¿Está loco el presidente de los Estados Unidos al insinuar que obtendrá esta isla periférica ubicada en el Ártico, que rodea a el polo norte, la cual, está llena de hielo, y es casi inhóspita, tanto que su población a duras penas llega a los 60.000 habitantes, eso sin contar el carácter estacionario de su crecimiento, es decir la población en este territorio, ha disminuido con relación a años anteriores o en el mejor de los casos ha dejado de crecer?
De lo escrito anteriormente hay algunas aseveraciones que no son verdad, Groenlandia dejó de ser una tierra inhóspita hace muchos años, el calentamiento global ha traído como consecuencia el deshielo del Ártico. De acuerdo con un informe del Arctic report card de diciembre de 2025 y publicado por las Naciones Unidas, se indica que esta zona cada vez es más cálida y húmeda.
Lo anterior nos permite concluir que las condiciones extremas de esta zona del planeta están cambiando de manera acelerada, y esto ha dado paso a que muchas de las condiciones que hacían de esta zona un lugar poco atractivo y de difícil acceso cambien.
Hoy podemos decir que Groenlandia ha cambiado su condición geoestratégica; la cual, era valorada por los científicos y conservacionistas en mayor medida, y ha pasado hacer una zona de relevancia para los comportamientos geopolíticos de las grandes potencias. y esto por qué?, la respuesta se basa en el fenómeno de deshielo en el Ártico que la convierte en una zona clave, no solo para la comercialización de productos, sino también en un área codiciada por los países para garantizar su seguridad.
Rusia controla más del 50% del acceso al Ártico por medio de su litoral, esto significa que se verá mayormente beneficiada por las nuevas rutas comerciales, las cuales permitirán acortar de manera considerable las rutas que lo conectan con América, Asia y Europa. el tiempo de conexión con estos continentes hará en el corto plazo, que el traslado de productos sea mucho más rápido, casi la mitad del tiempo que hoy se toma, y desde luego esa es una ventaja que los Estados Unidos no está dispuesta a soportar.
La reducción en los tiempos de comercialización traerá como resultado mayor interacción entre los continentes, ampliará sus canales de cooperación, y con toda seguridad cambiará el orden mundial, el cual, ha estado en cabeza de Estados Unidos.
No es verdad que ni Rusia, ni China miren con desdén y desinterés a Groenlandia. al igual que los Estados Unidos ellos saben de la importancia geoestratégica y geopolítica que esta zona tiene, hacerse a ella significará cambiar la balanza en las relaciones internacionales, tener el control de las nuevas reglas del comercio global y lograr la meta de ambos países de derrumbar el poderío de su archienemigo.
Por otro lado, está el tema de la seguridad nacional que tanto interesa a nuestro principal socio comercial, esto es: tener el control de Groenlandia es poder advertir con mayor prontitud cualquier amenaza de ataque a los Estados Unidos, ahora bien, es bueno advertir que este país ya tiene una base militar en esta isla; la cual cambió su nombre recientemente pasando de llamarse Base Aérea John Thule a Base Espacial Pittufik que es el nombre de la llanura en la cual se encuentra ubicada, su nombre proviene de los primeros habitantes y significa: El lugar donde atamos a los perros.
Groenlandia pues representa el flanco más vulnerable de los Estados Unidos, durante la Segunda Guerra Mundial era el punto de principal atención, desde allí, se vigilaban a los alemanes y durante la guerra fría a los soviéticos.
Así pues que el empeño de Trump no es simplemente una mera demostración de macho men, tampoco se trata del capricho de un presidente por expandir su territorio, los efectos que tendría la toma del control por parte de Rusia y China de esta parte del Ártico serían desastrosas para los intereses de los Estados Unidos; desafortunadamente tenemos que decir que el Derecho Internacional que hoy tenemos, poco ayuda a evitar que condiciones como estas se presenten.
Pero la jugada de Trump tiene sus riesgos; el principal es que una toma por la fuerza de Groenlandia rompería en mil pedazos a la OTAN y le permitiría a Rusia y a China hacerse de nuevos aliados, los cuales serían los europeos; una movida que definitivamente no le conviene al Presidente Norte Americano.
Es por esta razón que creo que Trump no llegará a tomarse por la fuerza esta zona, el riesgo es demasiado alto; lo que terminará haciendo será negociar para así quedarse con una buena parte de la isla y aumentar su influencia comercial y su control en los mares del Ártico.
Estados Unidos está de vuelta. esa es la verdad, y con ella la influencia que ya empieza a ejercer con acciones como la de Venezuela y la participación en las elecciones de países como Honduras, nada raro que la caída del régimen de Cuba este a la vuelta.
Trump tiene claro lo que se juega, no improvisa, juega sin sentimientos, el único sentimiento que le asiste es el que su país le profesa. Debemos recordar cual es el espíritu de las relaciones internacionales y comprender que en últimas lo que mueve a los países es su posición de poder frente a otros, esto hace parte del realismo en el que se enmarca esta materia.
Ante el poder, otros objetivos como la paz y la cooperación pasan a otro nivel; al final es la influencia que se tenga sobre el comercio, la economía, la seguridad, entre otros, la que marca quién domina en el arte de la diplomacia y la negociación.
Jefferson Mena
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