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La verdad sobre el caso de delito electoral en el Marymount de Medellín

En horas de la mañana, Andrés Tobón -coordinador electoral de la campaña de Fico Gutiérrez– denunció un caso de delito electoral en el colegio Marymount de Medellín.

 

Según la denuncia inicial, el hombre supuestamente llevaba tarjetones marcados con votos para Gustavo Petro y los quería depositar en las urnas. No obstante, la Policía de Medellín aclaró en un comunicado que lo que llevaba el hombre no era material electoral, sino calendarios de propaganda a favor del candidato por el Pacto Histórico.

«Se tomó contacto con la mesa de justicia, quienes dispusieron la expulsión del recinto del testigo electoral, acción dispuesta por el registrador delegado y la personería», señalan las autoridades en una imagen difundida por La Silla Vacía.

Aunque se aclaró que el hombre no llevaba tarjetones marcados, tener publicidad política en dichos calendarios este domingo sí está prohibido.

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*Foto: Twitter @enfoquenoticios

Un cambio por la vida: el cambio que necesita Colombia

Colombia saldrá hoy a votar por el nuevo Presidente de la República y la nueva Vicepresidenta del país. En este país, históricamente, el continuismo se disfraza. Evidentemente el continuismo de exclusión, de desigualdad y de violencia no tiene réditos políticos. Hoy, todos los candidatos presidenciales dicen representar el cambio. En uno de los debates presidenciales, Federico Gutiérrez aseguró que, al igual que Petro, le apuesta al cambio ¿ese es el cambio que necesita Colombia? ¿un “cambio” empotrado en el uribismo y los nexos tradicionales de la política con la paraestatalidad?

Gustavo Petro y Francia Márquez no sólo lo han propuesto, sus historias de vida han encarnado ese cambio por la vida. El cambio que propone la fórmula del Pacto Histórico es una apuesta para bajar la tasa de homicidios que el gobierno de Iván Duque deja en 27.4 por 100 mil habitantes.

 

Necesitamos un cambio real que no  perpetúe la ortodoxa política de seguridad basada en el aumento del pie de fuerza, sino que la prioridad sea la vida y los derechos humanos, la investigación criminal rigurosa, políticas que no se basen exclusivamente en la ley por las malas, y que tengan en cuenta los impactos diferenciales, territoriales, económicos y sociales, y los mecanismos de regulación que sustentan las ilegalidades en los territorios. Para que el cambio sea por la vida, la protesta no se puede tratar como un problema de orden público.

La Policía y el ESMAD, deben garantizarse por una policía anti motines construida colectivamente y que no salga a la calle viendo y tratando a los jóvenes como si fueran enemigos internos de este país. Debemos reconocer que la humanidad ha logrado tener derechos y democracia gracias a la protesta y a la resistencia contra la autocracia, la exclusión, el hambre y la pobreza.

El cambio que necesita Colombia llena a la vida de dignidad, por lo que respeta e implementa las decisiones de la Corte Constitucional sobre derechos sexuales y reproductivos, la eutanasia, el matrimonio igualitario, entre otros, así como también hace reales las promesas de la Constitución en garantías para la salud, educación y demás derechos sociales. El cambio por la vida y por la vida digna, enfrenta la intermediación financiera, asume el Estado como el principal agente que garantiza derechos sin caer en la lógica del ánimo de lucro. La concentración de la tierra que vivimos, la más alta del mundo, impide un cambio por la vida donde las campesinas y campesinos tengan derecho a ser y hacer lo que quieren ser y hacer. Implementar el acuerdo 1 de paz es fundamental en ese sentido.

Este cambio por la vida asume la educación como principal factor de transformación del país enfrentando la enorme exclusión entre el mundo rural y urbano, entre los colegios internacionales y los colegios oficiales de los territorios pobres de las ciudades.

Colombia necesita que le apueste a la adaptación climática y luche contra la deforestación sin criminalizar a la población indígena y campesina. Pasar de un modelo extractivo, que considera al ambiente como una oportunidad económica, a un modelo que lo proteja sin criminalizar a los más necesitados, es un cambio por la vida.

La tasa de desempleo que deja este gobierno es del 12%, un alto porcentaje de informalidad (44%), y una feminización del desempleo (17% de desempleo en mujeres y 10% de desempleo en hombres). No hay ningún cambio si se propone perpetuar un sistema tributario regresivo, basado en la teoría del goteo, según el cual aumentar los beneficios a las grandes empresas y a sus accionistas, el bienestar “goteará” al resto de la población. En contraposición, un cambio por la vida necesita recursos en el que se eliminen las exenciones tributarias (todos ponen, todos ganan) y cada quien aporta según su capacidad.

Un cambio por la vida, en últimas, es un cambio para que se teja paz y paz territorial en Colombia, se implementen los acuerdos y no se hagan trizas. Este cambio por la vida hace resistencia a la guerra, a la paraestatalidad y a las fuerzas mafiosas que han penetrado el Estado.

La trayectoria política y personal de Gustavo Petro y Francia Márquez representan este cambio. Sus liderazgos se han concentrado en la paz, en resistir y denunciar el paramilitarismo y la corrupción, en mejorar las condiciones de vida de las personas históricamente excluidas.

Soy Diego Cancino, concejal de Bogotá por la Alianza Verde, y por eso mismo, quiero que este 29 de mayo Francia Márquez sea mi vicepresidenta y Gustavo Petro mi presidente.

 

 

Votar por Colombia es votar por el cambio

Por fin llegan las elecciones para elegir presidente de la república. Una campaña sucia, larga, agotadora, abusada y reabusada por los grandes medios, superficial, con debates en su mayoría centrados en los chismes, las mentiras y los fake, mostrando que la crisis de Colombia es una crisis de las instituciones, del poder y de la política, con un sistema de partidos sin liderazgos ni autoridad, todo cooptado por un presidente despreciable que se irá dejando los organismos de control en las peores manos y con las Cortes llenas de uribistas de mala índole jurídica. La procuraduría debe desaparecer, como ha dicho Fajardo; la Fiscalía atrincherada en el bunker de la corrupción; y la Contraloría en poder del más cínico, ambicioso y desvergonzado clientelista que haya pasado por esas oficinas.

Lo peor de lo que estamos viviendo es la Registraduria con un Registrador que conoce a fondo el sistema electoral y por eso sabe como robarle las elecciones al Pacto Histórico. Sin embargo, aún puede intentar asaltar la voluntad y la libertad de elegir de los colombianos este 29 de mayo. Al momento de cerrar esta columna no se sabía las normas que regirán para los testigos electorales con el fin de evitar la vigilancia a los formularios E-14. Es el último recurso que le queda a la ultraderecha y a la derecha para atracar las elecciones.

 

El aquelarre de Fico y el viejo raro

Por curiosidad entré a la página de Gutiérrez, última carta del uribismo y de toda la corrupción política, maquillado y peinado para ganar algo de talante, y me encontré con fotos de seguidores orando, con vela en mano, ojos cerrados, manos unidas apuntando al techo, forrados con camisetas con la imagen del adorado, y fotos de este sonriendo al lado de velas representando la imagen del nuevo satanás de la política colombiana.

Estas imágenes son coherentes con un discurso vacío, sin sustentación, perfecto texto de continuismo de la corrupción y del engaño porque representa a los peores clanes de la política colombiana, como quedó en evidencia en el debate final de Caracol. Nada haría este señor para cambiar el estado de postración nacional que deja Duque según le ordenaron Uribe y los Char, porque César Gaviria ya no cuenta una vez quedó en evidencia el asqueroso show que montó para adherir al señor del aquelarre.

El ingeniero Hernández es otro espantoso personaje en la política de éste país. Con un prontuario de promesas, negocios y jugadas jurídicas cuando fue alcalde de Bucaramanga, agitando una bandera contra la corrupción cuando a ciencia cierta no sabemos si es un discurso cierto o una cortina de humo mientras surte efecto la decisión de los jueces, cuya audiencia final quedó para después de las elecciones. Es decir, la decisión ya está, el juez ya sabe cómo va a decidir, pero, decidió aplazar la audiencia donde anunciará su decisión, seguramente por presiones políticas.

Hernández, es el típico populista de derecha, que sabe comunicar ideas para engatusar a un pueblo desesperado. De ahí su ascenso en las encuestas. Sería un desastre de gobierno porque haría una especie de microgerencia tal cual Uribe, que no dejó ningún cambio estructural positivo.

Fajardo y Petro, el cambio que Colombia necesita

Se requiere un cambio político que no puede quedar solo en manos del Pacto Histórico sino de una gran alianza con la Coalición Centro Esperanza, porque es la única manera de lograr un acuerdo de gobernabilidad que garantice iniciar una era de cambios estructurales.

No importa si Fajardo saca el 1, el 10, el 20 o el 30% de los votos, porque lo importante es ese acuerdo donde no debe estar el uribismo.  Las IAS se fueron encima de Fajardo y lo neutralizaron. Al poder de la corrupción y al poder económico no les interesa un gobierno con los contenidos programáticos de Fajardo. No les interesa que haya cambio, solo quieren extender un poco la chequera pública para apaciguar algo más el hambre y la precariedad, sin ceder un milímetro en los beneficios tributarios que gozan con los recursos de todos los colombianos, ni pagar un peso más de impuestos, pero sí evadir su pago en los paraísos fiscales, ni tampoco están dispuestos a entregar un metro de tierra robada, ni un poco de democracia para modernizar un país ahogado en un histórico fundamentalismo de derecha.

Fajardo, que parecía el candidato perfecto para mejorar la situación general de la nación, le resultó incomodo a la dirigencia. De lo contrario estaría de segundo en las encuestas y ganaría la presidencia. Pero, no fue así. Detrás de los errores de la Centro Esperanza, que ha mostrado al centro como un híbrido gelatinoso que no se sostiene porque no tiene estructura, está la desconfianza que le inspira a la dirigencia corrupta, violenta y premoderna.

Fajardo entrega a Colombia un extraordinario plan de gobierno. Una nueva visión de país que solo Petro es capaz de incorporar, incluso, llevando a su equipo de gobierno a muchos de los que construyeron esa visión.

Petro, ganará la primera vuelta, y de pronto hay cambio en la primera porque hizo una extraordinaria campaña con Francia Márquez. Su discurso es el de un social demócrata progresista porque no tiene nada de socialista y menos de comunista pues esa ideología desapareció de la faz de la tierra hace treinta años y por eso solo existe en el fascismo de la corrupción que representa Gutiérrez. Su error, lanzar algunas ideas sin antes madurarlas y perfeccionarlas. Sin embargo, ninguna de esas aventuras programáticas es equivocada, pues todas son necesarias de implementar.

Petro hizo una espectacular campaña en la plaza pública, además, supo aprovechar su inteligencia, experiencia y conocimientos cuantas veces fue a la televisión y a la radio.

Los jóvenes tienen en sus manos el cambio, y los mayores libraremos tal vez la última batalla por una gran transformación de Colombia.  Vote por Fajardo o vote por Petro pero vote por la libertad y la esperanza.

Petro confiesa a quién le gustaría tener como ministro de Hacienda

El candidato presidencial Gustavo Petro dio luces este viernes sobre el equipo económico que le gustaría constituir para que lo acompañen en un eventual gobierno suyo, si gana las elecciones en primera vuelta este domingo 29 de mayo, o el próximo 19 de junio en segunda vuelta.

Durante una entrevista con la emisora W Radio el candidato del Pacto Histórico dejó claro que le gustaría tener al exministro José Antonio Ocampo en su equipo económico.

 

«El ministro de Hacienda (que nombraría) no hace parte de la campaña (…) me gustaría tener un equipo económico dirigido por José Antonio Ocampo», dijo Gustavo Petro.

Cabe señalar que, tal como lo indica el candidato Petro, actualmente Ocampo no hace parte de su campaña ya que ha acompañado en los temas económicos en la contienda a Sergio Fajardo, candidato de la Coalición Centro Esperanza.

¿Quién es José Antonio Ocampo?

José Antonio Ocampo nació en la ciudad de Cali, Colombia, el 20 de diciembre de 1952. Realizó sus estudios de economía y sociología en la Universidad de Notre Dame, Estados Unidos, de donde se graduó en mayo de 1972. Obtuvo su doctorado en economía de la Universidad de Yale en diciembre de 1976, y fue distinguido con el Premio Nacional de Ciencias «Alejandro Angel Escobar», Colombia, 1988.

Hasta mediados de 2007 fue Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Económicos y Sociales. Desde ese cargo dirigió el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU (DESA), ubicado en la sede del organismo mundial en Nueva York y presidió el Comité Ejecutivo de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU. Con este nombramiento realizado por Kofi Annan, ex Secretario General de la ONU, se convirtió en el colombiano que ha ocupado la más alta posición en la historia de las Naciones Unidas.

Antes de asumir estas funciones, fue Secretario Ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe desde enero de 1998 hasta agosto de 2003 y se desempeñó en varios cargos en el Gobierno de su país, incluyendo los de Ministro de Hacienda y Crédito Público, Director del Departamento Nacional de Planeación y Ministro de Agricultura. Como académico, ha sido Director de la Fundación para la Educación Superior y el Desarrollo (Fedesarrollo), Profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes (Colombia) y de la Universidad Nacional de Colombia, y Profesor visitante de las Universidades de Cambridge, Yale y Oxford. Es autor de múltiples libros y artículos sobre teoría y política macroeconómica, desarrollo económico, comercio internacional e historia económica.

La contienda electoral vista desde la redes: así le fue a los candidatos

Este domingo 29 de mayo los colombianos están llamados a las urnas para votar en primera vuelta de las elecciones presidenciales donde se podrá elegir al sucesor de Iván Duque, en caso que alguno de los aspirantes logre más de 50% de los votos; o los dos finalistas que disputarán la segunda vuelta el próximo 19 de junio.

En las redes sociales el debate electoral se ha vivido con intensidad, tal vez más que en las conversaciones cotidianas de los ciudadanos. Y justo teniendo en cuenta esa particularidad, el área de Asuntos Públicos y Comunicación Digital de KREAB Colombia, realizó un informe para analizar la percepción que se tiene en redes sociales de los candidatos a la presidencia de la república teniendo en cuenta cuáles son sus tendencias en el espectro digital y la importancia de comprender cómo sus planes de gobierno los diferencian o los perjudican en esta arena.

 

De acuerdo con Kreab Colombia, el estudio se realizó con información digital analizada entre el 15 de marzo y el 20 de mayo de 2022 con información rastreada a partir de publicaciones y resultados ubicados en buscadores, redes sociales, blogs y sitios web localizados por IP en Colombia. Con el apoyo técnico de Hexágon Partners.

En el estudio se clasificaron las propuestas de cada uno de los candidatos y la interacción que lograron con estas en el periodo analizado por Kreab Colombia.

En el caso de educación, la propuesta con más llamativa para los internautas fue la de Sergio Fajardo que logró 213.525 interacciones. En materia de infraestructura la atención se la llevó la propuesta de Federico Gutiérrez que alcanzó 208.145 interacciones. Igualmente, el candidato de la Coalición Equipo por Colombia también logró captar la atención de los usuarios en redes sobre su propuesta de seguridad que logró 251.105.

En el caso de Gustavo Petro sus propuestas que más captaron la atención de los internautas fueron Salud (311.123 interacciones), Medio ambiente (176.204 interacciones) y economía (272.211 interacciones).

En cuanto a las menciones que obtuvieron los candidatos en redes sociales, Gustavo Petro lidera tal como lo hace en las encuestas que se conocieron previo a las elecciones, seguido de Federico Gutiérrez, Sergio Fajardo y Rodolfo Hérnandez.

Consulte el informe completo, a continuación.



Estas son las propuestas económicas de los candidatos a Presidente

A falta de unos pocos días para las elecciones en primera vuelta que elijan al próximo presidente de Colombia, los principales candidatos tienen programas bien distintos en materia de política económica. Aquí les contamos las principales medidas que tomarían cada uno en caso de llegar a la Casa de Nariño.

Rodolfo Hernández

● En materia económica controlar la evasión de impuestos es su norte, para ello plantea bajar el IVA del 19 % al 10 % para hacerle frente a la corrupción; bandera de su propuesta de gobierno en todos los frentes.

 

● Profundiza en sus propuestas para el sector empresarial del país, por ende propone intervenir en las altas cargas tributarias de las pequeñas y medianas empresas, así como ampliar el acceso a créditos para las mismas. Además, propone eliminar los impuestos a las empresas nuevas hasta que logren su estabilidad en el mercado.

● Busca incentivar la innovación, la logística y el mejoramiento de los procesos productivos, con el fin de diversificar la estructura productiva hacia bienes y servicios de mayor sofisticación, lo que incluye la creación de tecnología de punta para la agroindustrialización; uno de los puntos claves de su programa

Fico Gutiérrez

● En una eventual reforma tributaria busca generar 1,2 puntos del PIB en promedio, que son $12 billones de pesos para cada año.
● Contempla austeridad en los gastos de funcionamiento, respetando aquellas inversiones que producen mayores réditos económicos en el país.
● Busca lograr un crecimiento potencial cercano al 5% anual, teniendo en cuenta que la cifra en promedio en los últimos años ha sido del 3.6%.

Política de transporte de los candidatos a la presidencia

Gustavo Petro

● Implementar la política de “aranceles inteligentes” a bienes e insumos agroalimentarios y agroindustriales
● Reforma tributaria con enfoque redistributivo con la que se espera recaudar 5 puntos
del PIB por medio de la eliminación de las exenciones tributarias con impuestos progresivos. De igual manera, se incentivaría la eliminación de las rentas cedulares al crear cuotas mínimas de tributación. El gravamen a los dividendos aumentará sin importar su modelo de distribución.
● Impulsar la reasignación presupuestal a partir de los recursos liberados por la reforma pensional que propone
● Impulsar la renegociación de los TLCs
● Integrar, en una sola, las entidades crediticias estatales
● Impulsar la banca pública de primer piso como patrocinadora de modelos de negocios con rentabilidades superiores a los costos de capital de la tasa de interés y demás impuestos

Sergio Fajardo

● Política tributaria basada en impuestos progresivos para las personas de más altos ingresos y riqueza, lucha contra la evasión, eliminación de exenciones y beneficios tributarios. Las personas con patrimonios superiores a 5.000 y 10.000 millones de pesos tendrán una tarifa del 1% y 2% respectivamente. También habría una tarifa de los dividendos de 15%. Con esto se esperarían recaudar 33 billones.
● Eliminar el descuento del ICA al impuesto de renta y revisar la pertinencia de las zonas francas.
● Su política económica está condicionada a realizar reformas en lo laboral, tributario y pensional. Además de adoptar un modelo de transición energética.

Rodolfo Hernández enfila baterías contra Petro a cinco días del 29M

El candidato de Liga de Gobernantes Anticorrupción para las elecciones presidenciales de Colombia, Rodolfo Hernández, ha tildado de «irresponsable» al aspirante de Pacto Histórico, Gustavo Petro, por sus declaraciones respecto a una supuesta suspensión de los comicios.

Petro, favorito en las encuestas para suceder al presidente, Iván Duque, alertó el fin de semana de un presunto complot para suspender los comicios presidenciales, algo que también le ha servido las críticas del aspirante de Equipo por Colombia, Federico ‘Fico’ Gutiérrez.

 

«Resulta irresponsable y demuestra un afán de confundir al país y tender cortinas de humo», ha afeado Hernández respecto a las palabras de Petro, quien además dejó entrever que estas declaraciones se dieron una vez que un asesor del candidato anticorrupción le alertase del supuesto aplazamiento de las elecciones.

En este sentido, Hernández ha criticado que es «inaceptable» señalar a un portavoz de otra candidatura como el origen de este tipo de denuncias.

«No es cierto y por tanto es absolutamente falso que alguien de mi campaña, autorizado por mí o instruido por mí, haya podido propalar semejante infundio», ha aseverado Hernández.

Sin embargo, desde la campaña de Petro se ha reiterado que el ‘chivatazo’ vino desde el equipo del aspirante anticorrupción. «El dato determinante que llevó a nuestra campaña a prender las alarmas sobre una posible suspensión del Registrador y de las elecciones proviene de gente de su equipo más cercano», apuntó el jefe de debate de Petro, Alfonso Prada.

Según las encuestas, la primera vuelta de las elecciones colombianas, previstas para el 29 de mayo, concluirán con una victoria de Petro con casi el 38 por ciento; por delante de ‘Fico’, con un 30 por ciento; y de Hernández, quien acumula algo más del 20 por ciento, aunque algunos sondeos hablan ya de empate técnico entre ambos aspirantes conservadores.

Ya en segunda vuelta, que se celebraría el 19 de junio, se daría un empate técnico entre Petro y ‘Fico’, así como en el caso de que el rival del aspirante de Pacto Histórico sea el candidato Hernández. En ambos casos, los estudios demoscópicos apuntan a una ligera ventaja de Petro menor a un 2,5 por ciento, margen de error que se dan las encuestas.

Hambre y desnutrición: ¿Qué proponen los candidatos?

La crisis de seguridad alimentaria durante la pandemia y la inclusión de Colombia en la lista de países en riesgo de hambruna por parte de la FAO ayudaron a poner el problema del hambre y la desnutrición en la agenda de las campañas presidenciales. Se trata de un problema que es crónico pero urgente y demanda una acción multisectorial. A continuación, sintetizo los programas de cuatro campañas presidenciales, destaco sus particularidades y planteo algunas preguntas sobre cada una. El análisis se basa exclusivamente en los documentos publicados por las campañas. Ninguno de los programas hace un costeo de las propuestas en este frente, por lo que me abstengo de evaluar su viabilidad fiscal.

Sergio Fajardo

Este programa incluye el “programa nacional de seguridad alimentaria: hacia la garantía progresiva del derecho a la alimentación”, que propone acciones en tres frentes: ingresos, producción y prevención de la desnutrición. Más específicamente, Fajardo propone aumentar el monto de los giros de programas de transferencias (como Jóvenes en Acción y Colombia Mayor) en función del aumento de los precios de los alimentos, crear 1,5 millones de empleos, prevenir la desnutrición crónica mediante reformas al PAE, fortalecer las acciones de prevención de la desnutrición en el sistema de salud y el ICBF y un paquete de inversiones en el campo para aumentar la oferta de alimentos y mejorar su distribución.

 

En síntesis, este programa integra el acceso a los alimentos, la producción local de los mismos y la prevención de la desnutrición. De las propuestas que encontré en los cuatro programas, la de aumentar el monto de las transferencias monetarias actualmente existentes es la que podría implementarse de manera más ágil y producir resultados más pronto. Sin embargo, es necesario evaluar si el aumento que propone Fajardo realmente alcanzaría para suplir las necesidades de alimentación de las familias o simplemente serviría para mantener el poder adquisitivo de las transferencias.

Federico Gutiérrez

Se compromete a reducir en 30% la mortalidad infantil por desnutrición, promover la lactancia materna, fortalecer la asistencia técnica agropecuaria y aumentar las ventas directas de los pequeños y medianos productores rurales a la industria y los mercados finales. Sin embargo, su programa bandera se denomina Colombia sin hambre y busca “garantizar las tres comidas diarias a las familias más pobres con una estrategia de alianzas público-privadas que nos permitirá aprovechar los 10 millones de toneladas de alimentos que perdemos anualmente”.

En efecto, según estimaciones oficiales, en Colombia se pierden o desperdician cerca de 10 millones de toneladas de comida al año “con las que se podría alimentar a más de 8 millones de personas” (DNP, 2016, p. 31). Ya que el 40% de ese volumen se pierde en las fincas (por ejemplo: por factores climáticos, daños mecánicos, muerte de los animales durante la cría o reducción en la producción de leche debido a enfermedades de la vaca), serían necesarias grandes inversiones en las fincas, cuya viabilidad técnica y económica sería necesario evaluar.

Otro 20% se pierde en el proceso de pos-cosecha y almacenamiento (por ejemplo, en el transporte de alimentos desde la finca hasta la central de abastos o de las reses en el transporte al matadero) lo que implica, entre otras cosas, grandes inversiones en la cadena de frío. No es muy claro a quién le correspondería hacer las inversiones para reducir estas pérdidas, cuál sería su efecto en el precio de los alimentos, cuánto tiempo tomaría lograr resultados tangibles, ni de qué manera accederían a esos alimentos los hogares que padecen hambre.

En síntesis, aunque nadie pone en duda la necesidad de reducir la pérdida y desperdicio de alimentos, no es del todo evidente que este sea un camino que permita reducir ostensiblemente la inseguridad alimentaria en el corto plazo.

Rodolfo Hernández

Este programa es uno de los que más menciona el hambre y la alimentación, pero, paradójicamente, es el que menos propuestas específicas hace para reducir la inseguridad alimentaria. El candidato propone promover los sistemas agroalimentarios tradicionales y las formas de producción y consumo de alimentos más sostenibles y saludables y mejorar la información sobre seguridad alimentaria.

Según Hernández, la importación de alimentos excluye del consumo masivo a los alimentos locales, que causan menor huella ambiental por ser cosechados y comercializados cerca a centros de consumo, por lo que propone “prohibir las importaciones de productos que el campo colombiano produzca, hasta tanto no se haya asegurado su venta y se haya surtido el mercado local” y “revisar el cumplimiento de las condiciones de los TLC, en términos de no permitir la importación de productos cuando haya oferta interna suficiente en renglones específicos».

Al mismo tiempo, Hernández considera que una gran parte de la frontera agrícola está subutilizada y ve aquí una oportunidad para mejorar la balanza comercial del país promoviendo los productos agropecuarios con gran potencial de exportación y aumentando las plantaciones forestales, palma de aceite y cebolla cabezona.

Gustavo Petro

Este programa, es uno de los más detallados en cuanto a propuestas para reducir el hambre y la desnutrición y comparte varias propuestas con otras campañas (protección arancelaria a productores nacionales de alimentos, acercar a productores y consumidores de alimentos, acabar la corrupción en el PAE- Programa de Alimentación Escolar).

El programa de Petro también prevé instaurar el etiquetado frontal de advertencia en la comida chatarra y eliminar por completo la mortalidad infantil por desnutrición. Sin embargo, hay dos rasgos que lo separan de los otros tres programas: en primer lugar, adopta abiertamente el enfoque de soberanía alimentaria, que ha sido promovido por organizaciones campesinas latinoamericanas y que enfatiza el derecho de los pueblos a producir alimentos usando sistemas agroecológicos autóctonos y a consumir los alimentos propios de cada cultura. En contraste, el enfoque de seguridad alimentaria, que adoptan los otros tres candidatos, prioriza la disponibilidad de y el acceso a alimentos sanos y nutritivos para toda la población, sin prestar mucha atención al origen y la forma de producción de esos alimentos.

En segundo lugar, Petro propone la entrega directa de mercados, alimentos o bonos a comunidades y hogares dependiendo de sus condiciones socioeconómicas o como incentivo por la participación de las familias, los jóvenes y las mujeres en capacitación, cultura, deporte, recreación, cuidado de la primera infancia, de adultos mayores y otras personas con requerimientos especiales, cuidado de la naturaleza, labores comunitarias en infraestructura vial y social y turismo comunitario. Para adquirir los alimentos, incluidos en este plan de choque, Petro propone un plan masivo de compras públicas a pequeños y medianos productores.

La propuesta de Petro de incentivar la producción local de alimentos y las prácticas agroecológicas es acertada en el contexto de nuestra crisis ambiental y, especialmente, en una coyuntura en que las cadenas globales de suministro han revelado su vulnerabilidad (por ejemplo, debido a la pandemia, al bloqueo del Canal de Suez y al impacto del conflicto en Ucrania sobre la oferta de trigo, entre otros factores). Sin embargo, el programa de entrega de alimentos suscita bastantes preguntas sobre la focalización (quiénes se beneficiarán), la duración de la asistencia alimentaria, su complementariedad con otras transferencias que existen en la actualidad y su relación con el ingreso mínimo básico para mujeres cabeza de familia y el empleo estatal de última instancia que propone el candidato.

La complejidad legal y logística de este programa también hace dudar que sea una alternativa viable para reducir la inseguridad alimentaria en el corto plazo.

Conclusión

En síntesis, los programas revelan diferentes aproximaciones al problema: en unos, las políticas agrícolas y alimentarias son casi independientes, mientras que en en otros son inseparables. En los cuatro hay propuestas interesantes, pero también otras cuyo impacto y viabilidad son dudosos.

Todas plantean enormes desafíos fiscales y operativos y su implementación dependerá del lugar que ocupe el tema en la agenda gubernamental del próximo cuatrienio.

1. Departamento Nacional de Planeación (2016) Pérdida y desperdicio de alimentos en Colombia. Bogotá, DNP, Dirección de Seguimiento y Evaluación de Políticas Públicas.

Esta es la nueva ficha con la que Petro espera ser presidente

Luis Ernesto Gómez, exsecretario de Gobierno y exjefe de gabinete de la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, anunció este lunes su adhesión a la campaña presidencial de Gustavo Petro. Su respaldo se da pocas horas después de que el también exviceministro oficializara su retiro del Gobierno Distrital.

El rol que entrará a asumir Luis Ernesto Gómez en la campaña del Pacto Histórico será el de coordinar la campaña Bogotá-Nación de Petro en donde, según las encuestas más recientes, tiene un respaldo de casi el 60% del electorado. Es de recordar que la capital del país ha tenido siempre un rol decisivo en las elecciones presidenciales.

 

Luis Ernesto fue coequipero de Claudia López desde la campaña a la Alcaldía de Bogotá donde obtuvieron más un millón de votos en 2019. Durante estos dos años y medio se desempeñó como Secretario de Gobierno, Alcalde Mayor encargado y Jefe de Gabinete.

”No es un secreto que con Gustavo hemos tenido diferencias sobre temas de Bogotá. Lo que algunos hubieran esperado es que, en vez de apoyarlo, fuéramos oposición a su proyecto político. Pero si quienes compartimos las mismas causas de lucha contra la desigualdad, sobre la paz e inversión en educación para los jóvenes no nos unimos cuando el país más lo reclama, jamás podremos hacer realidad la Colombia grande que queremos”, dijo Gómez.

En el mismo sentido, aseguró que esta convergencia de fuerzas políticas es posible porque “coincidimos en que, con esfuerzos entre Bogotá y la Nación, podremos duplicar el acceso a educación superior gratuita de los jóvenes, aumentar la cobertura y el aporte económico de renta básica y seguir invirtiendo en los grandes proyectos de infraestructura y movilidad multimodal” indicó Luis Ernesto Gómez.

Los otros apoyos que recibió Petro

Junto a Gómez, se suman dos importantes apoyos en cabeza de los representantes a la Cámara electos de la Alianza Verde, Catherine Juvinao, quien obtuvo, con 45 mil votos, la segunda más alta del partido en Bogotá, y Duvalier Sánchez, quien logró, con 38 mil votos, la más importante votación de la Alianza Verde en el Valle del Cauca.

Catherine Juvinao, representante electa a la cámara por Bogotá, ha sido activista e investigadora. Es una mujer convencida de que la única forma sostenible de transformar el Congreso es desde adentro. Ha denunciado e investigado el ausentismo parlamentario y la falsedad en los títulos académicos de algunos congresistas. Una de sus investigaciones se relacionó con la forma en la que algunos legisladores se aprovecharon de la pandemia y de la virtualidad para evadir sus responsabilidades.

Luis Ernesto Gómez, Cathy Juvinao, Gustavo Petro y Duvelier Sánchez

“Es el momento de entender que la transformación del país debe convocar a todo el bloque alternativo. El país espera mucho de nosotros, tanto en el gobierno como en el Congreso, así que mi propósito principal como representante a la Cámara será unir esfuerzos entre los verdes y el Pacto Histórico para lograr un Congreso sin privilegios y que realmente legisle de cara al pueblo”, señaló Juvinao.

Por su parte, Duvalier Sánchez, representante a la Cámara por el Valle del Cauca, es politólogo, defensor de la innovación política. Fue candidato a la Gobernación del Valle del Cauca y fundó la Política de la Felicidad como una comunidad de líderes innovadores por el bien común. “No podemos repetir errores del pasado, el deseo de cambio para el país debe prevalecer por encima de las diferencias si queremos lograr una victoria para la gente estamos llamados a unirnos”, concluyó el congresista electo.

Concluye la campaña electoral con el posible rival de Petro aún en el aire

Empieza una semana clave para los principales aspirantes a ser el nuevo presidente de Colombia, aunque previsiblemente el nuevo inquilino de Casa Nariño tendrá que dirimirse más allá de la primera vuelta de este domingo 29 de mayo, el 19 de junio, en una cita en la que se da por hecha la presencia del principal favorito, la izquierda que representa Gustavo Petro, y en la que ahora ya no está tan claro que la segunda opción sea la continuista de Federico Gutiérrez, después de la sorpresa de Rodolfo Hernández.

La última hora del cierre de campaña ha estado marcada por la información que Petro ha declarado tener sobre la posibilidad de que el Gobierno del todavía presidente, Iván Duque, estuviera barajando modificar la fecha de las elecciones, algo que desde Casa Nariño se han apresurado a desmentir.

 

Petro, candidato por el Pacto Histórico, ha convocado para este lunes una reunión para hablar sobre estos hechos a Hernández y al candidato del desinflado Centro Esperanza, Sergio Fajardo. Antes ha cerrado su campaña en Bogotá, ciudad de la que fue alcalde entre 2012 y 2015, junto a su compañera de fórmula presidencial, Francia Márquez. «Estoy seguro de que el domingo cambiaremos la historia», dijo entre el clamor de unas 80.000 personas que se congregaron en la plaza de Bolívar.

«Llegó el momento. No necesitamos fusiles ni gases lacrimógenos. Ni todos los fusiles juntos podrían cambiar la historia de Colombia. (…) Marquen las caras de Petro y de Francia. Gritemos libertad sin miedo, sin mentiras, sin temor», exclamó el que parece ser la primera opción entre los colombianos según las encuestas.

Mientras, el candidato de Equipo por Colombia, Gutiérrez, hizo lo propio desde una tarima del céntrico Parque de los Ríos de Medellín, donde puso el cierre a su compaña arremetiendo contra Petro, al que acusó de haber hecho un «pacto con el diablo», y contra el suspendido alcalde de esta ciudad, Daniel Quintero –conocido simpatizante del Pacto Histórico–, aunque sin nombrarle directamente.

Gutiérrez ocupa el segundo lugar de las encuestas, aunque seguido de cerca de quien se está convirtiendo en la sorpresa de estas elecciones, Rodolfo Hernández, antiguo alcalde de Bucaramanga. Las encuestas de los últimos días dan casi un empate técnico, aunque algunas ponen a este último por delante.

Es el caso del último sondeo del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), que no solo pone a Hernández –21,8 por ciento en intención de voto– por delante de ‘Fico’ –21,4 por ciento–, sino que además coloca a Petro a 400.000 votos de finiquitar estos comicios ya el 29 de mayo –48 por ciento–.

Hernández, el candidato de la derecha populista, ha recibido en los últimos días el apoyo de Ingrid Betancourt, que decidió el viernes dejar a un lado sus casi testimoniales aspiraciones presidenciales para sumarse a la Liga de Gobernantes Anticorrupción que lidera el exalcalde de Bucaramanga.

Desde este lunes queda prohibida en Colombia la publicación de encuestas sobre las aspiraciones presidenciales y los candidatos no podrán celebrar actos públicos, si bien sí podrán conceder entrevistas a medios de comunicación y reunirse con sus seguidores en pequeños actos en espacios cerrados.

Se acerca el momento de la decisión

La decisión de cambio en el manejo que se le ha venido dando al Estado colombiano o de continuidad del sistema,  comenzará el próximo domingo 29 de mayo, cuando los colombianos elijan las dos personas que se han de disputar la Presidencia de la República en la segunda vuelta electoral.

La última encuesta de Invamer publicada por el diario El Espectador, Caracol Noticia y Bluradio, revela que una buena parte de los colombianos podrían apostar para que la segunda vuelta la disputen el ingeniero Rodolfo Hernández y el candidato del Pacto Histórico, Gustavo Petro, con lo cual quedaría enterrada cualquier posibilidad de continuidad del uribismo en el poder.

 

Puede sonar extraño pero no sería raro que un candidato que no tiene maquinarias políticas ni grandes sumas de dinero a su favor, sea quien le dispute la Casa de Nariño al aspirante de izquierda, porque sí algo se está demostrando en esta campaña presidencial, que valga decirlo, comenzó hace mucho, es que la gente está cansada de los partidos políticos tradicionales, lo mismo que de los expresidentes que se resisten a dejar el poder y, de los congresistas que intoxican y polarizan el ambiente.

De darse una segunda vuelta entre Gustavo Petro y el ingeniero Hernández, se reafirma que más de la mitad de los colombianos no solo quieren a Duque y al uribismo lejos de la Casa de Nariño sino además un giro en las políticas públicas que se trazan, no a favor del más necesitado sino del que más recursos y privilegios tiene.

Es claro que la derecha luchará hasta el último minuto para no dejarse sacar del poder y para esto recurrirá a todo lo que tenga en sus manos, no importan los métodos.

Nada de raro  tendría entonces que el petrovideo del que tanto se ha hablado y que menciona Ramiro Bejarano en su última columna en el diario El Espectador, exista y, se encuentre en manos de los rivales de Gustavo Petro, quienes podrían estar a la espera del momento oportuno para revelarlo a través de un tercero  y acabar moralmente con el candidato del Pacto Histórico.

Y no sería extraño también que ahora la agarren también contra Rodolfo Hernández, al fin de cuentas está demostrado que la guerra sucia hace parte de la política en Colombia y a esto han jugado tanto la derecha como la misma izquierda. No olvidemos que en la pasada campaña a la Alcaldía de Bogotá, el ahora honorable senador electo, Ariel Ávila, divulgó una investigación llena de datos falsos contra Carlos Fernando Galán, quien para ese momento era el más fuerte contendor de Claudia López.

Qué tan cierto es la alerta de un posible cambio de fecha en las elecciones, no lo veo posible, porque eso lo dicta la ley, el problema es que conociendo la manera de proceder del Gobierno actual, quien ha demostrado que con tal de salirse con las suyas poco le importan las normas, no sería extraño que sucediera.

La hora de la decisión se acerca y está podría marcar un nuevo rumbo para nuestro país porque se viene incubando desde el primer estallido social que obligó por primer vez a que un presidente de la república, escuchara el sonido de la cacerola.

 

Lo seguro es que nada está seguro

Nada está seguro en la elección presidencial. La avalancha de encuestas que sin ningún control circulan por estos días parecen coincidir, más allá de las proclamas triunfalistas de los punteros, que habrá segunda vuelta, que todavía no se puede anticipar quienes serán los dos finalistas y que no es posible aún saber si el dilema será entre continuidad y cambio.

En medio de semejante incertidumbre, sin precedentes en la corta historia de la doble vuelta presidencial en Colombia, lo único hasta ahora probable es que esta vez un tiquete lo tiene Gustavo Petro y el segundo lo disputan Federico Gutiérrez, Rodolfo Hernández y Sergio Fajardo.

 

El Uribismo encara la elección más difícil en sus veinte años de existencia como proyecto político. Primero fue la drástica disminución de su representación parlamentaria en las elecciones del pasado 13 de marzo.

Ese mismo día tuvo que resignarse con un segundo lugar en la votación de las consultas presidenciales, por debajo del Pacto Histórico de Petro. Pero antes exhibió un espectáculo espasmódico en la elección de quien habría de representar esta corriente de derecha autoritaria en la contienda: una encuesta amañada sacó de competencia a María Fernanda Cabal, su renuncia a última hora autoeliminó a Óscar Iván Zuluaga, para finalmente movilizar toda la máquina uribista en favor de Federico Gutiérrez en la consulta del denominado “Equipo Colombia”. Tras bambalinas y dirigiendo todo ha estado la mano nada invisible del expresidente Uribe.

El tal “Fico” no la ha tenido fácil. Su campaña recoge toda la escoria de la política tradicional representada en casi todos los clanes políticos, que aunque mantienen una enorme capacidad de movilización del voto clientelista, cargan con el desprestigio en una opinión publica que se expresa cada vez mas con mayor fuerza en las presidenciales. Además de revelarse como un pésimo candidato, ligero, chabacano y poco conocedor de los asuntos de Estado, lleva encima el fardo de ser la carta de un Duque cuyo legado es de una precariedad inocultable y un Uribe que muerde el piso de sus peores registros en popularidad.

El malestar social que rodea la campaña puede conducir a una derrota en primera vuelta de la opción continuista representada en “Fico” y un entierro del Uribismo tal como lo hemos conocido.

Si las tendencias siguen como lo anuncian las mediciones, el 29 de mayo marcaría un nuevo escenario político caracterizado por la competencia en segunda vuelta de dos proyectos que no representan la continuidad de las elites en el poder. “Dos opciones de cambio”, han señalado algunos, con inusitado entusiasmo.

Surge entonces la pregunta ¿De que cambio estamos hablando?. El Proyecto del Pacto Histórico representado en Gustavo Petro y Francia Márquez constituye sin duda un recambio en los actores en el poder : recoge buena parte del espectro de la izquierda ideológica, movimientos sociales y populares, y de manera marginal a sectores provenientes de los partidos tradicionales. Formula el Pacto una propuesta programática atractiva y audaz cuyos alcances y viabilidad exigen un examen más allá de las consignas inspiradoras y de los tonos altisonantes de sus voceros.

El fenómeno del “ingeniero” Rodolfo Hernández merece también ser considerado como un relevo probable en la conducción del Estado, sobre todo porque aparece creciendo en simpatías y en las mediciones. Es un “llanero solitario” que enarbola, como Trump en su momento, un discurso antisistema elemental con una buena dosis de populismo de derecha en todos sus anuncios y propuestas.

Su discurso fuerte cargado de epítetos y ataques verbales a la clase política le ha permitido conquistar un espacio en un ambiente rabioso como el de estos tiempos. Y la tercera opción de cambio, como su nombre lo indica, se agrupa en la Coalición Centro Esperanza, una suerte de alianza política que recoge sectores de la centro izquierda, el centro progresista y el liberalismo socialdemócrata en cabeza de un Sergio Fajardo y Luis Gilberto Murillo que representan un estilo de liderazgo sereno, moderado y mas bien cuidadoso a la hora de proponer cambios y transformaciones. Esta moderación y tono de Fajardo, en un escenario caldeado por la rabia y el malestar social, pueden en parte explicar que no haya tenido aun el registro exitoso de su campaña en el 2018 o el de la Ola Verde del 2010.

La fragmentación, el fanatismo y el sectarismo que pretenden imponerse en la actual campaña presidencial en detrimento de un debate razonado y civilizado, hace saludable que la Presidencia de la Republica se defina en la segunda vuelta. La virtud del “balotaje” inventado por los franceses permite, por un lado, asegurar que si una propuesta de gobierno no tiene la mayoría, se vea obligado a ampliar su espectro de alianzas políticas asegurándose mayor legitimidad; o por el otro, moderar las dos opciones que llegan a la recta final, disminuyendo la polarización política.

Que bueno sería que las urgencias de cambios que nos merecemos como sociedad colombiana provengan de una buena dosis de moderación democrática y respeto al Estado de Derecho.

¿Legalmente es posible aplazar las elecciones en Colombia?

Gustavo Petro, candidato de Pacto Histórico, ha alertado en las últimas horas de que «tienen pensado suspender las elecciones» de Colombia, durante su cierre de campaña electoral en Barranquilla.

«Convoco a todas las campañas políticas (…) a ponerse en alerta. Los convoco a reunirse el lunes porque el martes tienen pensado darles un golpe a las elecciones del próximo domingo 29 de mayo. Tienen pensado suspender las elecciones, tienen pensado suspender los órganos que dirigen el régimen electoral en Colombia», ha advertido el candidato de Pacto Histórico en su acto de cierre de campaña ante 40.000 personas.

 

Las palabras de Petro fueron rápidamente controvertidas por el ministro del Interior, Daniel Palacios, quien desde su cuenta de Twitter no dudó en señalar que, «afirmaciones en las que se habla de aplazamiento o suspensión de las elecciones, son absolutamente falsas».

Pero no sólo desde el Gobierno le respondieron al candidato del Pacto Histórico, ya que personajes como Andrés Pastrana también reaccionaron a la advertencia que hizo Petro desde Barranquilla.

A través de la misma red que usó el ministro del Interior, Pastrana instó a Petro a reunirse para analizar lo planteado desde el Caribe. A juicio del expresidente conservador, la denuncia de Petro «es de suma gravedad», y «la inminencia de un golpe de estado no da espera hasta el lunes».

Pero hay voces que van más allá de lo que plantea Petro e instan al Presidente Iván Duque (que anda de gira internacional en Turquía) a que tome acciones que le permitan al país acudir de forma tranquila a las urnas el próximo 29 de mayo.

Una de esas voces es la del ex ministro Álvaro Leyva que de frente le pide al Presidente Duque apartar de su cargo al Comandante del Ejército, Gral. Eduardo Enrique Zapateiro, por sus declaraciones contra Petro hace unas semanas.

De momento, Sergio Fajardo no ha respondido a la invitación planteada por Petro para analizar este lunes la supuesta decisión que estaría a punto de tomar el Gobierno para interrumpir el proceso electoral en Colombia. Quien sí respondió fue el candidato Rodolfo Hernández que muy a su estilo dejo ver que no asistiría al encuentro que plantea Petro.

 

Registrador promete elecciones limpias, sin fraude

Horas antes de la advertencia de Petro, el registrador nacional Alexander Vega dijo en una rueda de prensa que garantizará que no habrá fraude en las elecciones presidenciales del próximo 29 de mayo en Colombia.

Al entregar un reporte sobre el segundo simulacro de los escrutinios de las elecciones presidenciales, Vega reiteró que hay total tranquilidad sobre el uso del software que se empleará el 29 de mayo.

“Damos plenas garantías y un parte de tranquilidad, el acceso a la información está totalmente garantizado. El software de escrutinios funcionó con total normalidad”, dijo el funcionario en rueda de prensa, quien además reportó que todos los partidos y las campañas ya han sido reportadas sobre el funcionamiento del mismo y la forma en que podrán acceder a su auditoría.

¿Legalmente es posible aplazar las elecciones?

Legalmente, el Gobierno tiene facultades para poder aplazar elecciones y lo ha hecho en el pasado de manera sectorizada en procesos electorales de índole local y de menor envergadura. Dicha decisión siempre obedeció a situaciones que dificultaban el proceso en territorios específicos: orden público, catástrofe natural o falta de recursos para llevar a cabo el proceso. Condiciones que hoy no se dan en todo el país.

Así las cosas, resultaría difícil desde el punto de vista normativo se pueda aplazar el proceso electoral para elegir al nuevo presidente a partir de una eventual suspensión o destitución del registrador; aunque hay que decir que la propuesta de aplazar las elecciones sí le resulta atractiva a sectores políticos como el Partido Conservador y el Centro Democrático.

Precisamente en la pasada sesión de la Comisión Especial de Vigilancia y Seguimiento Electoral, algunos representantes de esas toldas llegaron a poner sobre la mesa la tesis de que se debía pedir que hubiera un aplazamiento de los comicios “por no tener las garantías suficientes”.

De momento, el código electoral vigente en Colombia desde 1986 es claro en señalar en su artículo 207 que las elecciones para elegir al Presidente de la República se deberán efectuar en el territorio nacional el último domingo de mayo, posterior a la elecciones para integrar el Congreso la cual siempre se realiza el segundo domingo de marzo.

Por ahora y si todo continúa según lo previsto en el calendario electoral los colombianos en el territorio nacional acudirán el próximo 29 de mayo a votar en primera vuelta, mientras que los connacionales en el exterior podrán empezar a ejercer su derecho al voto desde las primeras horas del lunes 23 de mayo y durante toda la semana.

Fajardo y Petro el cambio que Colombia necesita

No al continuismo y a la incertidumbre

De un momento a otro las encuestas pusieron patas arriba las elecciones del 29 de mayo. Hasta hace pocos días parecía que Petro y Gutiérrez irían a segunda vuelta, y que en esta ganaría Petro porque el de Medellín no inspira cuando el uribismo y los partidos del clientelismo, de la violencia y de la corrupción están a punto de perder la hegemonía de los últimos treinta años, extensión de la hegemonía de liberales y conservadores en más de dos siglos.

Colombia, un país del viejo y del nuevo tercer mundo, nunca ha permitido que nuevas, democráticas y progresistas propuestas políticas surjan y gobiernen, como ha ocurrido en otros países de América Latina y en Europa. El pueblo, como se llama a la gente pobre y vulnerable, nunca ha ganado, lo máximo que han logrado es elegir unos contados buenos gobiernos liberales – ninguno conservador – que algún bienestar les han traído para tenerlos embolatados, neutralizados, empobrecidos e informales, y si se   atreven a levantar la voz, los asesinan.

 

La facción de la dirigencia de Colombia que vive de la economía premoderna sobre la cual descansa su despiadado poder, es reacia a cualquier cambio importante y necesario, no pudo inflar a Gutiérrez, entonces fabricó el auge de Hernández. Gutiérrez se gastó 300 millones para desprestigiar con mentiras a Fajardo y a Petro, como Uribe al senador Cepeda. Gutiérrez es de la misma calaña del imputado, y tan mal candidato es que ninguna de las “estrellas” del Equipo por Colombia lo acompañan a la plaza pública, aunque le dan plata sin arriesgar la imagen.

En caída libre, a la derecha no le queda nada más que “Fico” y el Ingeniero, dos patéticos personajes. Los piensa siameses para ver si juntos ganan con la ayuda del corrupto Registrador y de la temible Procuradora.

Hernández debió sumarse a Fajardo porque no tiene las condiciones intelectuales para ser presidente. Pero, las encuestas le inflaron el ego, entonces dice que es Fajardo el que debe sumarse a él. Fajardo cuenta con la experiencia, con la imagen, con el programa y con el equipo para ser presidente, Hernández no.  Voy con Fajardo a la primera vuelta, porque conmigo no va el voto útil que solo le cabe a ignorantes y maleables in-útiles, como los seguidores del ingeniero que en su mayoría votarían por Gutiérrez si no pasa a la segunda vuelta, según dicen las malditas encuestas.

La unidad que garantiza el cambio en Colombia

Difícil que Fajardo pase a segunda vuelta, de ocurrir, las encuestadoras deben cerrar y sus directores dar explicaciones en los tribunales.

Sin embargo, cuenta con dos factores que pueden ayudar a salvar a Colombia: su programa y su equipo de gobierno. Es el mayor valor intelectual y de visión que hoy tiene Colombia, que se podría integrar perfectamente con el programa de Petro, donde también hay gente valiosa, aunque públicamente el candidato no los ha mostrado, porque él es ¡Gustavo Petro! A propósito, me ha sorprendido positivamente su esposa Verónica Alcocer, porque se ha convertido en un personaje que pasea por Colombia la imagen del candidato, disfruta de la gente, la escucha con atención, se duele de su abandono, y exalta la cultura, mientras el equipo de gobierno de su marido se mantiene en la sombra, porque él es ¡Gustavo Petro!

Si éste y Francia no ganan en la primera vuelta, en la segunda lo tienen difícil sin el apoyo de la Centro Esperanza. Fajardo, desde el cuarto lugar en las encuestas, es el personaje de mayor peso e importancia estratégica para que triunfe la sensatez a través de un “acuerdo de gobernabilidad” con Petro con el fin de salvar a Colombia del uribismo, de la corrupción y del modelo extractivista que produce pobreza, destrucción del medio ambiente por el agotamiento del agua y la contaminación del aíre, baja productividad, escasas oportunidades de empleo de calidad, rezago productivo, malas exportaciones, poca innovación porque no demanda ciencia, tecnología y educación de alto nivel, puesto que prefiere hacer trizas la paz para alimentar la guerra.

No veo a la Centro Esperanza llegando donde Hernández o donde Gutiérrez para ganarle a Petro, aunque algunos desorbitados sí lo harán, como Carlos Amaya e Ingrid Betancourt, pero no la mayoría. No me imagino a J. A. Ocampo, Rosa Inés Ospina, Cristo, De la Calle, Robledo, Galán, Sanguino, Iván Marulanda, Mabel Lara, Julia Miranda, Sandra Borda, Juvinao, Angélica Lozano, Alejandro Gaviria, y muchos más golpeando a la puerta de los que van de segundos en las encuestas detrás de Petro.

Votaré en la primera vuelta por Fajardo, pero jamás lo haría por el uribismo ni tampoco votaría en blanco porque es darle un voto a los que ya no deben gobernar a Colombia un día más. Están dadas las condiciones para un cambio democrático y progresista, pero son el Pacto Histórico y la Centro Esperanza los responsables de que ocurra. En lo personal, Fajardo y Petro lo deciden.

¡Liberales A La Carga!

Apoteósico, multitudinario, entusiasta y sobre todo optimista, así fue el Congreso Nacional Liberal Progresista realizado hace apenas unos días en el salón rojo del Hotel Tequendama.

Un evento que aglutinó a liberales de todos los matices que llegaron a Bogotá, desde todos los rincones de Colombia, con un solo propósito; aclamar la candidatura presidencial de Gustavo Petro.

 

Como se sabe, hace cuatro años desacatamos la instrucción de la Dirección del Partido Liberal de apoyar a la presidencia al que dijo Uribe.  Ahí tenemos los resultados, un país descuadernado y en escombros morales, administrativos y de gestión.

Duque compitiendo con Pastrana entre los peores presidentes de la historia colombiana. Solo tenemos que reconocer que, facilitará al movimiento popular y progresista de Colombia llegar al poder.

El desastre no puede ser peor. Miles de asesinatos de líderes sociales y firmantes de la paz, jóvenes, estudiantes asesinados o heridos gravemente por elevar justas reclamaciones.

Los territorios en manos de bandas criminales a su antojo. El General ¡AJUA! muy agresivo con los demócratas y muy pasivo con los bandidos.

Destruido el aparato productivo con los más altos índices de inflación, un endeudamiento público superior a 172 mil millones de dólares, más del 50 por ciento del PIB. Con la carestía más alta en varias decenas de años y los insumos agropecuarios fuera de control.

Con el más alto riesgo alimentario de la historia, así lo afirma la FAO, produciendo el país menos del 5 por ciento de los productos básicos de la dieta diaria como el maíz, trigo, cereales, etc. Sin soberanía, ni seguridad alimentaria.

Violentada la Constitución, violentado el Estado social de derecho, se arrasó con el único instrumento de garantías electorales y con eso, destinándose varios billones de pesos para la compra venta de votos en las elecciones de marzo pasado. Se imaginan ustedes si no hubiesen contado con esos recursos, mucho más hubiera sido el avance del movimiento popular en la consulta presidencial y en Congreso.

También por estos días la Contraloría General de la República, notificó que ECOPETROL perdió 800 millones de dólares en una dolosa inversión en el Perú que, se suma a los billones de pesos que se perdieron en Bioenergy, en REFICAR, todos con decisiones tomadas en el gobierno de Uribe y con la presidencia del mismo Javier Genaro Gutiérrez. Recientemente dos presidentes de REFICAR fueron condenados, pero esa platica se perdió y ¡plata es plata!

La vicepresidenta, no solo ha visto comprometido a su entorno en temas de narcotráfico y lavado de activos, sino sociedades relacionadas en ventas de bienes públicos, como las playas de San Andrés.

El freno al proceso de paz, las relaciones internacionales en el peor momento. Corrupción a la carta, cada vez más son evidentes los escándalos como los del PAE, la pérdida de 70 mil millones en el MINTIC, la compra innecesaria de un avión a Ecuador, etc, etc.

Y, aun así, Cesar Gaviria, ¿promueve la reelección de Duque en cabeza de Fico Gutiérrez?

Por todo esto y por muchas cosas más, los liberales progresistas de Colombia, hemos abrazado la causa de Gustavo Petro, con mucha expectativa, ilusión, esperanza. Nuestra declaración de principios leída, fue trazada por dirigentes, académicos, sindicalistas y sectores sociales que nos será útil en la construcción de una propuesta de consenso y unidad para un gobierno de coalición.

El gobierno de Duque, condenó con la más agresiva desigualdad continental a la pobreza de 30 millones de colombianos, les negó la renta básica mensual durante la pandemia y los llevó al abismo social, a engrosar los índices de pobreza y eso indirectamente hizo que la inseguridad esté desbordada en Colombia.

En el nuevo gobierno, se debe avanzar en la lucha mundial contra el cambio climático, Colombia se ha comprometido a reducir las emisiones de gases con efecto invernadero en 50 por ciento al 2030, por ello, debemos ajustar decisiones que nos conduzcan a este objetivo, las energías limpias, la agricultura sostenible, productiva y competitiva y la lucha contra la deforestación es un imperativo inaplazable.

Los Liberales, progresistas de Colombia seguiremos defendiendo el legado de Gaitán, de López, Pumarejo, de Galán y de un partido libre, democrático, revolucionario y de avanzada.

Por eso, nuestro respaldo irrestricto es para Gustavo Petro, el único que representa los cambios que quiere Colombia, de ser elegido Petro, presidente de la República, el señor Cesar Gaviria, tendrá la obligación ética y moral de devolverle el Partido Liberal al pueblo que hoy abandonó por hacer alianzas con la derecha, como lo hizo hace cuatro años.

Quedan menos de dos semanas para que el que convirtió al liberalismo en una microempresa familiar le devuelva las llaves de la colectividad a los verdaderos liberales. ¡Ya lo verán!