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Etiqueta: Gustavo Petro

Últimas noticias de Gustavo Petro

Del Palacio de Liévano rumbo a la oposición

Claudia López es irreverente, hábil y ya sabe lo que es vencer al petrismo en las elecciones regionales del 2019. Es ambiciosa, quiere ser presidenta y, además, es probable que tenga que tomar distancia del gobierno actual, si busca llegar fuerte a las presidenciales del año 2026. La polémica sobre el futuro del proyecto Metro de Bogotá, es tan solo un abrebocas de lo que podría ser una ardua oposición al presidente Petro en los próximos tres años.

Desde su posición como investigadora, luego como senadora y ahora como alcaldesa, ha sostenido fuertes discusiones con expresidentes y presidentes de turno. Desde Uribe hasta Duque y muy seguramente en los próximos días con Petro, la mandataria de la capital no se ha quedado callada frente a nada, ni nadie, con lo que no esté de acuerdo. Este ha sido parte de su éxito político.

 

Sus declaraciones de estos días han sido inteligentes y directas, manteniendo un tono aún conciliador y propositivo, pero que de seguro con la cercanía al final de su mandato podría venir cargado de dardos implacables, como solo ella puede hacerlo. Recordarle a Gustavo Petro que ya no es alcalde, sino presidente, ha calado en la mente de muchos, porque recalca la idea casi que generaliza que muchos tienen del presidente como un hombre terco y obstinado.

Hoy muchos sectores políticos, que en el pasado no estaban con Claudia, apoyan la gestión de la Alcaldía de Bogotá y la postura de cumplir el contrato adjudicado al Consorcio. Además, los medios de comunicación que no son afines al gobierno están con una línea editorial de apoyo a la alcaldesa. Todos los hechos indican que esta disputa no le conviene en lo absoluto al Gobierno Nacional, cuando sobre la marcha este tiene muchos problemas de alto impacto a nivel nacional.

Es tiempo de que alcaldesa le recuerde al presidente Petro si es que quiere ser el Alejandro Ordoñez de su Alcaldía, que uso su envestidura como procurador para instigar y frenar por vías sancionatorias los proyectos de la Bogotá Más Humana. Hoy, Gustavo Petro quiere poner la talanquera a lo que podría ser uno de los logros más destacables de la administración López. Por lo menos, esa es la imagen que está dejando, cuando el proyecto del Metro ya tiene avances visibles frente a toda la ciudadanía.

Por estas razones, es muy viable que el camino de Claudia López sea hacia una oposición férrea al actual Gobierno, provocada por un trato mezquino, irrespetuoso y poco conciliador que se ha visto en cabeza del primer mandatario y seguido por sus secuaces políticos de turno por estos días. Se avecinan profundas divisiones al interior del Partido Verde, por cuenta de quienes son fieles a los planteamientos de la dupla López- Lozano y por cuenta de quienes están cercanos al presidente Petro.

Sin embargo, me atrevo a decir que esta malversación que apenas comienza le traerá grandes resultados y aliados a la futura exalcaldesa con miras a lo que será su plataforma política del 2026. Es probable que el Petrismo esté asegurando su derrota en Bogotá para las próximas elecciones regionales de mes de octubre, y que buena parte del resultado negativo sea gracias a la convicción argumentativa de López.

Si bien es cierto la ciudad capital se verá perjudicada por las discrepancias entre el gobierno nacional y el distrital, el grupo político de López estará más que listo para iniciar campaña desde la oposición en los primeros días del próximo año.

Luis Carlos Martínez

Metro 2035

Los lineamientos originales del metro de Bogotá pactados entre el gobierno Santos y el alcalde Petro dieron los insumos técnicos para estructurar la financiación del proyecto. De manera consecutiva: el alcalde Peñalosa, el presidente Duque, y la alcaldesa López fueron imprimiendo su visión sobre su alcance. Ahora el presidente Petro trata de enrutar el proyecto hacia su visión original, pero el proyecto ya está en marcha. Si no hay coordinación con la alcaldía y el contratista, el riesgo es que pierdan los bogotanos en su movilidad y los colombianos económicamente. Aun con el metro perfecto en 2035, siendo Bogotá la sexta ciudad del mundo que más pierde tiempo en trancones, 122 horas por persona, no hacer intervenciones de fondo por 12 años, sería un error.

De cinco propuestas que fueron evaluadas por Alcaldía y el Presidencia, dos fueron seleccionadas. La primera opción busca subterranizar de la calle 72 con Caracas hasta la calle 100 con autopista y la segunda desde la Primera de Mayo con carrera 50 hasta la calle 72 con Caracas. En esencia, la primera opción mantiene el actual proyecto, pero extiende el alcance con un tramo subterráneo. La segunda opción reemplaza parte del actual diseño volviendo al concepto subterráneo original. Por otro lado, el concesionario apoyó la segunda opción argumentando la importancia de ampliar el proyecto 3.9km que añadiría 20 mil pasajeros adicionales.

 

Para empezar, como estrategia de negociación contractual, entre menos se modifique mejor. Existe el riesgo que, en cualquier tipo de renegociación, el concesionario busque recuperar los cerca de $11 billones de mayores costos causados por la devaluación. La primera opción tiene el menor riesgo ya que se puede manejar como una adición. El reto financiero de los $12,3 billones de más, requiere que Bogotá aporte $4,1 billones, ya que la nación no puede financiar más del 70% del proyecto. También ese tramo de Unilago es donde la calidad del suelo limita las opciones de tunelización causando mayores gastos, tráfico, y tiempo.

La segunda opción es volver al proyecto original, pero es una opción más costosa. Como regla general con sinnúmero de asteriscos, si una opción férrea terrestre cuesta 1 peso, una opción elevada cuesta 2 pesos y un subterráneo cuesta 5 pesos. Con esta opción solo quedarían solo 10.6km de metro elevado, cuyo beneficio de movilidad significa una mayor capacidad carga. Algo que una de las ciudades más densas del mundo, Bogotá, sin duda necesita. Como en su momento existían limitantes financieras, al metro volverse elevado se habilitaba recursos para construir Transmilenio que alimentaba la demanda y disminuía el costo del pasaje.

Hay que abonarle a la alcaldesa su no disponibilidad de sacrificar los cables ni el tren de cercanías. Al mismo tiempo, decisiones de ella como no construir la Alo o APPs para mejorar la entrada/salida de la ciudad se ven menos sabias. Todo el ruido de amenazas, parece se resuelve con la chequera nacional asumiendo los gastos adicionales. La preocupación es que lo que parecía una impresionante bolsa adicional de $20 billones de la tributaria para cumplir el plan de gobierno, entre SOAT, subsidios y salarios, ya se está comiendo un tercio de la plata y solo vamos en febrero.

Simón Gaviria

¿El nuevo dictador?

El Metro de Bogotá se ha convertido en un capricho del Presidente y de paso ha sacado a la luz sus verdaderas intenciones.

El gobierno del presidente Gustavo Petro está tomando decisiones mezquinas y caprichosas para Bogotá. El hecho de amenazar a toda una ciudad con la suspensión del 70% de los proyectos que financia la nación si no se hace la primera línea del Metro subterránea, ha sido un acto de un presidente con ínfulas de dictador.

 

Los bogotanos llevan más de 60 años esperando el Metro, pero entre discusiones y promesas han retrasado un proyecto que pareciera que no tiene cuándo terminar. Durante años se ha hablado de la posibilidad de hacer un Metro elevado o subterráneo y cada uno de los alcaldes que han llegado a administrar la ciudad han prometido cosas diferentes, lejos de entender que los bogotanos estamos cansados de la pésima movilidad y que lo único que nos interesa es poder tener un medio de transporte efectivo y rápido en beneficio de la capital.

Y es que es imposible ver con buenos ojos lo que el presidente Petro está pretendiendo hacer con el proyecto más importante de los bogotanos. Frenar de esta manera esta importante obra, y condicionarlo para que sea hecho a su medida, dejará a la ciudad con múltiples problemas jurídicos y contractuales que seguramente entorpecerán indefinidamente este megaproyecto.

Lo que sí resulta claro es que el presidente de los colombianos olvida que este ya no es un proyecto, o un plan venidero para la ciudad. Estamos hablando de un contrato firmado, financiado y en ejecución, por tanto, la única discusión debería ser sobre la extensión de la primera línea, o la financiación de la tercera. Pese a lo anterior, lo único que encontramos es que el Presidente de la República busca detener e imponerse como un dictador ante sus caprichos.

Si nos apartamos de la discusión sobre la construcción del Metro para los bogotanos, se hace cada vez más evidente el nefasto mandato por el que pasa el país. Tenemos un Ministro de Transporte que chantajea, un Secretario General del Departamento de Prosperidad Social acusado por corrupción, un Director del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE), investigado por acoso sexual, una Ministra de Minas acabando el sector energético del país. Así mismo no hay que olvidar que la Directora del ICBF no tiene experiencia con niños; el Ministro de Defensa con orden de captura de la Fiscalía de Guatemala por corrupción y dos viceministras ya han pasado su carta de renuncia. ¡Vaya cambio el que nos esperaba a los colombianos!

En tan solo cuatro meses el costo de vida ha aumentado drásticamente, el dólar sigue disparado y ni hablar de los combustibles: el galón de gasolina corriente ya bordea los 11 mil pesos, nada extraño que la aprobación del presidente Gustavo Petro en la última encuesta haya bajado y que un porcentaje de sus electores se sientan defraudados y hasta arrepentidos de haber creído en el supuesto Gobierno del cambio.

La historia de Petro con el Metro de Bogotá narrada por Jorge Robledo y Manuel Sarmiento

El excongresista, Jorge Enrique Robledo y el concejal Manuel Sarmiento, señalan que el presidente de la república, Gustavo Petro, junto con el exalcalde Enrique Peñalosa, tiene responsabilidad en el atraso que hoy presenta el proyecto.

Los dos políticos aseguran que la administración Petro no tomó decisiones a tiempo y que gracias esto, el exalcalde Enrique Peñalosa puso su cuota cambiando el modelo, lo que retraso aún más la construcción.

 

Lo primero que recuerdan Sarmiento y Robledo es que, durante la campaña por la Alcaldía de Bogotá del año 2011, el entonces candidato Gustavo Petro propuso la terminación del sistema TransMilenio que contemplaba las troncales de la Carrera Séptima, Avenida 68, Avenida Boyacá y Avenida Ciudad de Cali y que, al posesionarse como burgomaestre de la ciudad, propuso la construcción de un tranvía.

“Tomó al menos dos decisiones irresponsables: primero, perdió más de un año concentrado en un Tranvía por la séptima que no contaba con estudios, relegando el Metro a un papel secundario; segundo, como candidato y como alcalde, llegó planteando un Metro diferente al que ya se había consolidado por parte de la administración de Samuel con estudios serios de las firmas Sener y Steer Davies And Gleave, a un precio accesible de 4 billones de pesos. Con ello se perdió un tiempo valiosísimo que hoy tiene a la ciudad en esta disyuntiva”, dice el documento.

De acuerdo con Robledo y Sarmiento, “Gustavo Petro cambió la coordinación del proyecto dejándolo en manos de funcionarios del IDU y contrató una interventoría sobre los nuevos estudios – que no exigía el Banco Mundial- y que terminó retrasando en varios meses el inicio de los nuevos estudios”.

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Ambos líderes del Partido Dignidad, recordaron, además, que el entonces alcalde de Bogotá llamó al Concejo de Bogotá a sesiones extras pidiendo un cupo de endeudamiento por 800 mil millones que serían utilizados no para el proyecto metro sino para un tranvía por la Carrera Séptima. La Comisión de Hacienda del Concejo de Bogotá no aprobó el proyecto de acuerdo de Petro y decidió mantener el cupo de 800.000 millones exclusivamente para el Metro pesado.

El entonces alcalde de Bogotá, insistió en su idea del tranvía, a través de una alianza pública privada, sin embargo, esta no cuajó. “El Tranvía por la séptima se cayó definitivamente por decisión del mismo Petro: cuando la multinacional francesa Alstom, que tenía prioridad por haber sido la primera en radicar la propuesta, desistió. Petro adujo intereses de su concuñado, Carlos Gutiérrez, quién hacía parte de consorcio que quedó como segundo oferente, para no continuar con la APP”, recuerda el concejal Sarmiento.

El cabildante dice que el actual presidente de la república en calidad de alcalde de Bogotá, retomó el proyecto del metro subterráneo en el año 2013, contratando los estudios de ingeniería básica avanzada a cargo de las firmas Euroestudios e Idom y la firma colombiana Cano Jiménez, bajo la coordinación del IDU. El trazado de la primera línea terminó haciéndose con base en los estudios de ingeniería conceptual de Sener contratados por la administración de Moreno en 2008 y terminados en 2010, aunque con un Metro totalmente subterráneo.

El entonces alcalde concretó una primera línea que saldría desde el Portal de las Américas hasta la Calle 100 con Carrera 11, toda subterránea, con 23 estaciones, un máximo de 80 mil pasajeros-hora, velocidad comercial de 35 km/h, y un valor a licitar de $13,79 billones, cotizado a una tasa de cambio de $3.149 por dólar.  Recibió aval del Confis el 26 de octubre de 2015 a un costo de $15,085 billones, considerando gastos adicionales del Distrito. Bajo este escenario, Juan Manuel Santos en calidad de presidente de la república y Simón Gaviria, para entonces director nacional de Planeación, entregaron a Gustavo Petro un cheque simbólico por $9 billones”.

El apoyo de Petro a la reelección de Santos solo le alcanzó para avanzar hasta la ingeniería de detalle y  un Confis por 13 billones de pesos. Terminado el período de Petro, y tras el retorno de Enrique Peñalosa a la Alcaldía de Bogotá, Santos y su vicepresidente, Germán Vargas Lleras, le entregaron tres Conpes a reelegido burgomaestre, quien cambió el diseño subterráneo por uno elevado recortando el trazado hasta la Calle 72.

Al respecto la concejal María Fernando Rojas, quien ocupo el cargo de directora del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), durante la administración de Gustavo Petro,  dijo en su cuenta de Twitter,  que nunca se relegó el proyecto de la primera línea del metro y que ella fue la encargada de revisar y dar viabilidad  al  proyecto heredado de la administración de Samuel Moreno Rojas.

Chantaje del gobierno Petro a Bogotá por primera línea del metro

El Gobierno Petro a través del Ministro de Transporte, Guillermo Reyes, chantajea no solo a Bogotá, sino al país entero, al exigir de manera arbitraria que se hagan cambios al proyecto de infraestructura más importante que se viene adelantando en Colombia y la capital. Para satisfacer su capricho con cálculos políticas durante la época de las elecciones locales. Pasan por alto los avances de la primera línea del metro de Bogotá sin importar los billonarios sobrecostos que traería aceptar dicha exigencia.

El Gobierno Nacional busca a toda costa sabotear el megaproyecto del Metro y utilizar la posición de poder de manera dictatorial para que el Distrito acepte el capricho del Presidente Petro. Coaccionan a la Alcaldesa Claudia López al señalar que “si no se acepta, como se ha venido diciendo, que se hagan las modificaciones propuestas dentro del marco jurídico, pues el Gobierno también, en la medida en que financia el 70% de los otros proyectos, pues esos otros proyectos se van a tener que parar” expresó el Ministro Reyes.

 

Hay tres elementos que el Mandatario y su gabinete están pasando por alto en su afán por cumplir un capricho. El primero, suponer que se puede hacer cambios a un contrato cuando ya está en ejecución. En segundo lugar, ignorar la descentralización administrativa de las entidades territoriales y considerar que estas deben estar a merced de los intereses del Gobierno Nacional, como si se tratara de un vasallo. Lo tercero, desconoce los principios de planeación contractual y de gestión de proyectos, lo que conlleva a que exista una falsa idea sobre el uso eficiente de los recursos.

La “advertencia” es en realidad una amenaza al transporte público multimodal que merecemos los bogotanos y la evidencia del talante antidemocrático y dictatorial del “Gobierno del Cambio”. Desconocen los avances de la obra: Construcción (18%), patio taller (68%) y el Traslado Anticipado de Redes (95%). Los únicos perjudicados con las demoras en las obras y el caos actual en la movilidad serán los 2,5 millones de bogotanos que se beneficiarán con el Metro que se está ejecutando.

Presenté ante el Tribunal Administrativo de Bogotá y Cundinamarca una Acción Popular, con el fin de salvaguardar los intereses de los bogotanos a quienes se les está vulnerando sus derechos colectivos con la propuesta del Gobernante de la Nación de retrasar la primera línea del metro.

Ojalá, la rama judicial se pronuncie lo más pronto posible sobre el bienestar de los capitalinos y su derecho a una movilidad digna que está en construcción. Hago un llamado a los ciudadanos para que me acompañen en esta Acción Popular con sus firmas, a fin de detener la improvisación y la amenaza del Gobierno de Gustavo Petro.

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Lucia Bastidas

 

Metros y autoritarismos

Siempre he pensado que lo mejor para Bogotá es un metro subterráneo. Como el que empezamos en la alcaldía que se inició en 2008 y que no pudo concluirse porque lo saboteó Gustavo Petro, alcalde de 2012 a 2016, sabotaje que aprovechó Enrique Peñalosa durante su alcaldía –con la ayuda de Santos– para cambiarlo a metro elevado y dejárselo contratado a la alcaldesa Claudia López. La construcción la ganó el consorcio chino APCA Transmimetro, debe terminarse en 2028 y va invertido el 19 por ciento de su valor, sin contar el costo de la deuda.

Pero ahora el presidente Petro, abusando de su poder, quiere cambiarles al consorcio y a Claudia López, y a la brava, el metro elevado por uno subterráneo. Este acto de autoritarismo, sin antecedentes en la historia de Colombia, significa que las obras del metro se demorarían otros 7 años, hasta 2035, y costarían hasta 17 billones de pesos más, para un total de 29 billones. Y ese cambio de obra y de contrato, al decir de respetables abogados, es abiertamente ilegal, lo que significa que si se hiciera, podría acarrearle fuertes sanciones legales a la firma constructora y hasta cárcel a la alcaldesa.

 

Como el consorcio y Claudia López –la alcaldesa de Bogotá, así no le guste a Petro– se resisten a violar la ley y a correr el riesgo de sufrir sanciones legales, Petro le dio orden a su ministro de Transporte, el conservador Guillermo Reyes, que la chantajeara públicamente, anunciándole que el gobierno nacional no le transferirá a Bogotá los 28 billones de pesos que necesita para otras obras, como llevar el metro a Suba y Engativá y construir el Regiotram y tres cables aéreos.

La rabieta autoritaria de Petro es un descarado chantaje a la alcaldesa de Bogotá, que no es su subalterna, y una dura agresión a los bogotanos, que no tienen nada que ver en la controversia y que sí pagan un porcentaje altísimo de los impuestos que se gastará Petro en su gobierno.

El debate ya no es entonces sobre si se prefiere metro elevado o metro subterráneo, asunto sobre el que cada uno tiene la libertad de opinar como quiera. La controversia se centra en si Petro puede obligar a la alcaldesa de Bogotá –elegida por los bogotanos derrotando a Holman Morris, el candidato petrista–, a someterse a sus caprichos y si, además, puede hacerle el vulgar chantaje que le está haciendo.

La controversia es sobre si Petro puede usar el presupuesto nacional para arrodillar a cada alcalde y gobernador de Colombia a lo que se le dé la gana y maltratar a la ciudadanía y sobre si este país es una democracia, con todos sus defectos, o una autocracia.

***

Para completar su autoritarismo, otra hazaña de Gustavo Petro, esta vez defendiendo a ultranza a Irene Vélez, su ministra de Minas, quien nos presentó a los colombianos cifras falsas inflando la reservas de petróleo y gas, puso a firmar dichas cifras a altos funcionarios del ministerio que no las suscribieron y no las comparten y se empecina en que en este gobierno no habrá nuevos contratos para buscar hidrocarburos, con lo que también viola la ley porque a los ministros de Minas no les pagan para impedir la minería sino para promoverla, cuidando por supuesto el medio ambiente, conductas graves e ilegales que debe sancionarle la Procuraduría.

Pero según Petro, como a la MinMinas “no se la critica por bombardear niños o robarse o dejar robar recursos públicos”, no hay problema. Mientras sea petrista, puede proceder a su antojo.

Jorge Enrique Robledo

Exsenador de la República.

Presidente del Concejo pide a Gustavo Petro no paralizar a Bogotá

El presidente del Concejo de Bogotá, Edwar Arias, junto a un grupo nutrido de concejales de diferentes bancadas dirigió una carta al presidente de la república, Gustavo Petro, pidiendo el respeto por las condiciones en las que está firmado el contrato para la construcción de la primera línea del metro.

Arias solicita al primer mandatario evaluar la decisión de viajar a China para tratar de convencer al Gobierno de ese país de modificar el contrato.

 

“Bogotá es la única ciudad de su tamaño que no cuenta con un sistema de transporte como un metro”, afirmó el cabildante quien más añadió que no se puede aplazar más la solución a una necesidad de mejor y mayor movilidad para los ciudadanos.

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El presidente del cabildo propuso la continuidad del proyecto como está planeado y concretar las siguientes en la modalidad bajo tierra, “presidente su victoria en la China es la derrota de los bogotanos”, concluyó.

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Petro convoca a una marcha que apoye su reforma a la salud

El presidente Gustavo Petro convocó a una marcha con la idea de lograr apoyo popular para su proyecto de reforma a la salud que será presentada en el Congreso de la República en las sesiones extraordinaria que inicia el próximo 7 de febrero.

“Acompáñame este 14 de febrero. Que la salud sea para todo el pueblo colombiano, que la salud sea para Colombia. Desde la plaza de Bolívar de Bogotá hablaré a Colombia reunida en todas las plazas públicas del país. Llegó el Cambio y sus reformas”, dijo del presidente desde su cuenta de Twitter.

 

Lo que se conoce del proyecto de reforma a la salud fue criticado por el ministro de Educación, Alejandro Gaviria, quien considera que es equivocado eliminar del todo a las entidades promotoras de salud (EPS), y destacó además «la experiencia de Colombia con pagadores únicos públicos ha sido desastrosa. Lo fue con la llamada libre adscripción del Seguro Social en 1996, con los recobros directos del Fosyga por la atención a la población desplazada en 2001 (…). El país recuerda los carteles de la hemofilia, el VIH, enfermos psiquiátricos, y demás».

 

 

Comité Intergremial Bogotá Cundinamarca le recuerda a Petro que en el proyecto del metro intervino la banca multilateral

El Comité Intergremial Bogotá Cundinamarca, a través de un comunicado le recordó al Gobierno Nacional que el contrato de la primera línea del metro fue validado por tres diferentes CONPES nacionales y tres bancas multilaterales (BID,el BM y el Banco Europeo de Inversiones).

«Este proyecto cuenta con un 60% de avance en el patio taller y un 18% en su ejecución, por lo cual no existe justificación técnica ni jurídica  que amerite cambiar este contrato. Por el contrario, los riesgos legales son altísimos y significaría mayores costos, más años de congestión vehicular e ineficiencia logística y afectación a las personas de menores ingresos. Cualquier modificación contractual debe realizarse bajo criterios técnicos y jurídicos que sustenten debidamente dicha decisión», dice el texto.

 

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Le advierte al Ministerio de Transporte y la presidente de la república que estarían en riesgo también proyectos que avanzan en diferentes etapas con cofinanciación de la Nación y suman un total de $65 billones de pesos, entre los que se destacan por su importancia para la competitividad, sostenibilidad ambiental y la modernización de la ciudad y la región: el Regiotram de Occidente, la segunda línea del metro de Bogotá, la Calle 13, los accesos norte, la ALO SUR, el Regiotram del Norte y 3 cables aéreos.

«Es prioritario garantizar la seguridad jurídica para concretar estas grandes obras de infraestructura que la ciudad necesita hace más de SO años y frente a las cuales existe ya un avance y unas inversiones significativas que no pueden detenerse», afirma el comunicado.

Por último el Comité Intergremial le advierte al primer mandatario que  la incertidumbre en las obras para Bogotá y la región impactará la competitividad del tejido empresaria l y afectará directamente a los miles de bogotanas y bogotanos que dependen del transporte público para su movilidad.

Sigue el cruce de declaraciones entre Claudia López y Gustavo Petro por el metro de Bogotá

Al entregar un balance sobre los avances que al día de hoy presenta la primera línea del metro en Bogotá, la alcaldesa Claudia López, lanzó una nueva pulla al presidente de la república Gustavo Petro, quien insiste en subterranizar una parte del trazado.

“Si o si va iniciar su operación en el año 2028 mientras yo sea alcaldesa y de mi dependa”, afirmó la mandataria de la capital.

 

Y añadió, “la mejor línea de metro es la que se tiene, la mejor línea de metro es la que se construye y la peor línea del metro es la que no tiene”.

“La prioridad de Bogotá es cofinanciar los tres cables y el Regiotram del Norte. No es cambiar el contrato de la primera línea del metro”, recalcó la alcaldesa Claudia López.

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El primer mandatario respondió que no será cómplice de la construcción de un metro elevado por la Avenida Caracas que desde su punto de vista es “una chambonada” y que si lo hace, tres generaciones después de que lo inaugure, “lo van a maldecir”.

El pasado lunes 30 de enero se conoció el concepto jurídico que daría viabilidad para que el tren metropolitano sea subterráneo. El documento de 70 páginas elaborado por la firma de abogados del exministro de Justicia Enrique Gil Botero, sostiene  que se podrían hacer las modificaciones para que el futuro sistema de transporte masivo de la ciudad vaya bajo tierra.

“Se trataría simplemente de la adecuación de uno de los parámetros constructivos para adecuar el proyecto al interés común”, afirmó Gil Botero en declaraciones para la Wradio.

El mandatario, reiteró, que no se ha entregado la fase tres de los diseños y que hasta el momento solo han avanzado las obras complementarias del proyecto, refiriéndose al patio taller y compra de predios, entre otras.

La FLIP le pide a Petro que se modere con la prensa

La FLIP (Fundación para la Libertad de Prensa) analizó el comportamiento del presidente Gustavo Petro con la prensa desde su cuenta de Twitter. El organismo pide el mandatario sea «más tolerante con la crítica y mantenga un discurso donde reconozca el derecho de los medios a tener una postura crítica a su administración».

Según el análisis que la FLIP presentó en un hilo de Twitter, Petro publicó 34 trinos a nueve medios de comunicación en el último mes. Según ellos, estos mensajes «impactan en el debate público y en la libertad de expresión.

 

Vale la pena resaltar que no todos los trinos tienen implicaciones para la libertad de expresión. Sin embargo, la narrativa del presidente si podría sembrar la duda sobre la idoneidad de los medios de comunicación.

«El Presidente debe ser contundente a la hora de abstenerse de emitir cualquier mensaje que la ciudadanía pueda interpretar como permisivo frente a la violencia contra la prensa», señala el comunicado.

Adicionalmente, la FLIP le recuerda a Gustavo Petro que la Corte Constitucional y la Corte Interamericana de Derechos Humanos señalan que los jefes de Estado tienen limitaciones cobre el derecho a la libertad de expresión.

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El Presidente Gustavo Petro propuso establecer  el programa ‘Basura Cero’, que remunere a recicladores tradicionales en todo el país y disminuya las tarifas del servicio de aseo.

El anuncio lo hizo el mandatario en el acto de posesión de Ruth Maritza Quevedo como Comisionada de la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico, que se llevó a cabo en el Salón Protocolario de la Casa de Nariño.

 

Al respecto el Presidente dijo: “Pongamos unos caminos que sean fundamentales para que exista ‘Basura Cero’ en Colombia, de tal manera que no ayudemos, por mantener unas ganancias, unas codicias particulares, a agravar los problemas del calentamiento global y, por tanto, de la crisis climática del mundo”.

Dicha iniciativa, explicó el Jefe de Estado, consiste en iniciar un proceso mediante el cual los residuos se reutilizarán en función de detener y mitigar las consecuencias de la crisis climática en todo el planeta.

Y añadió que “tanto en el tema del aseo, como del agua, hemos tenido unas tensiones políticas y un debate que, en un Gobierno del Cambio, tiene que tramitarse de tal manera que nosotros garanticemos el derecho a la vida a través del derecho al agua potable”.

Así mismo, le pidió a la recién posesionada, que la Comisión le presente al Presidente de la República las resoluciones que serán firmadas para que en el país se establezca ‘Basura Cero’ como programa obligatorio, “que remunere, de verdad, a los recicladores tradicionales en todos los rincones de Colombia y que disminuya, sustancialmente, los servicios de aseo tradicional que llevan residuos a puntos de cielo abierto y enterramientos, que se les denomina ahora relleno sanitario”.

Fiscal Barbosa dejó claro al presidente que no suspenderá órdenes de captura contra capos de bandas criminales

Luego de finalizado el encuentro entre el presidente Gustavo Petro y el fiscal general de la Nación, Francisco Barbosa, anunció el acuerdo establecido con el primer mandatario para que el ente investigador participe  en el diseño de la ley de sometimiento a la justicia de las bandas criminales que quieren un cupo en la ‘paz total’.

Barbosa dijo además que dialogó con el presidente sus inquietudes y dudas sobre los decretos con los que se estableció un cese del fuego con Los Pachenca y las Autodefensas Gaitanistas de la Sierra Nevada, dos organizaciones dedicadas al narcotráfico.

 

Insistió en que  esto no es posible con las actuales normas legales,  debido a que no tienen delimitación territorial alguna en el marco de la suspensión de operaciones militares, afectando las operaciones de la Fiscalía.

El fiscal le dejó claro al presidente la necesidad de una ley de sometimiento para las organizaciones criminales y que no se van a suspender las órdenes de captura contra los capos de estas bandas mientras no existan normas que permitan dar ese paso.

Anunció además el llamado al hermano del presidente Gustavo Petro para que declare lo que conoce acerca de narcotraficantes que quieren colarse en la Paz Total.

 

Tóxicos y borregos

Todo gobierno que llega en toda América Latina construye sobre el clientelismo su gobernabilidad, y en general en la región no se percibe como algo reprochable. Las personas que nacimos y crecimos en Colombia hemos vivido aprendiendo a caminar en la delgada línea que separa la recomendación de la corrupción. Mucha gente, en muchas columnas de opinión ha cuestionado que el gobierno del cambio mantenga ese mecanismo, pero la verdad es que ni el presidente Petro tiene el poder de corregirlo.

Por eso, hay mucho de absurdo en las denuncias del reencauche de las élites regionales y los clanes políticos en partidos cercanos a la coalición de gobierno. Personalmente, al haber estado un par de décadas cerca del lado de la denuncia he empezado a entender que lo raro sería que la situación cambiara. Ningún presidente ha sido electo sin su intermediación. Eso lo entendió Petro en campaña y lo ha mantenido en el gobierno. Es como si el presidente hubiera hecho un acuerdo de paz con los clanes políticos para garantizar la estabilidad del gobierno. Y funcionó parcialmente. Hasta ahora se puede contar con que tendremos un gobierno estable.

 

Pero seamos sinceros. Los incentivos al liderazgo político, sobre todo en las regiones no están determinados por valores democráticos (o meritocráticos) de ningún tipo. El liderazgo se hereda – como el de Nicolás Petro – o como el de Musa Abraham, ambos hijos de apellidos importantes en contextos donde la ideología política importa más bien poco. Un dato: El departamento de Córdoba sólo ha elegido una congresista por fuera de las élites políticas tradicionales desde la fundación del departamento, y esta fue Eleonora Pineda, cuya carrera política fue hecha por el propio comandante paramilitar, Salvatore Mancuso.

Ese tipo de liderazgo, que fue fácilmente manejable para cualquier gobierno anterior, es absolutamente tóxico en un proyecto de cambio. Negarlo significa perder la estabilidad del gobierno y aceptarlo es echarse la soga al cuello. A los gobiernos de izquierda les puede salir carísima la aceptación de la corrupción. Si en algún momento el gobierno les falla, el cheque de cobro será carísimo. Tenerlas en el sistema democrático es vivir en la zozobra permanente.

El clientelismo les ha dado un poder abismal que no entienden las personas que nacieron apellidándose Sanín, porque justamente su lugar en el mundo les fue otorgado de nacimiento. La ansiedad y la angustia de perder el trabajo para un contratista es tal que son muy pocas (y valientes) las personas que logran decirle no a quienes les han conseguido su empleo. Y eso, por supuesto, incluye a las miles de mujeres sometidas a abusos y vejámenes de hombres con poder, no sólo por su propio empleo, sino por el castigo de ser retiradas para siempre de las redes clientelares. También incluye a los montones de funcionarios que no pudieron decir que no a sus jefes y les facilitaron sofisticadas rutas para amañar contratos o robar el erario público. Es el mismo mecanismo y es hora de aceptarlo. Si pierden, sabotean; si ganan chantajean.

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El clientelismo en América Latina, y en Colombia no ha sido una práctica libre de víctimas. Tiene todo que ver con los casos de abuso sexual por parte de políticos y también es responsable de la muerte de miles de niños en la Guajira por desnutrición. Es el que ha hecho que el talento importe poco y el que produce pérdidas billonarias en el Estado que pudieron invertirse bien y eficientemente en paliar tantos dramas sociales. Es el que hace que un campesino no tenga una vía decente. Es el que hace que puedan robar con total impunidad porque no se les puede decir que no.

¿Cómo cambiar si el mecanismo se mantiene? Una de las preguntas que siempre viene a mi mente es ¿cómo se hace para gobernar con los amigos sin que se vuelva una relación clientelista? No se puede si no se le quita a la clase política el control del empleo público. En algún momento el apellido Petro se vuelve parte de esa élite, como lo han sido los Jattin, los Burgos o los Aguilar. Este mensaje debería llegar a todos los partidos políticos ahora que están armando sus listas regionales: No hay clientelismo bueno. No hay manera de meterse en un pozo de brea y salir limpio.

 

 

 

 

 

 

Petro exalta a los empresarios del Valle

Foto: Cortesía

El  Presidente Petro agradeció a los empresarios reunidos en Compromiso Valle su labor por jóvenes en la capital del Valle y en seis municipios más del departamento.

 

Igualmente, destacó que “hacen bien ustedes cuando vienen a estas calles para mostrarle a Colombia que es posible que nos encontremos, la burguesía, como decía la compañera de Siloé, y el proletariado, y el mundo popular. Claro, porque este es nuestro país y podemos construirlo juntos”.

A diciembre de 2022, Compromiso Valle –que aglutina a 419 empresas y donantes– ha beneficiado a más de 40 mil personas, especialmente jóvenes en situación de vulnerabilidad, con inversiones que superan los 62 mil millones de pesos.

Así mismo, recalcó que “una empresa se hace más grande si la sociedad se hace más grande. Esa es una lógica. Ninguna empresa se hace más grande si la sociedad se vuelve más pobre. La riqueza es un concepto social, también”.

Y en este propósito, reiteró, “este Gobierno está para eso, para ese pacto por la vida, para ese pacto por la paz. Para que al final la bisagra que terminará pueda llevarnos como un puente a otra sociedad, a otro país, a una era de paz”.