Cali vivió largas de intranquilidad durante la noche del domingo 18 de mayo tras la explosión de una bomba en el sector Los Lagos, cerca de una guardería infantil.
El artefacto explosivo causó heridas siete personas, tres de ellas son policías. El lugar donde detonó este objeto quedó parcialmente destruído.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, ofreció una recompensa de 200 millones de pesos por la información que permita dar con la captura de los responsables de este hecho.
El mandatario de la capital del Valle del Cauca aseguró que se trata de hechos relacionados con narcotraficantes de la región que buscan atacar a la Policía Nacional, sin importarles a quien se lleven por delante.
«Estas son bombas que ponen grupos narcotraficantes con la intención de matar policías», dijo el mandatario local en entrevista con Noticias Caracol».
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