Imagen Diario La Nación
Aproximadamente 3.000 menores deben cruzar el puente Simón Bolívar para realizar sus estudios en Colombia, así es la rutina de varias familias que acompañan a sus hijos en este trayecto. Esta es la historia de Neyid Vargas Pérez, una madre que debe cruzar la frontera dos veces al día para llevar a sus hijas a la institución General Santander, ubicada en Norte de Santander.
Detrás de las caminadas diarias, existen varias circunstancias por las que deben pasar y lograr cumplir con sus deberes escolares, entre ellas las condiciones climáticas en las diferentes franjas horarias y el cansancio físico.
Neyid resalta que “el transporte siempre lo activa Colombia a las semanas de arrancar un nuevo año escolar”, pero hasta el momento varios padres de familia esperan la fecha de reactivación de esta medida de las rutas escolares y los menores no deban exponerse, especialmente a ciudadanos de San Antonio de Táchira.
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