Ir al contenido principal

Horarios de atención

De lunes a viernes:
8:00 AM – 5:00 PM

Whatsapp: (+57) 317 599 0862
Teléfono: (+57) 313 7845820
Email: [email protected]

Confidencial Noticias 2025

Etiqueta: Gustavo Petro

Últimas noticias de Gustavo Petro

Creer que los demás son ingenuos

Cuando el Gobierno anunció con entusiasmo la creación de una “zona binacional” entre Colombia y Venezuela, se notó el ánimo de poder ayudar a la hermana república. Más allá de las consideraciones políticas y de seguridad, hay un riesgo mucho más sutil, pero potencialmente más devastador: la extensión de las sanciones del régimen de Nicolás Maduro hacia la economía colombiana. Disfrazar esta iniciativa como un ejercicio de paz o de integración económica puede ser inteligente, pero el daño para Colombia podría ser letal. Uno se puede creer vivo, pero no todo el mundo es ingenuo.

Hoy, las sanciones impuestas por EEUU, la Unión Europea y otros países a Venezuela, incluyen restricciones financieras, prohibiciones de inversión, congelamiento de activos y limitaciones para operar. Estas sanciones no son meramente simbólicas: afectan la banca, el comercio, la inversión extranjera, las exportaciones y hasta los seguros. Si Colombia establece una zona con normativa conjunta o mecanismos institucionales compartidos con Venezuela, corre el riesgo de ser vista como un territorio parcialmente integrado a una economía sancionada. Sin trazabilidad perfecta toda la economía colombiana quedaría contaminada.

 

¿Cómo evitar que mecanismos de cumplimiento de sanciones internacionales —como el sistema OFAC o las listas grises del GAFI— comiencen a mirar a Bogotá como miran a Caracas? Imaginemos lo obvio: una empresa venezolana sancionada que opere en la zona binacional podría, por vía indirecta, acceder a contratos, financiamiento, tecnología y operaciones que le están prohibidas en su país de origen. ¿El resultado? Un riesgo sistémico para todo el aparato productivo colombiano, particularmente en los sectores financiero, logístico, energético y de comercio exterior.

No es una exageración. Monómeros ya enfrentó controles, suspensiones y observación internacional por sus vínculos con el Estado venezolano.  Tal vez por eso no lo estén vendiendo. Si una figura jurídica binacional se formaliza sin blindajes legales, Colombia podría convertirse “puente de evasión” de sanciones, con consecuencias gravísimas para nuestra estabilidad macroeconómica. Además, esta zona está siendo diseñada sin reglas claras, sin consulta con los gremios, sin evaluación de impacto regulatorio y sin control del Congreso. La narrativa oficial es que “no afecta la soberanía” que “son mecanismo ya previstos en la ley”, pero en la práctica podría convertirnos en co-responsables jurídicos de las restricciones que hoy asfixian a Venezuela. Es decir, pasamos de la neutralidad diplomática al involucramiento directo.

Las compañías multinacionales, por precaución, evitarán operar en una zona gris. Colombia no puede darse el lujo de perder confianza en los mercados internacionales justo cuando enfrenta un déficit creciente, inflación estructural y un aumento del riesgo país. Lo más grave es que esta política se presenta como una apuesta de “cooperación fronteriza”, cuando en realidad es una trampa geopolítica que exporta las sanciones venezolanas a todo el territorio colombiano. La integración económica entre países es positiva cuando se hace con marcos legales transparentes, reglas multilaterales, y confianza mutua. Pero unirnos con un Estado sancionado, sin hoja de ruta, sin límites normativos y sin control institucional, es una apuesta temeraria que Colombia podría pagar muy caro.

Simón Gaviria

Petro les quita a los afrocolombianos el Ministerio de la Igualdad y se lo entrega a Juan Carlos Florián

La Presidencia de la República publicó la hoja de vida de Juan Carlos Florián quien pasaría a ser el nuevo ministro de la Igualdad y la Equidad, con lo que se confirma la salida del actual jefe de esta cartera, Carlos Rosero.

Su nombre ha estado en el debate público porque en uno de los últimos consejos de ministros, el primer mandatario, Gustavo Petro, soltó una frase que causó polémica al recordar que desde la creación de esta entidad ordenó su nombramiento como viceministro, hecho que nunca se concretó por las prevenciones que tenía la entonces ministra de la Igualdad, Francia Márquez.

 

“A mí nadie que sea negro me va a decir que hay que excluir a un actor porno que creó el sindicato de trabajadores sexuales en París. Estuve hablando con ellos de Marx, si quieren saber qué hacía en París. Le prometí a Florián que iba a ser viceministro y ustedes lo están echando. Y a Amaranta Hank no la dejaron trabajar porque era webcamer. Entonces quien va a arreglar ese problema si no es alguien que lo ha sufrido”, dijo el presidente.

El otro motivo por el cual el nombre de Juan Carlos Florián se ha mantenido en medio de la controversia es por el oficio como actor porno que desempeñó mientras estuvo en el exterior, labor que ejerció para sobrevivir, según lo ha explicado.

Con este nombramiento, el presidente de la república les quita a los afrodescendientes el manejo del Ministerio de la Igualdad y la Equidad.

¿Pacto Histórico Unido… jamás será Pacto?

Ante tanta disputa interna que existe al interior del Pacto Histórico y las constantes quejas que le llegan al presidente de la república de las puyas y malquerencias que hay entre uno y otro de sus miembros, una vez el primer mandatario, Gustavo Petro, y líder natural del partido de izquierda llamó a la unión.

Aunque el llamado lo hizo directamente al precandidato Gustavo Bolívar, en realidad el presidente Petro le habló a todos porque es bien sabido que hay más de una rencilla al interior del partido de Gobierno donde por ejemplo, Roy Barreras no es bien visto; Daniel Quintero no es de buen recibo; Gustavo Bolívar no tiene buenas relaciones con la mayoría de sus copartidarios y los verdes petristas no gozan de la entera confianza de los más radicales petristas.

 

“Si nos separamos por combitos no tenemos la mayoría en el Congreso. Si organizamos la mayoría popular, podemos hacer las leyes de Colombia y una es que la tierra no se compra por la renta cocainera o de monopolio, sino por evalúo catastral”, señaló Gustavo Petro.

Jalón de orejas a Petro por descuido a la V Cumbre Amazónica

Un grupo de organizaciones indígenas, movimientos ambientalistas, representantes de la sociedad civil y congresistas comprometidos con la defensa de la Amazonía hicieron un llamado al Gobierno Nacional para que ejerza el debido liderazgo regional en el marco de la V Cumbre de Presidentes de los Estados Parte del Tratado de Cooperación Amazónica (TCA), que se celebrará en Bogotá del 18 al 22 de agosto de 2025.

En una carta enviada al primer mandatario, manifiestan su preocupación por la limitada confirmación de asistencia de los jefes de Estado convocados y hacen un llamado urgente a que sean precisamente los presidentes de los países amazónicos quienes participen directamente, asegurando el peso político necesario para impulsar acuerdos transformadores y con impacto real.

 

“Confiamos plenamente en que Colombia, en su calidad de país anfitrión y actual titular de la Secretaría Pro Témpore del TCA, puede y debe asumir un rol de liderazgo decidido para que esta Cumbre no se limite a un acto protocolario, sino que dé lugar a decisiones concretas, verificables y ambiciosas”, se afirma en la carta.

Los firmantes de la carta solicitan al presidente de la república, Gustavo Petro, apersonarse de la convocatoria a sus homólogos de la región Amazónica en Suramérica Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Luis Arce (Bolivia), Daniel Noboa (Ecuador), Dina Boluarte (Perú), Nicolás Maduro (Venezuela), Mohamed Irfaan Ali (Guyana) y Jennifer Geerlings‑Simons (Surinam), para garantizar su participación activa en la Cumbre.

“Es tiempo de decisiones inmediatas y valientes, y sabemos que Colombia puede dar el ejemplo. Las organizaciones firmantes reafirmamos nuestra disposición para sumar, acompañar y fortalecer todos los esfuerzos orientados a proteger el corazón verde del continente”, concluye el comunicado.

La carta está firmada por Alianza NorAmazónica; Red Eclesial Panamazónica Colombia; Alianza Escucha la Amazonía; Amazon Underworld; Panel Científico por la Amazonia; Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada; Grupo de Trabajo Internacional para la protección a pueblos indígenas en Aislamiento y Contacto Inicial; Amazon Watch; Instituto Panamazónico; WWF Colombia; Fundación Etnollano; Fundación Gaia Amazonas; Iniciativa Interreligiosa para los Bosques Tropicales IRI-Colombia; Centro de estudios de derecho, justicia y sociedad, Dejusticia; Joaquín Caraballo. Consejo Nacional de Planeación – Sector Ecológico; Wendy Arenas. Organización Alisos; Movimiento Selva 2030 (300+ líderes amazónicos); Shambala Comunidad Ambiental; Amazon Conservation Team Colombia; Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible – FCDS.

El texto es respaldado por los congresistas: Juan Carlos Losada Vargas; Julio César Estrada, Senador, Pacto Histórico; Cristian Danilo Avendaño; Alejandro García, Representante a la Cámara Partido Verde; Fabián Díaz Plata; Yenica Surgein Acosta; Eirk Velazco Burbano; Jennifer Pedraza; Duvalier Sánchez; Angélica Lozano Correa; Olga Beatriz González; Eduard Sarmiento; Edna Támara Argote y Julia Miranda.

Gustavo Petro responde a la Casa Blanca por opinar sobre la condena de Álvaro Uribe

El presidente de la república, Gustavo Petro, a través de su cuenta de X respondió a la Embajada de Colombia en los Estados Unidos exigiendo no inmiscuirse en las decisiones internas de Colombia, especialmente tienen que ver con justicia.

«Le solicito a la embajada de EEUU en Colombia no entrometerse en la justicia de mi país. Decenas de jueces magistrados, fiscales han sido asesinados en su lucha contra el narcotráfico, y las relaciones del narcotráfico y el estado colombiano», escribió el primer mandatario.

 

El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, también manifestó su punto de vista luego de conocer el fallo condenatorio contra Uribe Vélez.

“El único crimen del expresidente colombiano (Álvaro) Uribe ha sido pelear sin descanso y defender a su patria. El uso como arma del poder judicial de Colombia por parte de jueces radicales ha sentado ahora un precedente preocupante”, escribió el funcionario de la Casa Blanca.

A esto, Gustavo Petro respondió: “Una intromisión en asuntos judiciales de otro país es una intromisión a la soberanía nacional. El mundo debe respetar los jueces de Colombia, muchos y muchas han caído asesinado(a)s, por ayudar al mundo”.

Ante este cruce de declaraciones, la Embajada de Colombia en los Estados Unidos explicó en un comunicado que en el país existe la separación de poderes y que el expresidente, Álvaro Uribe Vélez, podrá apelar el fallo.

La pobreza monetaria de Petro

Gustavo Petro llegó al poder prometiendo justicia social, una transformación estructural para los más humildes. El gobierno celebra una caída en la pobreza monetaria que según el DANE en el 2024 cayó al 31,8 %, una disminución de 2,8 puntos frente al año anterior. En teoría, 1,27 millones de personas salieron de la pobreza, pero conviene matizar el entusiasmo. Porque si el cambio no se debe al gobierno, sino a factores externos, entonces estamos frente a un progreso accidental, no estructural. Lo logros causados por un déficit fiscal superior al 7% son poco probables que duren en el tiempo.

El propio DANE acusa que los subsidios gubernamentales no contribuyeron a la reducción de la pobreza. Es una afirmación demoledora: el sistema de protección social no solo fue insuficiente, sino ineficaz. En vez de enfocarnos en ayudar a los mas pobres, el temor es que las ayudas estén enfocadas en ayudar a simpatizantes estatales que no son los mas necesitados.

 

En campaña se prometió una renta básica universal de $500.000 mensuales. Sin embargo, la cobertura apenas llegó al 30% de los hogares pobres, con retrasos superiores a tres meses. A la fecha, más de 4 millones de personas que estaban cubiertas por Ingreso Solidario quedaron por fuera del sistema. Mientras tanto, la informalidad supera el 56 %, el desempleo se concentra en jóvenes y mujeres, y el gasto público en inversión social efectiva disminuyo en términos reales.

Se prometió el “perdón total de deudas del ICETEX”, pero lo que ocurrió fue una reestructuración parcial al 6% de los deudores. También se prometió un aumento histórico en cobertura universitaria, pero en universidades públicas apenas creció un 2,3%, mientras que la deserción subió por tercer año consecutivo. El Min Educación anunció en 2023 que entregaría 1.200 colegios nuevos o mejorados; a la fecha, según datos de FECODE, menos del 10% de esos proyectos están en funcionamiento.

La pobreza monetaria sigue siendo dramáticamente desigual. En zonas rurales, es del 42,5 %. La pobreza extrema rural, del 21,8 %.  La reforma agraria, bandera central del discurso presidencial, también quedó en deuda. Aunque se prometió entregar 3 millones de hectáreas en cuatro años, apenas se han formalizado poco más de 160.000 hectáreas hasta mayo de 2025. A esto se suma que el programa de compras de tierras productivas esta plagado de inconsistencias. Las regiones más atrasadas de Colombia siguen recibiendo solo el 8,3% en inversión del presupuesto total. Los datos reflejan que el progreso no ha sido ni equitativo ni sostenido.

Se ofreció una revolución social que privilegia la narrativa sobre los resultados, el voluntarismo sobre la gestión, y la ideología sobre la evidencia. El gobierno podrá atribuirse el mérito, pero los datos cuentan otra historia. Hoy, ese precio lo están pagando en silencio desde los márgenes, sin empleos formales, educación de calidad, o servicios públicos eficientes. No creo que haya falta de voluntad: las malas ideas, con mala ejecución, simplemente no salen bien. Factores externos como el dinamismo de las remesas, el precio del oro, el precio del café y le economía global alivian los malos cimientos. Mientras sigamos confundiendo resultados con intenciones, seguiremos celebrando estadísticas sin resolver problemas.

Francia Márquez se queda

La vicepresidenta de la República, Francia Márquez, dejó claro que no se retirará del cargo, muy a pesar —según ella— de que desde el Gobierno Nacional se le ha ignorado y se le ha marginado de las grandes decisiones que se toman al interior de la Casa de Nariño.

«No es cierto que voy a renunciar al mandato que el pueblo colombiano me dio. Yo no voy a renunciar a la vicepresidencia. Si Dios y los ancestros permiten, yo me voy de aquí el 7 de agosto del próximo año. Estamos firmes, estamos trabajando, seguimos construyendo con nuestra madre África; se sigue gestando, se siguen abriendo puertas», dijo en un evento en el marco del Día Internacional de las Mujeres y Niñas Afrodescendientes, en la ciudad de Cali.

 

Las diferencias entre el presidente, Gustavo Petro, y su vicepresidenta, Francia Márquez, vienen prácticamente desde el día en que ganaron las elecciones. Este hecho se notó en un episodio bastante extraño que pocos advirtieron: la primera en hablar fue ella, y no el presidente electo, como comúnmente sucede en un acto de agradecimiento al electorado y de reconocimiento por el triunfo electoral. Fue poco el saludo y escasas las miradas entre ellos en ese instante, que se suponía debía ser de felicidad mutua.

Ya como presidente de la República, Petro cumplió su promesa a la vicepresidenta y creó el Ministerio de la Igualdad. Le entregó no solo la misión de ponerlo a funcionar, sino además de ejecutar, una vez iniciadas sus funciones, un presupuesto para 2023 de 1,5 billones de pesos. De ese total, no se logró ejecutar ni el cinco por ciento. Para mayo de 2025, la cifra de ejecución se situaba en apenas el 2,51 %.

La vicepresidenta, en su defensa, dijo que la baja ejecución se debió a que le correspondió crear una entidad desde cero. Esto no convenció al primer mandatario, quien de inmediato la retiró del cargo, profundizando aún más el abismo que se venía creando desde mucho tiempo atrás.

En el último consejo de ministros —al que no asistió la vicepresidenta—, el primer mandatario reveló que ella se opuso al nombramiento de Juan Carlos Florián como viceministro de Asuntos LGBTIQ+, porque se supo que este había ejercido como actor porno en el extranjero.

Todos estos desencuentros produjeron el silencio y aislamiento de Francia Márquez, quien desde Cali no solo rompió su silencio, sino que además manifestó su molestia por todo lo que se ha dicho en las redes sociales y desde diferentes sectores políticos, incluyendo al mismo Pacto Histórico, que no estaban de acuerdo con su presencia en el alto Gobierno.

Nota relacionada: Francia Márquez sacó la rabia que lleva adentro con el Gobierno de Gustavo Petro

Se pensó entonces que renunciaría al cargo de vicepresidenta y se dedicaría a impulsar un nuevo movimiento político. Sin embargo, ella misma confirmó que no se irá del cargo.

Francia Márquez sacó la rabia que lleva adentro con el Gobierno de Gustavo Petro

Desde Cali la vicepresidenta de la república, Francia Márquez, dejó en evidencia las fuertes diferencias que sostiene al interior del Gobierno Nacional expresando las molestias que, al parecer, tiene desde mucho tiempo guardadas.

«Pasé de ser el fenómeno político, la heroína, a ser la ‘traidora'», afirmó durante la apertura del encuentro con participación de lideresas afrodescendientes de Colombia y de diferentes países.

 

En medio de un discurso, Márquez manifestó que desde un comienzo se le ha excluido de las decisiones y trascendentales del Gobierno, y según ellas, tanto ella como su sector se le utilizó para la búsqueda de votos.

“Desde la campaña he vivido episodios de deslegitimación, sabotaje y exclusión”, dijo la vicepresidenta, asegurando además que se le acusó de corrupción por ser negra y que cuando pidió respeto la llamaron arrogante.

También expresó que tienes ganas de contarle al país la manera como según ella se elimina a una mujer negra, y agregó que siente cansancio y desgaste.

Petro anuncia orden a la Armada de Colombia para que detenga transporte marítimo de carbón hacia Israel

Foto: Armada de Colombia

El presidente de la república, Gustavo Petro Urrego, desde su cuenta de X anunció que próximamente de forma escrita emitirá orden a la Armada de Colombia para que detenga la circulación en aguas colombianas de cualquier barco que tenga destino a Israel transportando carbón.

 

«Volvieron a sacar un buque hoy lleno de carbón con destino a Israel. Un desafío a mi gobierno. Le pido al ministro de trabajo reunión urgente con los sindicatos del carbón», escribió en la red social.

Más adelante anotó de forma puntal: «Armada recibirá orden escrita para detener barcos con destino a Israel».

El primer mandatario pidió al ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, reunirse con los sindicatos del carbón y dijo además que debe citarse a las comunidades Wayúu y otros pueblos afectados por la explotación del carbón.

Oye, Petro! No regañe a los negros

Aclaro de entrada que el título es un símil a una de las líneas de la famosa y legendaria canción del maestro, Joe Arroyo, titulada: “La Rebelión”. Me parece pertinente, también, usar el término negro en esta redacción bajo la premisa del respeto hacia la grandeza de una raza que históricamente sale victoriosa en todos los ámbitos de nuestra sociedad, pero también destacando la rebeldía y la fuerza ancestral de la palabra en boca del finado, Joe. Petro!, a los negros se les respeta.

En ese orden de ideas, quisiera obviar de estas letras al primer mandatario, Gustavo Petro, porque es necesario pensar en proyectos o vivencias esperanzadoras en medio del caos y la incertidumbre vividas las 24 horas de cada semana y cada mes en la descompuesta Colombia. No obstante, los contantes agravios del presidente contra quien siquiera soslaye contradecirlo hacen detonar reacciones de hasta el más desprevenido. Y es que sacar lo peor y más vulgar de su radical pensamiento se volvió normal y costumbre. Petro!, a su pueblo se le respeta.

 

Observar y oír en la televisión nacional a un mandatario presidencial durante los acalorados consejos de ministros “atacar” ‘sin pelos en la lengua’ a uno de sus funcionarios de raza negra, presuntamente por la injerencia en la contratación de algunos funcionarios, nos deja atónitos por tratarse de una conversación entre los más altos y dignos representantes de nuestro gobierno y refleja la falta de respeto hacia el hibrido de razas gestadas en Colombia desde la llegada de los españoles a nuestras tierras. La verdad, para ejercer un cargo, el color de piel es lo de menos.

Nota relacionada: Comentario racista de Gustavo Petro levanta ampolla

Con este caliente panorama, alentar a las ‘barras bravas’ de la oposición para que exijan por medio de insultos y agravios en las redes sociales bajar el tono a los excesos en los señalamientos racistas es alimentar el odio y la crispación social. Por eso, es urgente tarea de la vicepresidenta, Francia Márquez, representante icónica de los “afros” revelarse ante el primer gobierno de izquierda exigiendo respeto por sus pasados y presentes negros, afrocolombianos, raizales o palenqueros, teniendo presente que fueron ellos quienes en gran medida pusieron a Gustavo Petro en su trono.

Frente a este ordinario ataque racista, venido de un mandatario que vocifera a diestra y siniestra ‘el progresismo, la igualdad y la equidad’, el único afrodescendiente, en recientes tiempos integrante del gobierno Petro, ahora precandidato presidencial, que se reveló fue el excanciller, Luis Gilberto Murillo, quien mostró total indignación diciendo: “Sí podemos porque estamos listos. Que no se diga que ‘yo no acepto que un negro me diga tal y tal cosa’. Porque es racializar el discurso en Colombia. Y menos cuando eso se dice desde el presidente de la República. Es inaceptable”.

“El ministro Rosero (de piel negra atacado por el presidente en pleno consejo de ministros), obviamente, renunció, ¿no? Nada, silencio total. ¿La vicepresidenta, de raza negra, recriminó fuertemente al presidente por su comentario racista? Tampoco, silencio absoluto. Claro, en el caso de Francia Márquez es entendible un poco más, pues ya Petro y sus secuaces demostraron en innumerables comentarios su actitud racista y misógina contra ella cuando se revelaron los audios del excanciller Álvaro Leyva”, reflexionó en su última columna, el ex embajador en Estados Unidos, Francisco Santos. Cuestionamientos valederos…

A Gustavo Petro es justo recordarle que una negra como María Isabel Urrutia se reveló en unos juegos olímpicos para otorgarle a Colombia su primera medalla de oro en la historia. En esa línea, la atleta colombiana, Catherine Ibarguen, calificada en su momento como la reina del salto triple, al conquistar la medalla de oro en Rio 2016. En la política, en el derecho, en la vida pública y privada y en todos los espacios de nuestra vida social vemos a nuestros ‘panitas’ de raza negra peleársela para salir adelante. Y un dato histórico! el general liberal, Juan José Nieto Gil, fue el único presidente negro que ha tenido Colombia durante seis meses, entre el 25 de enero y el 18 de julio de 1861. Petro!, a los negros se les respeta.

Amigo lector, estamos atrapados o casi esclavizados diariamente de mensajes y narrativas gubernamentales alrededor de atacar sin rubor a los congresistas recordándoles la mamá “hp”, a las mujeres periodistas señalándolas de “muñecas de la mafia”, a los representantes de las EPS tildándolos de asesinos, a los médicos estudiantes calificándolos de ‘ricachones’, a los gremios y empresarios de tratar de desestabilizar su gobernanza y un etcétera lleno con una ‘lengua de fuego’ que sistemáticamente invita a pensar a más de un desprevenido que Gustavo Petro es una víctima. ¿Dónde está el rigor del discurso con altura y respeto hacia su pueblo.

Edgar Martínez Méndez

Piden a Trump reducir ayuda a Colombia

El Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos introdujo en el proyecto de presupuesto de 2026 la reducción de la ayuda económica que el país norteamericano brinda a Colombia.

Al mismo tiempo, hace duras críticas al gobierno del presidente Gustavo Petro por los pocos resultados en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

 

«El Comité observa que la administración Petro no ha aprovechado eficazmente la asistencia de Estados Unidos para promover las metas y objetivos comunes. Por lo tanto, los fondos para Colombia se reducen en un 50% con respecto al nivel del año fiscal 2025 para asistencia no militar», dice este informe.

En el año 2025 Colombia recibió de los Estados Unidos en promedio unos 400 millones de dólares anuales como ayuda para combatir los temas de inseguridad y algunos asuntos en materia social. Todo lo anterior se vería fuertemente reducido si se acepta la propuesta.

«El Comité se mantiene profundamente preocupado por las políticas perjudiciales, el comportamiento errático y las relaciones malignas de la administración Petro, que contradicen los intereses de seguridad y económicos de Estados Unidos”, dice el reporte de la Cámara de Representantes.

El Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos otorgó un plazo no mayor a 90 días para la promulgación del proyecto de ley, y consulte con el Congreso sobre posibles estrategias para implementar programas de reducción de demanda de drogas dentro del territorio colombiano.

Los retrocesos en la seguridad con Petro

Hay fracasos que se pueden maquillar con narrativa, otros, simplemente, se niegan. Pero hay uno que ya nadie puede esconder: el monumental fracaso en materia de seguridad del gobierno de Gustavo Petro. Colombia vive hoy la crisis de seguridad más profunda de las últimas dos décadas. Más allá de las estadísticas, lo que está ocurriendo en el país es una pérdida real del monopolio de la fuerza, de la autoridad legítima del Estado y, lo más peligroso, de la confianza ciudadana. Sabiendo que la Paz Total va a fracasar, recomponer la seguridad será el mayor reto para el próximo gobierno. En este tema nadie puede argumentar querer continuidad.

Desde que Petro asumió el poder, el control territorial de grupos armados ilegales ha aumentado en al menos 142 municipios, según informes independientes. Hoy tenemos más de 30 estructuras criminales activas, incluyendo disidencias, ELN, Clan del Golfo, carteles mexicanos y mafias locales, disputándose corredores estratégicos sin mayor control estatal. En 2024, Colombia fue el segundo país del mundo con más desplazamientos forzados internos, solo detrás de Sudán. Y el primer semestre de 2025 cerró con una masacre cada 36 horas, mientras los secuestros aumentaron un 81%.

 

Todo esto ha ocurrido mientras el gobierno insistía en su política de “Paz Total”, un concepto ambiguo, sin verificación, sin exigencias ni cronogramas. Un cheque en blanco a criminales, disfrazado de buena voluntad. Se negoció sin poder, se cedió sin condiciones y se debilitó a las Fuerzas Armadas en su moral, su accionar y su legitimidad. La retirada del Estado en regiones críticas fue sistemática. Se desmontaron operativos, se congelaron ofensivas, se desfinanciaron capacidades. En muchas zonas, la seguridad fue entregada a consejos comunitarios que, aunque bien intencionados, no pueden enfrentar fusiles ni redes de narcotráfico. En otras, simplemente no hay presencia. La consecuencia fue la militarización criminal de territorios rurales donde el Estado ya no es ni siquiera un rumor.

Pero el deterioro no es solo territorial. También es institucional. Se ha perseguido a la Policía, judicializado a militares, insultado públicamente a quienes arriesgan su vida en defensa de los demás. Al tiempo, se ha romantizado al victimario, normalizado la extorsión, minimizando la violencia como si fuera un fenómeno estructural inevitable. El Estado protege a sus amigos, dejando desprotegidos a sus contradictores.

Esta estrategia no solo ha fracasado: ha profundizado el problema. El Estado no puede negociar su propia desaparición. Sin seguridad, no hay justicia social, ni educación, ni salud, ni democracia posible. Un Estado que no garantiza orden, pierde el derecho a gobernar. Petro ha querido redefinir la seguridad como un concepto moral, cuando es ante todo una función constitucional. Ha querido convertir a las Fuerzas Armadas en actores sociales, cuando su misión es garantizar la soberanía, el orden y la protección de los ciudadanos. Se ha confundido paz con claudicación.

Colombia no puede seguir perdiendo vidas, territorios y futuro. Es hora de reconstruir un consenso nacional por la seguridad, más allá de elecciones o cálculos. Porque sin orden, no hay país. Pensábamos que habíamos logrado la paz, pero demasiado rápido se volvió a desmoronar.

Simón Gaviria

Lo que se dijeron Gustavo Petro y la oposición

Con un discurso que duró más de dos horas, el presidente de la república, Gustavo Petro, instaló las sesiones ordinarias del Congreso de la República que equivalen al último año de la legislatura actual en el que hizo una rendición de cuentas de lo que para el son logros de su gestión como primer mandatario.

Gustavo Petro recordó que al inicio de su gobierno la inflación se encontraba en un 13% y que gracias al esfuerzo de su equipo económico, hoy se encuentra en un solo dígito.

 

«Yo recibí un país con una inflación del 13,8% y con el 25% de crecimiento anual de los alimentos y hoy la hemos bajado a 4,2%», dijo.

También destacó la aprobación de la reforma laboral y dijo además que gracias al impulso que le han dado al turismo, este ha dejado grandes ganancias para la economía colombiana.

Insistió en su llamado para que el país incentive con más ganas al sector agrario para que la economía colombiana no dependa del petróleo ni del carbón porque según el, este es un factor contaminante y es necesario pensar en la preservación ambiental.

Nota recomendada: Con proyecto de paz total Gobierno busca salvar de la cárcel a los miembros de grupos criminales

Al inicio de su intervención el primer mandatario respondió al presidente saliente del Senado de la República, Efraín Cepeda, en lo que, para él, significa la democracia y recordó que, en gobiernos anteriores, el legislativo tenía que debatir asuntos relacionados con la infiltración de los grupos armados en la política y hoy se ha concentrado en las reformas sociales que necesita el país.

La respuesta de la oposición:

La primera réplica vino por cuenta de la senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia, quien aseguró que el presidente Petro ha improvisado.

«Usted es responsable de su Gobierno. Bajo su mandato, Colombia está quebrada”, señaló la congresista Uribista.

Le siguió en la palabra la representante a la cámara, Lina Garrido, quien aseguró sentir su voto traicionado.

“A diferencia de quienes están en esta réplica, yo voté por usted, así como 11 millones de colombianos, lo hicimos porque estábamos cansados de las promesas que no se habían hecho realidad. Hoy tres años después, no hay nada que mostrar, no hay un logro que mostrar. Usted traicionó a Colombia”, afirmó.

Finalmente, el representante Daniel Carvalho reclamó porque según dijo, «esperaba mucho más del Gobierno Petro».

Puede interesarle: Efraín Cepeda culmina su período en la presidencia del Senado en medio de frías relaciones con el Ejecutivo

Caos sobre ruedas: Petro sancionó ley que pone en riesgo total a los usuarios de las ciclorrutas en Colombia

Otra vez el presidente Gustavo Petro se alineó con los intereses equivocados y sancionó una ley que pone en jaque a Bogotá, a Colombia y a millones de personas que usan las ciclorrutas como espacio seguro.
Con la Ley 2486 de 2025, se autoriza que ciclomotores eléctricos de hasta 1000W y que alcanzan velocidades de más de 40 km/h, rueden por las ciclorrutas sin matrícula, licencia ni SOAT. Lo hace ignorando las alertas de su propia ministra de transporte, María Fernanda Rojas, de expertos y de organismos internacionales. Y todo parece indicar que lo hace por cálculos politiqueros.

Días antes de la sanción de la norma, el Ministerio de Transporte pidió objetar los artículos 2, 3 y 15 de la ley. Sobre el artículo 2, que define a estos vehículos como Vehículos Eléctricos Livianos de Movilidad Personal Urbana – VELMPU, advirtió que no establece un límite de velocidad máxima de diseño, por lo que recomendó adoptar el estándar español: 25 km/h. Petro no lo escuchó.

 

Nota recomendada: ¿Quién sí y quién no en las ciclorrutas?

Frente al numeral 7 del artículo 3, que autoriza el tránsito de estos vehículos a máximo 25 km/h por ciclorrutas y 40 km/h por otras vías, manifestó que iba en contra de la sugerencia de la Organización Mundial de la Salud – OMS: 30 km/h como tope en zonas urbanas donde confluyen peatones, ciclistas, motos y carros. Más velocidad es más riesgo.

Además, el Ministerio alertó que establecer límites distintos según el tipo de vía hace casi imposible hacer cumplir las normas. Y el presidente lo supo. Aun así, firmó.
El artículo 15 es otro desastre: exime de matrícula, licencia y SOAT a estos vehículos. El Ministerio propuso un registro alternativo al RUNT, una forma mínima de rastrear responsabilidades. Tampoco lo tuvo en cuenta.

Puede leer también: ¿El fin de las ciclorrutas?

La cartera también alertó que estos vehículos pueden causar daños por su velocidad, por lo que deben contar con un seguro. ¿Quién responde si una de estas motos eléctricas atropella a una persona en una ciclorruta? ¿Quién paga los daños si no hay seguro? Nadie. Eso es lo que firmó Petro: impunidad rodante con batería incluida.

Incluso, el Ministerio advirtió que esta ley pone en riesgo derechos fundamentales como la vida. La seguridad vial no es solo un tema técnico, es una garantía a la vida e integridad de todos. Pero el presidente ignoró los llamados, al parecer, para honrar acuerdos políticos. ¿Con el senador Julio Elias Vidal autor de la ley? ¿Con los representantes Alfredo Ape Cuello y Diego Caicedo que metieron tremendos orangutanes en el trámite legislativo, y que este último viajó a China en 2024 invitado por la Cámara Colombo China? ¿Dónde quedó el discurso del Gobierno de la potencia mundial de la vida? Aquí se cae con estrépito.

Puede leer además: La ira de Juan David Quintero por ley que permite motos eléctricas en las ciclorrutas

Lo peor es que Petro tampoco escuchó a la sociedad civil, a la academia ni a las autoridades de tránsito. Al final, pareciera que eligió quedar bien con ciertos importadores y comerciantes de motos eléctricas. Irónicamente, es lo que prometió combatir cuando llegó al poder.

Pero no todo está perdido. El numeral 5 del artículo 3 permite que las autoridades de tránsito, como la Secretaría de Movilidad de Bogotá, prohíba la circulación de estos vehículos en tramos específicos de ciclorrutas, por razones de seguridad. Debemos utilizar esa herramienta.

Ahora, la última perla del presidente Petro fue el trino que publicó el viernes dándonos la razón sobre que por las ciclorrutas solo deben transitar bicicletas con pedaleo asistido y patinetas, y no motos eléctricas. ¿Acaso no leyó la ley? Si está de acuerdo con nosotros, ¿por qué sancionó una norma que permite que las motos eléctricas circulen por las ciclorrutas?

Desde el Concejo de Bogotá no nos vamos a rendir. No dejaremos que las ciclorrutas se conviertan en autopistas de la muerte. Seguiremos defendiendo la vida, la coherencia y el futuro de una adecuada movilidad eléctrica liviana.

Juan David Quintero

Comentario racista de Gustavo Petro levanta ampolla

De manera sorpresiva el presidente de la república, quien no solo cuenta con Francia Márquez en la vicepresidencia de la república, una mujer afrodescendiente que ha sorteado toda clase de dificultades económicas y de discriminación para salir adelante, sino además con el excanciller, Luis Gilberto Murillo, quien fue su canciller y que también pertenece a la raza negra colombiana, lanzó una frase en el pasado consejo de ministros, que muchos han tildado de racista.

A mí nadie que sea negro me dice que hay que excluir actor porno que creó un sindicato de trabajadores en París”, dijo el primer mandatario al reclamar por la demora en el nombramiento de Juan Carlos Florián, como viceministro de la Igualdad.

 

Nota recomendada: Gustavo Petro cuestiona la transparencia de las próximas elecciones

Florián fue escogido por Petro para que ocupara el alto cargo en el Ministerio de la Igualdad, nombramiento al que la vicepresidenta Francia Márquez se opuso, ante la polémica que surgió por la designación debido a que el candidato al puesto fue actor porno de la comunidad LGBTI.

Luego de la salida de Francia Márquez del cargo de ministra de la Igualdad y con la llegada de Carlos Rosero, Gustavo Petro esperó que el nombramiento se concretara, sin embargo, a la fecha este no se na dado.

“La señora vicepresidenta me dijo que se iba si yo ponía a Florian y a Amaranta Hank (Modelo Webcam). Pero si estamos hablando de igualdad, entonces ¿quién excluye a quién?”, cuestionó el presidente.

Esto no solo demostró una vez el profundo abismo que existe entre el presidente y su vicepresidenta, sino que además provocó el disgusto de algunos líderes afrodescendientes.