El amor que no se vende: del manifiesto de Camilo Torres al grito caribeño de Bad Bunny
“El deber de todo cristiano es ser revolucionario, y el deber de todo revolucionario es hacer la revolución.” Cuando Camilo Torres escribió estas palabras en 1965, no estaba apelando a una consigna romántica, sino a una ética radical: el amor debía ser eficaz. No bastaba con compadecer al pobre; había que transformar…