Veranos en julio
Todos duermen. El sol aparece cálido y sin miedo, de frente. Los pájaros hablan entre ellos y a mí me despiertan. Las mañanas son calmadas y bajo mis pies siempre hay granitos de arena. De esa arena fina que se ha dejado acariciar tanto tiempo que se hace mimosa y se queda pegada a todo el que la visita, como ese…