Ir al contenido principal

Horarios de atención

De lunes a viernes:
8:00 AM – 5:00 PM

Whatsapp: (+57) 317 599 0862
Teléfono: (+57) 313 7845820
Email: [email protected]

Confidencial Noticias 2025


Hace cuatro años acepté al actual presidente Gustavo Petro ser su fórmula a la Vicepresidencia. Quise acompañarle en esa loca aventura, porque la propuesta programática de la Colombia Humana resonaba políticamente con mis luchas y propuestas como congresista y con mis principios éticos de cara a vivir en un país en paz con justicia social. Obtuvimos 8 millones de votos, quizá más, y abrimos el camino para los recientes resultados que millones de ciudadanas y ciudadanos apoyamos con alegría y esperanza. Votamos por el Cambio, votamos por la paz, la justicia social y la justicia ambiental. De esta manera, suele sintetizar el presidente, Gustavo Petro, los retos que aceptó asumir, al lado de la vicepresidenta Francia Márquez durante estos cuatro años.

He celebrado muchas de las acciones puestas en marcha durante  cerca de 40 días  de gobierno ,  como han sido los siguientes  : suspender los bombardeos cuando se sospecha que en los campamentos  hay niñas y niños reclutados ilegalmente por guerrillas o fuerzas criminales ;  suspender las llamadas “batidas “ por parte del ejército , para reclutar sin cumplir el debido proceso , a jóvenes para el servicio militar ; el uso del glifosato para la destrucción de cultivos de cocaína  y priorizar la erradicación manual ; las medidas tomadas en las cúpulas del ejército y la policía ,para garantizar que quienes estén al frente , sean personas que cumplan su tarea constitucional en el marco del respeto a los DDHH; la propuesta de reforma tributaria que busca que las personas más ricas paguen más impuestos y de esta manera el Estado colombiano  pueda cumplir su tarea de garantizar una vida digna para quienes habitamos este territorio ; promover una política de productividad en el sector agrícola que nos permita enfrentar el hambre que padecen más de 7 millones de personas, entre  ellas  niñas y niños  que no cuentan con las tres comidas diarias ;la reanudación de las relaciones con el pueblo hermano de Venezuela ;  la propuesta de paz total, para erradicar de una vez por todas las violencias y la muerte que ronda en especial en lugares que le dieron el Si al Acuerdo de paz , pero que hoy viven entre el horror y la zozobra ; el compromiso de adelantar una tarea  pedagógica   en torno al Informe de la Comisión de la Verdad  en muchos ámbito  de la sociedad colombiana y hacer realidad el No matarás , como lo señala uno de los tomos del Informe,  y un basta ya al odio y la cultura de la muerte .

Y podría señalar muchas más acciones propuestas por el presidente y su equipo de gobierno, un gabinete cuyas designaciones, salvo algunas excepciones, han sido muy bien recibidas entre quienes hemos creído en este cambio urgente, democrático, profundo.  Celebro éstas y muchas más acciones. Celebro a un presidente cuyo talante conciliador se ha hecho evidente desde su triunfo: el llamado a un gran acuerdo nacional, para tejer este país roto por las guerras de guerras que hemos vivido.

Pero las feministas estamos no sólo para aplaudir sino también para provocar, para molestar,   Habito un feminismo que en ocasiones aburre, perturba y puede resultar  transgresor . En días pasados dos hechos a raíz de las designaciones de Cielo Rusinque en el Departamento de Prosperidad Social y Concepción Baracaldo en la dirección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar   alborotaron las barras bravas del petrismo. A quienes rechazamos dichas designaciones, cuyas razones están consignados en dos comunicados que circulan de manera profusa en las redes sociales , nos han tratado de pandilleras, mafiosas y de ejercer violencia simbólica , argumentos muy parecidos a los que utilizaron cuando un grupo de mujeres y hombres nos opusimos a la postulación de Hollman Morris como candidato para la Alcaldía de Bogotá, por las denuncia que tenía por presuntamente ejercer   violencia patriarcal en su ámbito familiar y laboral.

El feminismo como dice Sara Ahmed en su libro Vivir una vida feminista es un trabajo de memoria, es recordar eso que muchas personas quieren dejar atrás para no incomodar, para no perturbar. Esta práctica nos hace incómodas porque ponemos en el ámbito público hechos que no queremos recordar, porque no obedecemos los mandatos patriarcales, porque no callamos, porque somos intensas.   Porque en ocasiones, en medio de las celebraciones y los reconocimientos políticos a los cuales también nos sumamos, en medio de todo ello, también podemos ser aguafiestas.

 

PORTADA

La Policía Nacional de Colombia, a través de la Dirección de Antinarcóticos (DIRAN – SIU) capturó en Tumaco (Nariño) a alias “Peye”, señalado como uno de los principales dinamizadores y financiadores del tráfico de estupefacientes con destino a México y…
El Consejo Superior de la Universidad Nacional, durante una sesión extraordinaria posesionó al profesor José Ismael Peña como su rector. El máximo órgano de gobierno del alma mater dio cumplimiento al fallo judicial emitido por el Tribunal Superior de…
Un grupo de políticos y exministros de diferentes sectores políticos anunciaron su apoyo al precandidato del Nuevo Liberalismo, Juan Manuel Galán, integrante de la Gran Consulta Por Colombia. «Votaremos por su nombre en la Gran Consulta, con la convicción…
Una jueza de control de garantías negó el principio de oportunidad que buscaba el empresario Carlos Mattos por el proceso que enfrenta por sus constantes salidas de la cárcel La Picota, en 2022 con destino a su oficina o a cualquier lugar de Bogotá. De…
Los candidatos del Pacto Histórico, junto con sus actuales congresistas manifestaron su preocupación por supuestos actos de violencia que han padecido sus militantes en medio de la campaña electoral. «Queremos llamar la atención sobre la necesidad de…