ideología o podrían ser órdenes del presidente Gustavo Petro?

Javier Ospina: Deben ser varios componentes, uno por su ideología y otra que la ministra cumple con su deber de defender un gobierno que claramente quiere frenar las horas de infraestructura de gran envergadura para la capital.

El presidente Petro anuncia viaje a China donde hablará del metro de Bogotá

El presidente de la República, Gustavo Petro Urrego, anunció que se reunirá el próximo 25 de octubre en Pekín con su homólogo de la República Popular China, Xi Jinping?, y uno de los temas será el futuro del Metro de Bogotá.

“Tengo entrevista con el presidente chino el 25 de octubre y son temas de los que hablaremos –no sólo de eso– en Pekín”, indicó el mandatario.

 

“Veremos qué dice el jefe de Estado chino sobre estos temas, si nos puede ayudar a darle una mano a la transformación del transporte en Colombia hacia lo férreo y lo eléctrico”.

El presidente Petro precisó que en la reunión de este jueves no se trató el tema del sistema de transporte masivo, que se había abordado en ocasión anterior, en la que se habló de la posibilidad de construir un tramo subterráneo en lugar de hacerlo de superficie.

Petro cambió la terna para elegir fiscal general de la Nación

El presidente Gustavo Petro presentó a la Corte Suprema de Justicia una nueva terna para la elección del Fiscal General de la Nación.

Los ternados son las juristas Luz Adriana Camargo Garzón, Ángela María Buitrago y Amelia Pérez Parra, de donde saldrá el nombre de la persona que reemplazará al actual jefe del ente investigador, Francisco Barbosa.

 

Ángela Buitrago Ruiz es abogada de la Universidad Externado de Colombia, especializada en Ciencias Penales y Criminológicas de la misma alma mater. Además, tiene un posgrado en Derecho, Política y Criminología en la Especialidad de Derecho Penal en la Universidad de Salamanca. También es Doctora en Derecho de la Universidad Externado de Colombia y Doctora en Sociología Jurídica e Instituciones Políticas de la misma institución.

Exfiscal delegada ante la Corte Suprema de Justicia entre 2005 y 2010. Bajo su responsabilidad tuvo casos de investigación, acusación y juicio como el del holocausto del Palacio de Justicia, la infiltración del paramilitarismo en el desaparecido Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), ejecuciones extrajudiciales de civiles y otros.

Amelia Pérez cuenta con estudios de Derecho en la Universidad Libre y especialización en Criminología de la Universidad Externado de Colombia.

Ha sido fiscal delegada ante la Unidad Nacional de DD.HH.; fiscal especializada; fiscal regional; jueza de Instrucción Criminal; jueza penal municipal.

Luz Adriana Camargo Garzón fue magistrada auxiliar de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia e investigadora de la parapolítica. También hizo parte del grupo de abogados que estuvo con el actual ministro de Defensa Iván Velásquez, en la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

Más allá de lo apenas predecible

En cada una de las visitas a las comunidades, en cada reunión de cafetín o en encuentros virtuales, no falta la pregunta, ¿cómo ves el gobierno del cambio? ¿Lo está haciendo bien o mal el presidente Petro?, e instintivamente, dependiendo de mi estado de ánimo, me atrevo a lanzar algunas opiniones, unas más optimistas que otras, guardando siempre el decoro y la solidaridad, con el primer gobierno de la llamada izquierda democrática colombiana.

A mi modo de ver, el Gobierno Nacional lo está haciendo bien, si consideramos que se gobierna a un Estado que arrastra el lastre de la corrupción a todos los niveles, que ha heredado la carga de una inmensa deuda externa del sector público, y que estamos atravesados por el fenómeno del narcotráfico y el lavado de activos que rompe con los análisis y las medidas económicas tradicionales, un Estado debilitado por las políticas neoliberales que privilegian las ganancias del sector privado especulador y que niega derechos fundamentales de los trabajadores y las mayorías, una sociedad atravesada por un Conflicto Armado Interno que genera graves daños y mucho dolor a los más necesitados, y que debilita la capacidad de respuesta del gobierno a fenómenos como la pobreza y la exclusión, un gobierno que se enfrenta a una oposición extremadamente mezquina, rencorosa y violenta, organizada a todos los niveles y en todos los sectores de la sociedad, la mayoría de ella parásita, que se ha enriquecido a expensas de debilitar y apoderarse de los recursos del Estado y del narcotráfico.

 

Pero más allá de lo apenas predecible, y a propósito de la convocatoria a la Jornada Nacional por la Vida, la Paz y el Cambio Social, que se realizará este 27 de septiembre, como una actividad más, en donde convergen la iniciativa de las organizaciones sindicales, sociales, étnicas, comunales y el Gobierno Nacional, me atrevo a escribir unas líneas que considero pertinentes, con el ánimo de contribuir al debate constructivo, desde la orilla de quienes llevamos toda una vida luchando por las transformaciones sociales, políticas y económicas, que nos conduzcan al goce pleno de la Vida, la Libertad y la Dignidad.

El Nuevo Gobierno, sin duda alguna, ha dado pasos importantes en la búsqueda de un mejor vivir para lo cual requiere ponerle fin al conflicto armado, al narcotráfico, a la corrupción, y librar una justa batalla contra el cambio climático, producido por la economía construida sobre los hidrocarburos. Un gobierno que busca revertir las prácticas neoliberales y las constantes violaciones a los Derechos Humanos que tanto daño han hecho a la Democracia, al Estado Social de Derecho, a la equidad y al desarrollo del país; un gobierno al cual, a pesar de su evidente compromiso, le surgen desde diferentes orillas, las críticas y los señalamientos, sobre su capacidad real de gobernar, ejecutar el Plan Nacional de Desarrollo, y lograr un gran Pacto Nacional por la Paz y la Reconciliación.

Para el Gobierno Nacional, no es fácil gobernar sin que la coalición -formal y no formal-, bautizada como Pacto Histórico, se haya consolidado y haya logrado construir, unas tesis políticas e ideológicas claras, que sirvan de bitácora ejecutiva, de eje de la deliberación frente a otras expresiones políticas y de centro gravitacional que atraiga conscientemente a la ciudadanía. Quienes hoy nos sentimos parte de esta coalición, no hemos podido construir una propuesta unificada acerca del tipo de Estado que queremos, su modelo de democracia, la descentralización o el reordenamiento territorial, la oferta sobre un nuevo modelo económico, y nos alineamos sin mucha discusión, a la inercia del esquema actual de la estructura del Estado, de la economía de mercado y de la democracia representativa que le sustenta, como si solo bastara, para hacer realidad las reivindicaciones propias del pueblo, que lo que no se gana en el congreso, vía deliberación o concesión -entendiendo o aceptando que somos minorías-, se logrará con la llamada lucha callejera.

A corto y mediano plazo, como PH tendremos que superar el sectarismo y el “canibalismo” político internos, la tensión constante entre el parlamentarismo versus organizaciones sociales, que se define siempre en detrimento de los segundos, la búsqueda de victorias personales, la falta de mecanismos claros para la toma de decisiones que se evidenció en la entrega de algunos avales a los y las candidatas a las próximas elecciones y que seguramente no traerá muy buenas noticias en términos de ganar gran parte de la gobernabilidad local.

Si el Pacto Histórico quiere respaldar y mantener la Gobernabilidad Nacional, evitar los incumplimientos a las promesas electorales, debe avocarse a desatar un debate amplio y generoso, que recorra los territorios e incluya a las organizaciones sociales y políticas de base, para definir y fortalecer la estructura organizativa para este periodo de la historia, es decir, avanzar en la construcción, por ahora, de un Frente Amplio, en donde convivan democráticamente, las personerías políticas que hoy existen,  y en donde las organizaciones sociales, en igualdad de condiciones, sean reconocidas como actoras fundamentales del cambio y la gobernabilidad.

Aún no tenemos claro, si lo que queremos es fortalecer o renovar el Capitalismo, al que señalamos de culpable del calentamiento global y sus consecuencias, e involucrar en esta teoría a los pueblos étnicos que lo rechazan, o dejar que la autofagia haga su trabajo y algún día, si la evolución humana continúa, tener un modelo económico, político y social mejor; no hay acuerdo explícito, si lo que queremos es un modelo planificador centralizado, con un presidencialismo fuerte, como hasta ahora sigue ocurriendo, o un modelo que heche mano del federalismo, reconozca las autonomías y gobiernos propios de los pueblos étnicos y sea a su vez una república unitaria.

No tenemos una decisión colectiva sobre, si debemos avanzar hacia una sociedad en donde el poder popular, la soberanía y la democracia directa, sean o no eje fundamental de la convivencia y el desarrollo, o no; no hay consenso sobre, si queremos una reforma rural que favorezca la propiedad privada individual y el modelo capitalista que posiblemente luego la revierta por la vía de la oferta y la demanda, o una reforma rural que privilegie la propiedad de la tierra y el territorio en manos del Estado, de las organizaciones solidarias campesinas o de los pueblos étnicos, con planeación de la producción, comercio justo y centros de producción y desarrollo regionales.

Muchas personas afirmamos que este gobierno es de transición democrática, pero todavía en el PH, no hemos logrado consensuar hacia dónde queremos que nos conduzca esa transición democrática, ¿hacia un modelo liberal keynesiano renovado o modernizado? ¿hacia un socialismo democrático o una socialdemocracia? ¿hacia un modelo de planeación y democracia centralizada, con partido único?, o seremos capaces de escucharnos, de revisar y reconocer nuestras culturas y tradiciones milenarias, de estudiar y examinar en los avances científicos, tecnológicos y productivos contemporáneos ligados a la economía de mercado y otras estructuras sociales, la posibilidad de crear las condiciones necesarias, para que germine una propuesta incluyente, que nos saque de este círculo vicioso de pobrezas, miserias y violencias, en medio del llamado País de la Belleza.

Luis Emil Sanabria D.

Petro en Manrique

Más que analizar su discurso, que recoge las exigencias de la Medellín olvidada que necesita más que ladrillos y cemento, me interesa resaltar el gesto de subirse para el barrio, Comuna 3, barrio Jardín, en un escenario lleno de familias, niñez y gente expectante. No llegaron los medios hegemónicos porque ellos sí niegan el rostro del pueblo. Solo suben a mostrar violencia y registrar balaceras.

Para la mayoría de habitantes de esta comuna que tiene uno de sus barrios y parques con el nombre Gaitán, una comuna obrera y habitada por gente que vivió el desarraigo del campo por la violencia, fue un honor recibir por primera vez a un presidente. Esta zona de la ciudad, después de la conocida Comuna 13 (San Javier), es la que más población desplazada ha recibido desde los años 80. Petro, con más sensibilidad que intelecto, leyó el lugar y lo homenajeó no solo con su presencia sino con una reflexión poderosa: democratizar las oportunidades para las barriadas en el llamado Valle del Software.

 

Fue el pasado jueves 14 de septiembre, un sol iluminaba la ladera y las casas apretujadas pintadas de colores, un barniz que Medellín sabe poner en sus barrios más complejos. La gente esperaba un rimbombante anuncio sobre el futuro de UNE, sobre la intervención estatal en este importante activo público, pero el presidente se animó más bien a hablarle al barrio. El escenario se llenó cuando él salió, y su mensaje podríamos decir que fue esperanzador, en medio de un contexto electoral cargado de estigmatización y polarización mediática.

De esta visita, más que la anécdota de subir al barrio, queda la importancia de que estos territorios dejen de ser estigmatizados por ser cuna de bandas como La Terraza u otras expresiones de delincuencia organizada funcional en su momento a las estructuras paramilitares.

 La gente escucha razones, recibe el cambio y respeta a quien lo hace con ella. Gracias presidente por cumplir esta cita con el barrio. Allí la gente no es del barrio sino que son el barrio, pues lo autoconstruyeron a pulso y lucha cotidiana.

Ojalá que el gobierno del cambio siga siendo un gobierno para la gente de a pie: madres jóvenes solteras con ansias de oportunidades, juventudes en movimiento pidiendo pista para lograr mayor incidencia en su territorio, oportunidades de educación y empleo digno.

Petro y el espejo de Allende

Este pasado 11 de septiembre se conmemoraron cincuenta años del horroroso golpe de Estado al Gobierno de Salvador Allende, en Chile. Este hecho, no solo significó la muerte del presidente de los chilenos —oficialmente, un “digno” suicidio, en medio de teorías alternas de asesinato—, sino, el comienzo de un terror inimaginable para miles de personas y familias que sucumbieron ante la dictadura de Pinochet, que padecieron sus torturas, cuyas vidas fueron tomadas sin el más mínimo respeto por los derechos humanos. Por supuesto, además de lo anterior, se perdió el valor fundamental de la democracia para el país austral y, como si fuera poco esta tragedia, fue pieza estructural de la macabra ‘Operación Cóndor’, que creó un bloque en el cono sur de nuestro continente, en donde nadie que tuviera ideas distintas al régimen imperante, pudiera escapar.

Bueno, esta pequeña narración de ese episodio tan difícil de nuestra historia latinoamericana debería dejarnos lecciones que no permitan que algo semejante pueda pasar de nuevo, algo tan lesivo para la dignidad y existencia humana.  Creo que los actos conmemorativos y la presencia de varios jefes de Estado en Santiago de Chile, recordando el golpe, es un statment político que debe ir más allá de la actual coyuntura de Gobiernos de izquierda, y perseverar en el empeño de la región de no olvidar semejante tragedia. Desafortunadamente, en nuestro propio vecindario existen aún ejemplos en donde la democracia y sus derechos están seriamente amenazada, si es que no perdida por completo, lo que nos deja en un escenario contradictorio y —hay que decirlo—, frustrante e indignante.

 

Ahora, luego del incuestionable deploro que merece el golpe militar a Allende —sin ningún atenuante— parece singular encontrar algunas semejanzas entre las intenciones del gobierno Petro —es difícil darles la connotación de políticas, aún— y el programa de gobierno del inmolado Allende.  Empecemos por el agro. La Unidad Popular —coalición política que llevó a Allende, y la izquierda, al poder por medio de las urnas— profundizó con gran ahínco la repartición de tierras mediante expropiaciones forzadas, con y sin compensación de los otrora latifundistas; sin embargo, más allá de la legalidad de las acciones gubernamentales, en algunas regiones, este proyecto político fue tomado por mano propia por ciertos grupos campesinos y civiles, invadiendo predios, lo que dio lugar a un conflicto social violento, esto es, micro guerras civiles entre ciudadanos que defendían sus intereses por la tierra, sea heredada o sea reclamada —¿suena familiar para nosotros por estos días? —. Por su parte, el gobierno Petro comenzó por un acuerdo histórico —sin ironías ni histrionismos— con los ganaderos para la compra de más de tres millones de hectáreas —que se ha diluido en la operativización luego del anuncio—, entregado una pequeña cantidad de tierras confiscadas a los narcos y ha coqueteado con la figura de la expropiación.

Pasemos a la educación.  Allende pretendía darle vida a la ´Escuela Nacional Unificada (ENU)´, como un gran instituto de educación Estatal, a través del cual se educara a la mayoría de la población, por supuesto, haciendo énfasis en las áreas vulnerables. Por su parte, en medio del debate que comienza sobre la reforma Estatutaria a la educación presentada al Congreso por el Presidente Petro, su gobierno busca una expansión de la educación posmedia y superior, a través del Estado, soslayando en cierta medida el papel de la educación privada. Hay que decirlo, el programa del ENU estaba enfocado en educación básica-media y el de Petro, en educación superior.

Otro punto compartido por ambos, algo más sutil — y que, creo, debe manejarse con mucho cuidado— es el relacionado con las fuerzas militares. Para simplificar esto, ambos coinciden en la “democratización” de la carrera militar, flexibilizando el proceso para el ascenso en la cadena de mando, buscando que haya una rápida sucesión de las cúpulas formadas por entre la doctrina burocrática militar, en favor de personas con una formación más “fresca” y libre de esto.

Hablemos ahora de un ámbito algo más abstracto: el llamado “poder popular”, algo que está en directa relación con la materialización democrática. Aquí, las similitudes son mucho más evidentes. El programa de Allende contemplaba los Comités de Unidad Popular y los Consejos Comunales Campesinos, como mecanismos de acción directa de las comunidades sobre la gobernanza de sus territorios, sin embargo, su implementación real fue poco efectiva y la retórica le ganó a la gerencia, una vez más.  Por estos lados, el Presidente Petro ha hablado varias veces sobre la creación de “Asambleas Populares”, aparatos extraños a nuestro orden jurídico.

Finalmente, en la dimensión económica, Allende impulsaba la transición hacia un modelo francamente socialista, con la instauración de “áreas económicas”, comenzando por una grande Estatal —área de prosperidad social—, catalizando la expropiación de múltiples empresas privadas, lo que, junto con todo lo anterior, incrementó enormemente el gasto social más allá de las capacidades fiscales de Chile, compensado con una espantosa emisión de dinero que, por supuesto, llevaría a una hiperinflación y sería uno de los gatillos de su trágico final.  Si bien es cierto, el Presidente Petro juega dentro del capitalismo —deja una extraña sensación su confusa disertación en meses pasados, en Alemania, sobre la caída del Muro de Berlín—, comparte la visión de un aparato del Estado cada vez más grande, que jalone el crecimiento económico, presionando fuertemente a la regla fiscal.

Así pues, más allá de esta corta radiografía, encuentro pertinente hacer algunas reflexiones.  Por un lado, es cierto que el o los modelos económicos neoliberales, no han podido dar completa respuesta a la pobreza y desigualdades de nuestros países latinoamericanos, sin embargo, es igualmente cierto que la vía chilena al socialismo parecía haber sido un estruendoso fracaso ya antes del estruendo de las bombas sobre la Moneda.  Por otro lado, el mundo de hoy es mucho más dinámico, interconectado, diverso de pensamiento y expresiones individuales y colectivas.  Hay que reconocer que Colombia necesita —y lo expresó en las pasadas elecciones— transformaciones sociales, al campo, a la educación, a la salud; hay que admitir, también, que es imperativo ser un país más justo y equitativo. Sin embargo, me cuesta trabajo imaginar que fórmulas de hace medio siglo puedan simplemente aterrizar al año 2023.  Yo prefiero imaginar una tercera vía para impulsar la innovación social, en donde el Estado tenga un rol modulador, coordinador e impulsor del sector privado, garantizando plenamente los derechos fundamentales y superando las necesidades básicas insatisfechas con extrema eficiencia en el gasto, fomentando la prosperidad a través de una explosión de iniciativas diversas, productivas, de valor.  Para ello, hay que superar la visión asistencialista de subsidios sin generación de capacidad humana y movernos hacia un nuevo tejido social, que promueva la diversidad de emprendimientos individuales y colectivos.  Espero que Colombia encuentre esa tercera vía y no se deje llevar por paradigmas fracasados, tanto de derecha, como de izquierda.  Queda, pues, el llamado de estas líneas para que el debate nacional sobre las reformas logre diseñar esas alternativas. Queda la esperanza de una Colombia moderna, que por fin entre al siglo XXI y supere su violencia, que encuentre un proyecto común de largo plazo en el que todos quepamos y podamos desarrollar nuestro máximo potencial, sin depender exclusivamente de “la mano dadivosa de un gran hermano Estado.”

Germán Escobar Morales

No usar la verdad para venganzas, pide el primer mandatario

Al hablar de la Audiencia de reconocimiento de verdad sobre las ejecuciones extrajudiciales, conocidas como ‘falsos positivos’, realizada por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en Casanare, el presidente Gustavo Petro recalcó que la verdad no debe ser usada para la venganza, sino para llegar a un momento de reconciliación social, a través de la verdad.

El jefe de Estado hizo referencia a la confesión del general en retiro Henry Torres Escalante, quien admitió su responsabilidad en los delitos de homicidio en persona protegida y desaparición forzada, lo que lo convirtió en el oficial de más alto rango en aceptar su culpabilidad ante esa instancia.

 

“Por primera vez un general de la República confiesa que se cometieron crímenes de lesa humanidad en pasados gobiernos, asesinando, sistemáticamente, a miles de jóvenes inocentes.

Ni en las peores dictaduras militares de América Latina llegaron a este punto y a tal volumen de asesinatos. La justicia ha establecido la cifra de 6.402 jóvenes asesinados por funcionarios en otros gobiernos”, indicó.

Pese a la gravedad de estos crímenes perpetrados por funcionarios públicos, escribió, el Estado colombiano no ha sido sancionado por instancias internacionales debido al buen desempeño de la JEP.

“No hemos sido sancionados mundialmente solo porque la justicia transicional ha actuado, la misma que se quería derogar y silenciar”.

Esta es la segunda vez que el jefe de Estado escribe esta semana en su cuenta de X (antes Twitter) sobre la audiencia de reconocimiento por los casos de ‘falsos positivos’ en el Casanare. De hecho, el miércoles dijo que ese episodio de la historia del país “es la peor derrota de una nación”.

Petro pide investigar el asesinato de un candadito

El Presidente Gustavo Petro Urrego, solicitó a la Fiscalía General de la Nación iniciar investigación del asesinato del candidato de una campaña política en el municipio de Majagual, Sucre.

“No amedrantarán al gobierno, los asesinos de Pedro Juan, militante de Colombia Humana, asesinado a machetazos en Majagual, serán descubiertos. Le pido a @FiscaliaCol Fiscalía iniciar la investigación”

 

El jefe de Estado hizo la solicitud desde su cuenta X (antes Twitter), al comentar un mensaje del Director del Observatorio de DD.HH. y conflictividades de INDEPAZ, defensor de DD.HH. Leonardo Ronzales, quien denunció los hechos.

Nota relacionada: En Colombia se ha utilizado la violencia política con fines electorales: Laura Bonilla