La tasa de seguridad tiene ahogadas a las empresas de Antioquia
En Antioquia se ha vuelto costumbre que cada palabra que pronuncian Federico Gutiérrez o Andrés Julián Rendón en contra del Gobierno Nacional se convierten en noticias de último minuto, replicadas por los medios de comunicación tradicionales en noticieros, notas de radio y publicaciones en redes sociales. Da la impresión de que para los medios la única labor que deben cumplir los dos mandatarios es ser los principales opositores de Gustavo Petro, sin que se les pida nunca explicaciones sobre el desgobierno de Medellín y Antioquia.
Las últimas semanas hemos visto como el mar prometido por Fico llegó más rápido de lo esperado, pues es tan pobre la gestión del riesgo de la Alcaldía que bastó un par de días de aguaceros para que todo el sur de la ciudad quedase bajo el agua.
Pero, como con cualquier otra crisis que vive Medellín, la culpa es de cualquiera menos de Fico. Si los homicidios van al alza es por culpa de las negociaciones del Gobierno Nacional, si hay basuras en la calle es porque desde el Gobierno Nacional se promueve la falta de convivencia, si hay extranjeros depredadores sexuales sueltos en la calle es porque el Gobierno Nacional no los captura. Vamos para dos años de la alcaldía de Fico y ningún medio de comunicación le preguntó dónde estaba cuándo Timothy Livingston se escapó de la ciudad o cuando la cabina de la Línea K del Metrocable se cayó terminando en tragedia, ni cuál es su propuesta para disminuir la cantidad de muertes violentas en la ciudad que supuestamente gobierna.
El Gobernador Andrés Julián Rendón tiene una serie todavía mayor de descalabros por los que nunca se le han pedido explicaciones. La maravillosa idea de la “vaca” a la que hasta el Clan del Golfo aportó recursos no fue escrutada con la misma vehemencia con la que en su momento señalaron al Gobierno Nacional de “desamparar” a Antioquia. En vez de criticar una propuesta a todas luces ineficiente y presuntamente ilegal, se dedicaron a decir que al pobre Gobernador le tocaba pedirle plata a los antioqueños, volverse casi un limosnero, porque el cruel Presidente Petro no quería asumir las responsabilidades de la Gobernación.
La Corte Suprema de Justicia lo investiga por el presunto robo de recursos públicos con la construcción irregular de los CAI en Rionegro, y la Contraloría Nacional asume la investigación de elefante blanco de los bicicarriles en el Oriente por la imparcialidad del Contralor Departamental que pone en riesgo la actuación, pero el reporte que hacen los medios es que desde las instancias nacionales están ejerciendo una persecución; en vez de reportar los posibles hechos de corrupción que rodean su gestión como alcalde de Rionegro, amplifican la narrativa de que Andrés Julián es un perseguido, un mártir.
El ejemplo más claro del doble rasero de los medios con Andrés Julián Rendón ha sido el cubrimiento de la infame tasa de seguridad. Mientras que le dieron la primera plana admitiendo de facto que iba a prevaricar al no querer cumplir con el decreto de emergencia, sin que nadie cuestionara la legalidad de su accionar, dándole un estatus de experto en tributación, la carta que enviaron Intergremial Antioquia y Fenalco a inicio de semana pidiendo que se frenase el cobro de la tasa, diciendo de forma textual que las empresas de Antioquia no aguantan otro impuesto regional más a duras penas fue replicada.
El sector empresarial que lo montó en la Gobernación está pidiendo de forma enfática que les dejen de cobrar un impuesto que no tiene un impacto real en la situación de seguridad del departamento, que lo único para lo que sirve es para que Rendón mantenga su narrativa de abandono por parte del Gobierno Nacional, pero ningún periódico, ningún canal de radio o televisión busca las declaraciones del Gobernador, le pide que explique en qué se están usando los recursos recaudados de la tasa o que muestre los resultados obtenidos en materia de seguridad.
Todos los medios salieron a explicar las múltiples “ilegalidades” de la emergencia económica para justificar la posible conducta ilegal del Gobernador, pero ninguno se ha tomado el detalle de revisar las múltiples irregularidades en torno a la expedición de la tasa de seguridad como el que se trata de un recaudo basado en una norma que la Corte Constitucional declaró inexequible por mencionar alguna. Sus palabras sobre la emergencia económica son tomadas como las de un abogado tributarista del más alto nivel, pero nadie le pregunta sobre el sustento legal del impuesto que puso a pagar a los antioqueños.
Ni Fico ni Andrés Julián Rendón le han cumplido a Medellín y a Antioquia. Las ciudades se inundan, las empresas se ven ahogadas con impuestos departamentales y la situación de seguridad empeora, pero gracias al favor de los grandes medios esto nunca es noticia. Lo único que muestran de la gestión de los dos gobernantes es la declaración diaria en contra de Petro. Cuando el período de Petro culminé el 7 de agosto, ¿será que por fin los medios entrarán a cuestionar el los malos manejos de Fico y Andrés Julián en Medellín y Antioquia?

